Operación Migración y absurdos montajes: la campaña de desinformación de la ultra derecha con videos y fotos falsas en plena recta final del balotaje
En el marco de la campaña presidencial y a dos semanas del balotaje entre José Antonio Kast y Jeannette Jara, la ultraderecha chilena ha desplegado una maquinaria de desinformación que utiliza el fenómeno migratorio en la frontera norte como arma electoral.
La imagen que se comparte, reúne publicaciones que analizan como ejemplo algunas de las cuentas ligadas a la derecha, que evidencian la circulación de fotografías antiguas, videos manipulados, recortes sacados de contexto y hasta supuestos “testigos” repetidos en distintos programas para inflar artificialmente la sensación de colapso migratorio.
La desinformación digital como eje de la campaña de ultraderecha
La publicación de @RobertoMerken, denuncia que José Antonio Kast “usó una foto del 2021 —perteneciente a otra realidad y a otro país— para ilustrar la situación actual en la frontera”. En otro posteo, el mismo usuario expuso que “extremistas APRA sube información falsa sobre migrantes, hace pasar imágenes de México como si fueran de Chile para apoyar a José Antonio Kast”. Dicho comentario fue corroborado por la propia administración de X indicando “el video no representa los hechos, corresponde realmente a migrantes mexicanos y de otros países hispanos”.
En un tercer registro, desmonta un montaje donde un supuesto migrante que pretende abandonar el país, afirma que “7.500.000 migrantes, que Kast ya es presidente y que Venezuela está en guerra”, denunciando que el material viralizado por cuentas de derecha es “simple propaganda electoral disfrazada de crisis humanitaria”.
Bot Checker también recordó la manipulación: “¿Has escuchado que se arrendaron niños para entrar más fácil a Chile? Años atrás la derecha pescaba voto migrante en plena frontera, y en su afán de quedar bien con los venezolanos, les enseñaron y normalizaron el ‘salvoconducto’”.
La usuaria Valentina Gutiérrez desenmascara a Gamba.cl, desmintiendo otra imagen: “Este pelotudo de Hans Cuello es un weón tonto! Es cosa de agarrar la foto y ponerla en Google para darse cuenta que es una Fake.”, evidenciando cómo se hicieron circular fotos de años anteriores haciéndolas pasar por estampas del presente, corroborado por la propia administración X: “Falso, la fotografía no es actual”..
En paralelo a esta ofensiva digital, el propio candidato José Antonio Kast reforzó el clima previo. El 29 de octubre, en declaraciones recogidas por Agencia EFE, afirmó que los más de 330.000 migrantes en situación irregular “tienen 133 días para partir” de forma voluntaria o serán “buscados y habrá sanciones”. Días después, en una entrevista citada por CNN Chile, redobló la advertencia: “A los inmigrantes irregulares en Chile les digo que quedan 103 días para que ustedes salgan voluntariamente de nuestra patria (…) Si no salen voluntariamente, van a tener que salir posteriormente a que yo asuma la presidencia con lo que tienen, con lo puesto”.
Avances de la crisis fronteriza y el uso político del fenómeno migratorio
Mientras tanto, la crisis se agrava en la frontera. Como relató CNN Chile, decenas de migrantes con carpas y maletas han llegado hasta Chacalluta para salir del país antes del balotaje, mismo fenónemo que ya había ocurrido el 2023: “»La OIM ve con preocupación lo que se está viviendo en la frontera con Chile, por la cantidad de población que está varada en esa zona, sin ningún tipo de protección, y por el impacto que esta situación está generando en niños, niñas y adolescentes, para quienes aumenta el riesgo de sufrir violencia, abuso y explotación», informaba así el 09 de mayo a la agencia alemana DW por escrito Gema Cortés, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
En el presente, el 28 de noviembre de 2025, de las medidas anunciadas por Perú aumentaron la tensión: el presidente interino José Jerí afirmó que “se reforzará la frontera”, convocó a un Consejo de Ministros extraordinario y ordenó a Migraciones y Policía Nacional intensificar controles “para tranquilidad de nuestros compatriotas”.
