La gran mayoría de los independientes (80 %-11 %), los demócratas (79 %-7 %) y los republicanos (53 %-35 %), afirmaron que EE.UU. no debería intervenir militantemente en Irán.
El 70 % de los votantes registrados en Estados Unidos (EE.UU.) se opone a una intervención militar de su país en Irán, reveló una encuesta de la Universidad Quinnipiac publicada el miércoles. El sondeo, realizado entre votantes registrados, revela además que una amplia mayoría considera que el presidente Donald Trump está sobrepasando los límites en su enfoque de política exterior.
El resultado del estudio de opinión llega en un momento de máxima tensión entre Washington y Teherán, marcado por las amenazas de agresión por parte del presidente estadounidense Donald Trump.
“El 70 % de los estadounidenses se opone a la intervención militar de EE.UU. en Irán, incluso en el caso de que los manifestantes allí sean asesinados durante las protestas contra el gobierno”, indicó el sondeo, según el cual solo un 18% apoya que Washington despliegue sus fuerzas armadas.
Rechazo partidista y preocupación constitucional
La oposición a una acción armada contra la nación persa trasciende la inclinaciones políticas. Según los resultados del estudio, un 79 % de los demócratas y un 80 % de los votantes independientes se manifestaron en contra de una intervención de EE.UU. en Irán. Entre los republicanos, el apoyo a la agresiva postura de Trump en materia internacional es relativamente mayor, pero incluso dentro de este grupo, un 53 % se opone a que la nación norteamericana se involucre militarmente.
Más allá de la cuestión específica sobre Irán, la encuesta destaca una profunda preocupación constitucional, ya que el 70 % de los votantes considera que el magnate republicano obtener la aprobación del Congreso antes de tomar cualquier medida militar. Esta postura adquiere especial relevancia tras los recientes ataques de EE.UU. contra Venezuela que dejaron un saldo de 100 personas muertas, entre civiles y soldados y que culminaron con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, acción ejecutada por órdenes de Trump sin autorización legislativa y que generó críticas bipartidistas.
De hecho, cinco senadores republicanos —Rand Paul de Kentucky, Lisa Murkowski de Alaska, Susan Collins de Maine, Todd Young de Indiana y Josh Hawley de Missouri— se unieron a los demócratas para impulsar una legislación que obligue al presidente a obtener la aprobación del Congreso antes de tomar cualquier medida militar adicional en Venezuela, un precedente que analistas relacionan con las amenazas del inquilino de la Casa Blanca contra la nación islámica.
Denuncias de injerencia
La publicación de la encuesta coincide con las denuncias que han realizado las autoridades iraníes en las que indican que las protestas inicialmente pacíficas, originadas por quejas económicas legítimas, fueron manipuladas por elementos al servicio de intereses extranjeros como los ded EE. UU. y el régimen israelí, transformándose en disturbios violentos contra el gobierno.
En entrevista con el canal Fox News, el canciller iraní Seyed Abbas Araghchi, aseguró que elementos «dirigidos desde el exterior» se infiltraron en las manifestaciones y dispararon contra agentes policiales y de seguridad.
«Había células terroristas. Vinieron, utilizaron operaciones terroristas al estilo Daesh, capturaron a agentes de Policía, los quemaron vivos, los decapitaron y empezaron a disparar contra agentes de policía y también contra la gente. Así que, como resultado, durante tres días, en realidad luchábamos contra terroristas y no contra los manifestantes», dijo el ministro iraní.
Consultado por las motivaciones detrás de estas acciones, el diplomático persa planteó que se debe a que Trump «había dicho que si había asesinatos, intervendría. Querían arrastrarlo a ese conflicto. Y eso fue exactamente, un complot israelí».
«Querían arrastrar al presidente de EE.UU. a este conflicto, así que empezaron a aumentar el número de muertos matando a gente común, matando a agentes de Policía y desatando una especie de combate dentro de las diferentes ciudades», denunció el canciller de Irán.
De hecho, Trump señaló a los manifestantes iraníes que «la ayuda está en camino», instándoles a «seguir protestando y tomar el control de sus instituciones». A la par, anunció que cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán “pagará un arancel del 25 % en todos los negocios que haga con Estados Unidos de América”.
En una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, el canciller iraní detalló que “hechos como la decapitación y quema de personas vivas, los ataques salvajes a las fuerzas del orden y a civiles, el uso extendido de armas de fuego, así como la quema y destrucción de una cantidad significativa de ambulancias, vehículos de bomberos, centros de salud, viviendas y lugares religiosos, demuestran un patrón de comportamiento que indica que las protestas pacíficas fueron secuestradas por terroristas que, evidentemente, habían sido entrenados previamente para llevar a cabo tales actos violentos”.
Araqchi acusó directamente a “agentes vinculados a los regímenes de Israel y Estados Unidos” de desviar las protestas hacia la violencia, y condenó las declaraciones de funcionarios estadounidenses como una incitación al terrorismo y una violación del derecho internacional.
Sobre la respuesta del gobierno, planteó que “el elevado número de heridos entre las fuerzas de seguridad no solo refleja la ‘moderación de las autoridades en su respuesta’, sino que también revela el ‘nivel de violencia ejercida por los terroristas’”.
Cabe señalar que el pasado lunes, millones de iraníes salieron a las calles en diversas ciudades para condenar los actos de violencia y mostrar apoyo tanto al gobierno como a fuerzas de seguridad y recharzar los actos terroristas.
Advertencia de Irán ante amenazas de Trump
Desde Teherán, la respuesta a las amenazas estadounidenses ha sido firme. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani, en una llamada con su homólogo suizo, Gabriel Luchinger, advirtió este jueves que a pesar de valorar positivamente el enfoque constructivo de la nación europea, «no se mantendrá pasiva ante las amenazas verbales de los Estados Unidos». consignó HispanTV,
Estas amenazas han sido proferidas en múltiples ocasiones por el presidente Trump, a quien el Líder Supremo iraní, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, acusa de tener las manos “manchadas con la sangre de más de mil iraníes”.

