El Nobel de la Paz Pérez Esquivel no se guarda nada sobre Trump: lo llama “dictador global” y “terrorista número uno”

En una carta abierta al expresidente de EE

El Nobel de la Paz Pérez Esquivel no se guarda nada sobre Trump: lo llama “dictador global” y “terrorista número uno”

Autor: Leonardo Buitrago

En una carta abierta al expresidente de EE.UU., Barack Obama el premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, denunció que Donald Trump, en su política guerrerista, «bombardea países como Nigeria, Irán e invade Venezuela bloquea el Mar Caribe y hunde embarcaciones de pescadores matando a sus tripulantes».

En una contundente carta abierta dirigida al expresidente de Estados Unidos (EE.UU.) Barack Obama, el premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, lanzó durísimas acusaciones contra el actual mandatario de la nación norteamericana, Donald Trump. En la misiva, el reconocido activista por los derechos humanos no solo cuestionó las políticas internas de la administración del magnate republicano, sino que denunció su impacto desestabilizador a nivel global, llegando a calificarlo como un “dictador global” y el “terrorista número uno”.

La carta, redactada con la urgencia que amerita lo que Pérez Esquivel considera una amenaza inminente para la humanidad, le advirtió a Obama sobre el peligroso giro que ha tomado la política exterior de su país.

En el texto, el sociólogo trazó un panorama sombrío sobre la geopolítica actual, señalando a la Casa Blanca como el principal factor de desequilibrio en el tablero geopolítico internacional que empuja al mundo hacia el abismo de una guerra nuclear, rompiendo con los principios básicos del derecho internacional.

«Trump se ha transformado en un ”dictador global”, desconociendo al Congreso de los EE.UU. imponiendo el autoritarismo que puede arrastrarlos a situaciones impredecibles de un desastre nacional y mundial, poniendo en peligro la democracia en tu país con políticas totalitarias», aseveró el también profesor, escultor y pintor argentino.

Esta advertencia no es un llamado menor viniendo de quien dedicó su vida a la lucha pacifista; es una alerta roja sobre la retórica belicista y las acciones unilaterales que, a su juicio, caracterizan a la administración Trump y que han reinstalado el fantasma de un conflicto de proporciones catastróficas en la mesa de discusión global.

El cerco para «ahogar económicamente» a Cuba

Uno de los puntos más críticos de la denuncia de Pérez Esquivel se centra en el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba por parte de Estados Unidos.

Cabe recordar que el pasado 29 de enero, Trump emitió una orden mediante la cual Washington declaró una emergencia nacional por una supuesta “amenaza” cubana a su seguridad nacional y autorizó la imposición de aranceles a las importaciones procedentes de países que vendan o suministren petróleo a La Habana.

Tras esta medida aplicada por el ultraderechista, la isla enfrenta cortes programados de electricidad y fallas en los servicios vitales.

El Nobel señaló que republicano intenta “ahogar económicamente” a la isla al impedir la llegada de suministros vitales como el petróleo.

«Trump busca ahogar económicamente a Cuba agudizando el bloqueo e impidiendo que barcos petroleros lleguen a la Isla imponiendo sanciones a quienes comercien con Cuba, extorsionando y violando su soberanía y autodeterminación y recurriendo al chantaje a países que comercien con Cuba. La prepotencia imperial busca someter por la fuerza de las armas a un país no beligerante», dijo.

«El Congreso de los EE.UU. bloquea a Cuba por más de 60 años, incluso durante tu mandato presidencial, desconociendo a un pueblo que defiende su soberanía y autodeterminación. Cuba no es una amenaza para EE.UU,. tu país es una amenaza para Cuba, con las permanentes agresiones y mentiras durante décadas», planteó.

A juicio del Pérez Esquivel «es urgente terminar con la violencia y el bloqueo que ejerce contra Cuba, retirar los barcos de la flota de mar endureciendo el bloqueo dañando la vida y seguridad del pueblo cubano y terminar de amenazar a los países que comercian con la Isla».

Lejos de ver esto como una estrategia de presión política, Pérez Esquivel lo interpreta como una acción de guerra. “Repudió que se pretenda someter al pueblo cubano mediante el hambre y el chantaje por la fuerza de las armas”, dijo.

En este sentido, su mensaje a Obama es claro: no se trata de una diferencia ideológica menor, sino de una política de sometimiento que viola los derechos humanos más elementales.

Por tal motivo, instó al expresidente estadounidense a retomar la senda del diálogo que emprendió durante su administración para evitar mayores daños.

