La Red de Observadores de Aves de Tirúa advierte sobre la gravedad del escenario que enfrenta esta especie en peligro de extinción.
El pasado sábado 14 de febrero se advirtió un masivo hallazgo de más de 460 ejemplares de fardela blanca sin vida en la localidad de Quidico, en la comuna de Tirúa. El hallazgo fue reportado inicialmente por la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre (ROAVS) de Tirúa, quienes junto al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) realizaron un recorrido por la orilla para contabilizar los daños.
La situación es calificada como crítica debido a que la fardela blanca -cuyo nombre oficial es Ardenna creatopus – es una especie migratoria que se encuentra actualmente en peligro de extinción. Esta ave habita únicamente en tres islas del Pacífico, y más del 90% de su población total anida anualmente en la Isla Mocha, frente a las costas de la Región del Biobío.
Durante la inspección se encontraron indicios que podrían estar vinculados a la tragedia, como redes de pesca con aves enredadas en sus mallas. Ante la gravedad de los hechos, personal del SAG tomó muestras de los restos para realizar exámenes de necropsia y determinar oficialmente la causa de la muerte masiva.
Desde la organización ambientalista ROAVS manifestaron su profunda preocupación ante un evento sin registros previos similares en la zona. En referencia a los testimonios de los vecinos de Quidico, la agrupación señaló que “no recordaban otro evento de esta naturaleza, ni menos presencia masiva de fardelas en la playa, por lo que podemos intuir que es una situación anormal”, afirmaron a través de un comunicado.
El llamado de la comunidad apunta a mejorar las acciones de quienes comparten el territorio marítimo para evitar nuevas pérdidas de esta ave protegida. Por su parte, la Red sostiene que esperan que “los organismos competentes puedan recabar mayores antecedentes y quedamos a la espera de los resultados de los exámenes”, enfatizaron.
Mientras se esperan las conclusiones técnicas del SAG, se reiteró la importancia de mantener conductas responsables en el borde costero para proteger la fauna silvestre. Entre las recomendaciones urgentes destacan evitar el tránsito de vehículos motorizados por las dunas, no botar basura en las playas y mantener a las mascotas siempre con correa.