A su vez, El Universo informó que Perú decretó estado de emergencia y militarización de Tacna ante una “eventual llegada de decenas de migrantes” que huyen de Chile ante el eventual triunfo de Kast.
La académica Ximena Póo, citada por Radio y Diario Universidad de Chile, advirtió que el país enfrenta “una tormenta perfecta que reactiva el racismo y la xenofobia”. Según la coordinadora de la Cátedra de Racismos y Migraciones Contemporáneas, se están construyendo “climas afiebrados” validados institucionalmente. Fue tajante al afirmar que “siempre la doctrina ha sido la misma, de considerar al extranjero y al migrante como enemigo”, y alertó sobre promesas inviables de expulsiones masivas que “demorarían décadas” y podrían contravenir tratados internacionales. “Chile estructuralmente ha sido un país racista, xenofóbico y clasista desde la colonia hasta hoy”, insistió.
Este clima electoral no sólo es aprovechado por la ultraderecha: también es alimentado por omisiones que abrieron flancos. Como analizaron Karina Nohales y Pablo Abufom en VientoSur.info, ni el gobierno ni la candidata Jeannette Jara desarrollaron una política para enfrentar a la extrema derecha: “Es cierto que Jara enfrentó un escenario adverso: una coyuntura internacional desfavorable, el desgaste de ser oficialismo en un momento de impugnación generalizada y el peso de un relato anticomunista eficaz. Pero también es cierto que ni el gobierno ni la candidata desarrollaron una política orientada a enfrentar a la extrema derecha. Por el contrario, en áreas sensibles como migración y seguridad, optaron por apropiarse de parte del relato y del programa de sus adversarios. La candidata tampoco buscó diferenciarse del persistente consenso neoliberal que todas las fuerzas institucionales asumieron desde la derrota de la propuesta constitucional en octubre de 2022, empezando por el propio gobierno de Boric. Esta es una de las expresiones más nítidas del avance de la extrema derecha: no solo persuade al electorado, sino que además logra imponer de manera transversal su agenda política.”.
Una publicación propia en ElCiudadano.com aportó una reconstrucción esencial para entender la crisis: las principales bandas criminales que hoy se utilizan como argumento para la crisis de seguridad en el país, incluido el Tren de Aragua— ingresaron entre 2018 y 2021, bajo el gobierno de Sebastián Piñera.
Asimismo, sobre el desborde migratorio, documentos filtrados por Guacamaya revelaron que el alto mando de FFAA y el Gobierno, conocían que “se han avistado más de 56.000 personas cruzando o intentando cruzar ilegalmente a Chile” y aun así no reforzó los controles.
Alertas sobre Colchane, informes del Observatorio del Narcotráfico y declaraciones de la Fiscalía fueron ignorados. La presencia de Larry Changa y los sospechosos del caso Ronald Ojeda en Chile —todos ingresados bajo políticas laxas de ese periodo— evidencian fallas estructurales que hoy sectores de derecha atribuyen, sin matices, al gobierno actual y al fenómeno migratorio en general.
Este patrón de manipulación no es casual ni aislado. Tal como ha documentado la prensa internacional, es parte de la estrategia de ultraderecha global y uno de los manuales utilizados es el de Steve Bannon, quien utiliza la inmigración como eje para difundir pánico, un nacionalismo conservador y campañas digitales de alto impacto basadas en noticias falsas. Sus seguidores replican este método: generar miedo, simplificar soluciones, demonizar a migrantes y, sobre todo, convertir la inseguridad y la expulsión en una promesa electoral.
Fotos antiguas, testimonios repetidos, uso de testaferros para que hablen en los medios, videos reeditados y cifras irreales buscan crear la sensación de caos y así justificar un discurso expulsivo que, en palabras de Ximena Póo, “reactiva el racismo y la xenofobia” en un país que enfrenta, más que una crisis migratoria, la manipulación sistemática de un drama humano con fines electorales.