«Es necesario reconocer tu gesto de acercamiento a Cuba viajando a la Isla y abriendo la posibilidad de diálogo. Ahora puedes aportar tu experiencia a encontrar caminos alternativos y evitar el daño a un país que aporta a la humanidad la solidaridad médica, técnica y educativa», expresó.

«Tienes que decidir y actuar para terminar con el inmoral bloqueo a Cuba, que el Congreso de los EEUU decida con conciencia y justicia buscar la unidad, el derecho e igualdad de los pueblos, en lugar de creer que la violencia y la mentira les dará el poder», agregó.

Venezuela: Invasión, secuestro y violación de la «Zona de Paz»

La carta no se detiene en Cuba y avanza sobre América Latina, señalando a Venezuela como otro de los blancos de lo que Pérez Esquivel considera una política injerencista y violenta por parte de la Casa Blanca.

El Nobel se refiere a un hecho de gravedad extrema que, según su relato, ha sido minimizado por la comunidad internacional.

Respecto a Venezuela, el intelectual denunció la agresión militar perpetrada el pasado 3 de enero, que culminó con el secuestro del presidente constitucional de la nación caribeña, Nicolás Maduro y su esposa CIlia Flores, calificándola como una invasión directa.

«El Presidente de Venezuela Nicolás Maduro fue secuestrado y es prisionero junto con su esposa Cilia Flores en una acción criminal provocando 100 muertos. Los van a juzgar en New York acusados de narcotraficantes del “Cartel Los Soles”, comprobando que dicho cartel es inexistente; los secuestrados ya están condenados antes del juicio por la mentira y el odio, no tienen ninguna garantía jurídica», planteó.

El activista exigió la liberación inmediata de los líderes venezolanos y recordó que América Latina y el Caribe deben respetarse como una «Zona de Paz», tal y como quedó establecido en una declaración suscrita por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

«Es urgente reclamar su liberación, los problemas internos que vive Venezuela deben ser resueltos por su pueblo y no por injerencia extranjera», subrayó.

Gaza y Netanyahu: Complicidad en el genocidio

El análisis de Pérez Esquivel también se centra en la situación en el Medio Oriente, responsabilizando a Trump de complicidad en el genocidio de Israel contra el pueblo palestino.

Señaló que el apoyo del inquilino de la Casa Blanca con la complicidad de países europeos viola «Pactos y Protocolos internacionales» y desconoce «las resoluciones de las Naciones Unidas».

El Nobel criticó que se permita la impunidad del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, pese a las acusaciones de crímenes de guerra por la Corte Penal Internacional-

Inmigración, hegemonía y el concepto de paz

El activista argentino también dedicó un espacio a analizar la política interna de Estados Unidos, especialmente en lo que respecta al trato hacia las minorías y los migrantes, vinculándolo directamente con las amenazas lanzadas hacia otras naciones soberanas.

Denunció que la política del gobierno de Donald Trump atenta contra los derechos humanos y de los pueblos, tanto a nivel mundial como a lo interno».

En concreto, se refirió a «la persecución contra los inmigrantes expulsados del país (EE.UU.), violando sus derechos y a quienes le roban la vida y la esperanza».

Indicó que como parte de su política guerrerista, Trump bombardea países como Nigeria, Irán, y a la par invade Venezuela bloquea el Mar Caribe «y hunde embarcaciones de pescadores matando a sus tripulantes. Conoces la larga historia de invasiones e injusticias cometidas por tu país».

«Amenaza a países como Colombia, Nicaragua, México, Brasil y Groenlandia y Canadá buscando fortalecer su hegemonía mundial, desconociendo el derecho de los pueblos. La irresponsabilidad de Trump, es una amenaza a la Paz y seguridad mundial y al continente latinoamericano», argumentó.

Llamado de Pérez Esquivel a la «rebelión de conciencia»

Ante este panorama, Pérez Esquivel no se limitó a la denuncia, sino que propuso una vía de acción. Su carta no es un simple reproche a Obama por los pasos atrás dados por su sucesor, sino una súplica para que reactive su capital político en favor de la cordura.

De este modo, exhortó a Obama a usar su influencia para movilizar al Congreso estadounidense y revertir las políticas totalitarias del republicano.

El Nobel argentino deposita una esperanza particular en la sociedad estadounidense, a la que ve como una víctima más de estas políticas y, a la vez, como el agente de cambio fundamental.

«El mundo vive una transformación permanente, la ciencia y la técnica han revolucionado la vida y acelerado el tiempo, se necesita construir “un Nuevo Contrato Social”, para lograrlo “hay que vaciar el cántaro”, de tantas mentiras, odio y del poder dominación, como la mierda acumulada a través de los tiempos que impide alcanzar la luz de Verdad y Justicia para construir un nuevo amanecer para nuestra Casa Común», planteó.

