El Presidente Gabriel Boric calificó como «arbitraria, unilateral e injustificada» la decisión del Departamento de Estado de EE.UU. de revocar las visas a tres funcionarios de su Gobierno, mientras que la Cancillería citó al embajador estadounidense en Chile, Brandon Judd, para que ofrezca explicaciones formales por una medida que tomó por sorpresa a La Moneda.
Chile manifestó su más enérgico rechazo a la unilateral de Estados Unidos (EE.UU.), de imponer restricciones de visa contra tres funcionarios del Gobierno del Presidente Gabriel Boric.
En medio de una visita oficial a Rapa Nui, el jefe de Estado se refirió a la decisión adoptada por la administración del mandatario estadounidense Donald Trump, bajo el argumento de que los funcionarios estatales chilenos habrían participado en acciones que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y afectaron la seguridad regional.
Boric aseguró que la decisión estadounidense carece de sustento y representa un acto unilateral que no se condice con las relaciones diplomáticas entre ambos países.
«Como Jefe de Estado, como Presidente de Chile, les digo que nuestro Gobierno jamás ha realizado ningún tipo de actividad que socave la seguridad ni de Chile, por supuesto, ni de ningún otro país», afirmó.
El Presidente profundizó en su rechazo a la medida, señalando que se trata de una acción que sorprendió a su administración por la forma en que fue comunicada, sin los canales diplomáticos habituales.
«Chile es y será autónomo en las decisiones que tome y nuestro canciller, Alberto van Klaveren, ha citado al embajador de Estados Unidos a la Cancillería para pedir explicaciones de esta medida arbitraria, unilateral y sorpresiva que, desde nuestro punto de vista, no tiene ninguna justificación», sostuvo.
Las palabras del Mandatario reflejan el malestar y rechazo que generó en La Moneda el anuncio del Departamento de Estado, publicado en el sitio web oficial de la cartera estadounidense y difundido también en las redes sociales de Marco Rubio.
En ese mensaje, el secretario de Estado de EE.UU. indicó que la acción afecta a «funcionarios del gobierno chileno que actúan en contra de nuestros intereses y perjudican la seguridad regional», una acusación que desde Santiago califican como infundada y carente de evidencia.
En concreto, el Presidente Boric descartó que exista algún riesgo para la seguridad regional y aseguró que su Gobierno actúa con «certidumbre».
«Nosotros siempre, siempre, tomamos todos los resguardos; analizamos siempre todas las alternativas en conformidad a la ley chilena y al derecho internacional, y puedo con total tranquilidad, con certidumbre, descartar que haya ningún tipo de amenaza a la seguridad regional, nacional o hemisférica como se afirma en este comunicado», enfatizó.
Presidente Boric: «No aceptamos imposiciones»
En sus declaraciones, el jefe de Estado aprovechó la oportunidad para trazar una línea clara respecto a la manera en la cual desde La Moneda hacen frente este tipo de presiones externas.
«No aceptamos imposiciones de ningún otro respecto a las decisiones soberanas que se tomen en Chile», subrayó Boric, enfatizando que su administración no cederá ante lo que percibe como un intento de condicionar las políticas internas del país.
En ese sentido, el Jefe de Estado profundizó en la necesidad de que la defensa de la soberanía esté por encima de las diferencias políticas internas.
«Como Gobierno, espero que todos como país, nos pongamos siempre del lado de la bandera chilena y pueden tener certeza que nuestro Gobierno —y no me cabe ninguna duda de que el futuro también— siempre vamos a anteponer los intereses de Chile, de los chilenos y chilenas, por sobre cualquier otra consideración de cualquier otro país y no aceptamos imposiciones de ningún otro respecto a las decisiones soberanas que se tomen en Chile», reafirmó el Mandatario.
La contundencia de las palabras presidenciales responde también al contexto político que atraviesa el país, a menos de un mes del cambio de mando. El comunicado del Departamento de Estado incluyó referencias explícitas a la transición, señalando que «en su ocaso, el legado del gobierno de Boric se verá aún más empañado por acciones que socavan la seguridad regional a expensas, en última instancia, del pueblo chileno», una frase que en La Moneda interpretaron como una intervención inapropiada en el proceso político nacional.
Declaraciones completas del Presidente Boric desde Rapa Nui:
Chile exige lista de funcionarios y fundamentos a EE.UU. tras revocación de visas
Mientras el Presidente Boric hablaba desde Rapa Nui, en Santiago el Ministerio de Relaciones Exteriores, emitió un comunicado oficial en el que expresó su «sorpresa ante el anuncio del Departamento de Estado de Estados Unidos en que se señala que se le ha revocado la visa oficial de ingreso a ese país a tres funcionarios del Gobierno, acusándolos de participar en actividades que socavan la seguridad regional».
«El Gobierno de Chile rechaza estas acusaciones y descarta categóricamente participar en actividades que socaven la seguridad del continente o de terceros países. Del mismo modo, condena la imposición de cualquier medida unilateral que vulnere la independencia de nuestro país, o que intente debilitar el legítimo derecho a ejercer nuestra soberanía nacional», planteó el texto.
En paralelo a la declaración pública, el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren procedió a citar al embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, para que concurra a la sede de la Cancillería a entregar explicaciones formales sobre la medida aplicada por la administración Trump.
Según informaron fuentes diplomáticas, la citación tiene un doble propósito: conocer los fundamentos específicos que llevaron a Washington a adoptar esta medida y, fundamentalmente, obtener la identidad de los tres funcionarios afectados, información que hasta el momento el Departamento de Estado no ha proporcionado.
El comunicado de Cancillería también planteó que el objetivo es que Judd también informe los nombres de los funcionarios afectados, «dado que no hemos recibido notificación oficial de la medida adoptada por la actual administración de Estados Unidos».
La falta de notificación previa es uno de los aspectos que más rechazo ha generado en el gobierno chileno. ya que la práctica diplomática habitual implica que este tipo de decisiones se comunican primero a las autoridades del país afectado, antes de hacerlas públicas.
«Cabe señalar que no es la práctica diplomática hacer anuncios públicos sin previa notificación oficial, y ese comportamiento no se condice con la densidad y diversidad de ámbitos en los que dialogamos y cooperamos con Estados Unidos, un aliado histórico y estratégico de nuestro país», argumentó el comunicado.

