Familia de Julia Chuñil afirma que, a más de un mes de allanamientos, no hay pistas ni pruebas biológicas que vinculen a sus hijos

La familia de la defensora medioambiental y territorial mapuche indicó que las labores de búsqueda se trasladaron al predio en recuperación de Julia Chuñil, cuyo actual dueño es el empresario agroforestal Juan Carlos Morstadt, donde la adulta mayor fue vista por última vez antes de desaparecer en noviembre de 2024

Familia de Julia Chuñil afirma que, a más de un mes de allanamientos, no hay pistas ni pruebas biológicas que vinculen a sus hijos

Autor: Leonardo Buitrago

La familia de la defensora medioambiental y territorial mapuche indicó que las labores de búsqueda se trasladaron al predio en recuperación de Julia Chuñil, cuyo actual dueño es el empresario agroforestal Juan Carlos Morstadt, donde la adulta mayor fue vista por última vez antes de desaparecer en noviembre de 2024.

A más de un mes de los violentos allanamientos y la detención de cuatro de sus integrantes, la familia de Julia Chuñil Catricura, la defensora medioambiental y territorial mapuche, desaparecida en noviembre de 2024 en la comuna de Máfil, Región de Los Ríos, ofreció un contundente balance de la investigación fiscal en el que señaló que no existen hasta la fecha pruebas biológicas ni evidencias concretas que vinculen a sus hijos en el presunto homicidio de su madre.

«A más de un mes de los violentos allanamientos y detenciones a los hijos de Julia Chuñil, hasta el día de hoy, no se han encontrado pistas de Julia Chuñil, ni pruebas biológicas, ni concretas para culpar a sus hijos», señaló el texto.

Cabe recordar que para la Fiscalía, el principal sospechoso de la muerte y desaparición de la activista mapuche es su hijo Javier Troncoso Chuñil, actualmente en prisión preventiva y señalado como autor material del supuesto parricidio.

En tanto, sus otros dos hijos, Pablo San Martín y Jannett Troncoso figuran como cómplices, y están bajo arresto domiciliario total; mientras que el exyerno tiene arresto domiciliario nocturno tras ser imputado por homicidio calificado en calidad de encubridor y robo con violencia frustrado.

Fracaso de los allanamientos

Según relató la familia en el comunicado, la diligencia a cargo de la fiscal regional de Los Ríos, Tatiana Esquivel terminó sin éxito en el hogar de Jannett Troncoso. Lejos de hallar elementos incriminatorios, el procedimiento habría dejado solo destrucción material en la vivienda, sin que hasta ahora exista claridad sobre quién responderá por esos daños.

«Hoy en día la fiscal Tatiana Esquivel, junto a Carabineros, abandonaron la búsqueda en el hogar de Jannett Troncoso, ya que no encontraron absolutamente nada, destruyendo todo a su paso y no sabemos quien pagará ese daño material causado», acusaron.

El texto destaca un dato que, ha sido omitido por las grandes cadenas mediáticas, el traslado de la búsqueda al terreno en recuperación por el que Julia Chuñil mantenía un conflicto territorial histórico con el empresario agroforestal Juan Carlos Morstadt

«Ahora la búsqueda se está haciendo en la recuperación de Julia Chuñil, donde hoy el actual dueño es el empresario, pero eso no lo van a nombrar en los canales nacionales», indicaron.

Cabe recordar que la Fiscalía Regional de Los Ríos ha descrito a Morstadt como un “sujeto de interés primario” en esa investigación, autorizando diligencias intrusivas como interceptaciones telefónicas.

De hecho, Chuñil desapareció tras denunciar amenazas reiteradas de Morstadt, en el contexto del conflicto por tierras. La dirigenta mapuche y su comunidad habían recuperado 900 hectáreas de territorio ancestral que la CONADI terminó entregando al empresario, descrito en la región como una figura con poder político y financiero.