Aunque reconoció que el «camino es complejo y difícil, lleno de temores y dudas», señaló que «hay que asumirlo con coraje y decisión y saber que lo que siembras, recoges».

«El pueblo de los EE.UU. cuando despierta y asume “ la Rebelión de Conciencia” ha logrado oponerse a la guerra de Vietnam y en Defensa de los Derechos Civiles. Hoy es necesario que esa rebeldía vuelva a manifestarse para poner fin a las guerras y la violencia que duele a toda la humanidad. Terminar con el totalitarismo impuesto por Trump», aseveró el activista.

Pérez Esquivel exige juzgar a Donald Trump en la Corte Penal Internacional

Adolfo Pérez Esquivel es reconocido a nivel internacional como un destacado activista, profesor, y defensor de los derechos humanos y del derecho de libre autodeterminación de los pueblos, y proponente de la teología de la liberación.

En 1980 recibió el Premio Nobel de la Paz por su compromiso con la defensa de la Democracia y los Derechos Humanos por medios no-violentos frente a las dictaduras militares en América Latina.

Esta no es la primera vez que el académico lanza severas críticas con el inquilino de la Casa Blanca en diciembre de 2025 planteó que los ataques contra embarcaciones pesqueras que dejaron al menos 99 civiles fallecidos, en el Caribe son “crímenes que deben ser llevados a la Corte Penal Internacional para que se juzgue a Trump como criminal de guerra”.

«Hay que llevar a Trump a la Corte Penal Internacional para que lo juzguen como criminal», propuso durante un acto de repudio contra la injerencia de Estados Unidos en Venezuela.

Crítica contra Machado: “¿Por qué llamaste a EE.UU. para que invada Venezuela?”

El octubre pasado, el Premio Nobel de la Paz le dirigió una carta abierta a la opositora de extrema derecha venezolana María Corina Machado, luego de que obtuviera la misma condecoración, en la que le recriminó: “¿Por qué llamaste a Estados Unidos para que invada Venezuela?”.

En el texto titulado «De Nobel a Nobel», el referente de la lucha por los derechos humanos y del derecho de libre autodeterminación de los pueblos, planteó que le “sorprendió” su designación por parte del Comité Noruego del Nobel.

«Me sorprendió tu designación como Premio Nobel de la Paz que te otorgó el Comité Nobel», afirmó Pérez Esquivel, quien recibió la distinción hace 45 años por su compromiso con la defensa de la Democracia y los Derechos Humanos por medios no-violentos frente a las dictaduras militares en América Latina y en especial a la del régimen de Jorge Rafael Videla, en Argentina.

Señaló que con el galardón entregado a Machado le vinieron a la memoria “las luchas contra las dictaduras militares” en Latinoamérica, sobre todo en el periodo comprendido entre 1976 y 1983, donde muchas personas padecieron “cárceles, torturas y el exilio”, además del saldo de “miles de desaparecidos, niños secuestrados y vuelos de la muerte”, de los cuales el propio activista es un sobreviviente.

«En 1980, el Comité Nobel me otorgó el Premio Nobel de la Paz; han pasado 45 años y continuamos trabajando al servicio de los más pobres y junto a los pueblos latinoamericanos. En nombre de todos ellos asumí esa alta distinción, no por el Premio en sí, fue por el compromiso junto a los pueblos que comparten las luchas y esperanzas para construir un nuevo amanecer. La Paz se construye día a día y debemos ser coherentes entre el decir y el hacer», aseveró.

«A mis 94 años, continúo siendo un aprendiz de la vida y me preocupa tu postura y tus decisiones sociales y políticas. Por lo tanto te envío estas reflexiones», enfatizó.

En uno de los pasajes más duros de la misiva dirigida a Machado, la increpó por » aferrarse», cuando Washington agrede a su país,

«Me sorprende cómo te aferras a los Estados Unidos: debes saber que no tiene aliados, ni amigos, sólo tiene intereses. Las dictaduras impuestas en América Latina fueron instrumentadas por sus intereses de dominación y destruyeron la vida y la organización social, cultural y política de los pueblos que luchan por su libertad y autodeterminación. Los pueblos resistimos y luchamos por el derecho a ser libres y soberanos y no colonia de los Estados Unidos», indicó.

Para culminar, Pérez Esquivel, le sugirió a Machado “analizar y saber dónde estás parada”, pensar si ella es o no “una pieza más del coloniaje estadounidense, sometida a sus intereses de dominación”.

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