Según la investigación del Ministerio Público, la adulta mayor fue vista por última vez en el predio “La Fritz”, propiedad de Morstadt, “quien mantenía un conflicto previo y sostenido con la víctima”.

Han pasado tres semanas desde el anuncio de la demolición y bodega de Julia Chuñil y meses de la gran operación de violentos allanamientos y detenciones contra los hijos de la defensora medioambiental y territorial mapuche en marco de los quince meses de su desaparición.

Desde la familia indicaron que, durante dos meses, más de 150 personas por día —entre vecinos, bomberos y policías— rastrearon minuciosamente tanto ese predio como la casa de Jannett Troncoso, determinando que la adulta mayo no estaba en ninguno de los dos lugares.

«Tenemos evidencias de que se hizo una intensa búsqueda durante 2 meses en el sitio de la recuperación y en la casa de Jannett Troncoso, Participaron en la búsqueda mas de 150 personas por día, junto a vecinos, bomberos, grupos de búsqueda, policías etc., donde se aclaró que Julia no estaba en ninguno de los dos predios», señalaron en el comunicado.

En medio de este operativo, la familia reportó un nuevo cambio en la conducción de las diligencias en torno al caso, refiriéndose a la participación de la fiscal de la Unidad de Género de la Fiscalía Regional de Los Ríos, Claudia Baeza.

«Actualmente y los últimos días en terreno, está la Fiscal Claudia Baeza, quien fue una de las primeras fiscales», indican, cuestionando la falta de continuidad en el proceso

. «No sabemos por qué han variado tanto con los fiscales en el caso de nuestra papay. Todos usan el mismo procedimiento», indicaron en el escrito, evidenciando la descoordinación que perciben en la persecución penal .

Cuestionamientos a los testigos protegidos y acoso de drones

Uno de los puntos más álgidos de la denuncia se centra en la figura de los testigos protegidos, pieza clave en la imputación de la Fiscalía.

Según la versión del Ministerio Público, declaraciones de testigos presenciales y antecedentes como escuchas telefónicas apuntan a una pelea familiar que terminó con la muerte de Julia a manos de su hijo Javier Troncoso Chuñil.

Sin embargo, los familiares de la activista mapuche desestiman por completo estos testimonios.

«Exigimos el levantamiento de los testigos protegidos. La mayoría de ellos no saben leer ni escribir y se contradicen en sus declaraciones. Tienen más de 3 declaraciones diferentes», afirmaron en el comunicado, poniendo en duda la credibilidad y la consistencia de las pruebas de la Fiscalía.

Pero la presión no solo proviene del ámbito judicial. El comunicado revela una situación de acoso constante que estarían sufriendo los miembros del círculo familiar de Julia Chuñil, especialmente los más vulnerables.

En concreto, denunciaron «el acoso de drones por la noche en el hogar en el que hoy en día se encuentran los hijos menores de edad de Jannett Troncoso».

«Cada dos noches encontramos los drones espiándonos por las ventanas», relataron.

Ante esta situación, afirman haber recurrido a Carabineros, cuya respuesta habría sido evasiva: «Averiguamos en carabineros y dicen que no son ellos, que pueden ser prensa» .

Ante este escenario, la familia lanzó una crítica directa a los medios de comunicación: «¿Cómo la prensa Nacional no respeta a los niños y los demás integrantes de la familia? ¡Hicieron noticia en cadena nacional queriendo dejar a los hijos de Julia como los asesinos de su propia madre!».

Exigen investigar al empresario agroforestal por desaparición de Julia Chuñil

Mientras la Fiscalía busca consolidar su teoría contra los hijos de la defensora ambiental, la familia Chuñil mantiene su mirada puesta en el conflicto territorial.

En su comunicado, exigen «que sea investigado el empresario que amenazaba y hostigaba a Julia Chuñil», en alusión directa a Juan Carlos Morstadt, dueño del predio en disputa .

«La familia seguirá unida y harán lo posible para demostrar su inocencia», cerraron.

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