Los desafíos hídricos no esperan sesgos ideológicos: Columna de Rodrigo Mundaca
En el marco del Día Mundial del Agua, el Gobernador Regional de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, lanza una crítica frontal contra las posturas negacionistas y el modelo de gestión hídrica vigente en Chile. A través de una columna de opinión, la autoridad advierte que la mezcla de ideología e irresponsabilidad frente a la crisis climática no solo subestima una preocupación planetaria, sino que profundiza la catástrofe ambiental, afectando directamente la disponibilidad de agua dulce y la vida de los ecosistemas.
Mundaca sostiene que el modelo chileno, instaurado a partir de la Constitución de 1980 y el Código de Aguas de 1981, ha fracasado estrepitosamente, evidenciado por la alta concentración de derechos de agua donde el 1% de los titulares acapara el 79% del volumen. En su texto, el gobernador cuestiona las recientes decisiones del gobierno central en materia ambiental y advierte que los desafíos hídricos no pueden esperar a que se enmiende un rumbo que califica de “negacionista”. Invita a leer la columna completa a continuación para comprender la urgencia de poner el agua como derecho humano por sobre los intereses económicos del siglo pasado.
Los desafíos hídricos no esperan sesgos ideológicos
Decir que el cambio climático no existe es profundamente ideológico y, lo que es peor, afecta más a la naturaleza. Por el contrario, si el objetivo de las autoridades que lo repiten es mejorar la confianza para quienes quieren invertir, esto no ayuda en nada porque subestima una preocupación planetaria.
Quienes prefieren quedarse con defender el modelo económico del siglo pasado que nos llevó a esta catástrofe y emergencia ambiental, actúan con profunda irresponsabilidad cuando se niegan a creer en la ciencia y la evidencia que existe hace décadas sobre los cambios globales en el clima, en la disponibilidad hídrica y en la crisis de contaminación que vivimos como resultado de un modelo agotado.
Este 22 de marzo es el día mundial del agua. En diciembre del año 1991, la Asamblea General de la ONU decretó que, desde el 22 de marzo de 1992, se conmemoraría este día para sensibilizar a las generaciones presentes y futuras sobre la importancia de cuidar el agua dulce.
Del agua depende la vida de las poblaciones, el funcionamiento de los ecosistemas y la vida de los vegetales, del agua dependen todas las vidas. En esa línea, el 28 de julio de 2010, la ONU estableció que el agua es considerada un derecho humano.
En este contexto mundial, Chile ha sido una excepción a la regla. Ningún país afectó tanto su disponibilidad hídrica como el nuestro, por consecuencia de la privatización del agua establecida en la Constitución Política de 1980, cuyo régimen se reglamentó en el Código de Aguas de 1981. Desde entonces, combinado al fenómeno climático, solo hemos visto que el agua escasea, la concentración de la propiedad aumenta y el valor mercantil del agua sigue siendo prohibitivo para pequeños productores y comunidades locales.
El modelo chileno de gestión hídrica fracasó y nadie se ha atrevido a denunciarlo y a cambiarlo.
Si vemos cifras globales, sabemos que en las próximas décadas seremos uno de los países más afectados del mundo en la disponibilidad hídrica. Si vemos cifras locales, sabemos que el 1% de los titulares de derechos de agua concentran el 79,02% del volumen total disponible en el sistema. No hay un plan para atender esto.
Si nos centramos en el programa del actual gobierno en materia hídrica y medio ambiental, sólo vemos omisiones, inexactitudes y bosquejos de políticas insuficientes ante la magnitud del problema, acompañada de frases ilusas o carentes de conocimiento en tiempos de campaña como decir “el agua se pierde en el mar”.
No somos ingenuos, lo mismo hizo el Partido Republicano con mayoría en el Consejo Constitucional que intentó consagrar la privatización del agua en el articulo 16, numeral 35, donde pusieron: “En consecuencia, su dominio y uso pertenecen a la Nación toda. Sin perjuicio de aquello, podrán constituirse o reconocerse derechos de aprovechamiento de aguas, los que conferirán a sus titulares la propiedad sobre ellos». Dantesco error que llevó al rechazo de esa propuesta de Constitución el 17 de diciembre de 2023.
Las primeras decisiones de este gobierno en materia ambiental son lamentables. Vemos con preocupación haber retirado 43 instrumentos de gestión, gobernanzas, parques y decretos ambientales de la toma de razón de Contraloría, solo porque involucran materia ambiental o territorial. Estos son avances de décadas y años de trabajo de comunidades, científicos, gremios y organizaciones públicas y privadas que han sido cuestionados por un perfil de gestión negacionista que no contribuye ni a al planeta ni a la economía.
Se equivocan profundamente si piensan que estos esfuerzos son sólo del gobierno anterior, los desafíos globales aportan con reglas claras y actuales a la inversión privada. Si este gobierno cree en la “magia” del aumento de la inversión privada por la ausencia de reglas ambientales, pueden esperar sentados mientras se sigue degradando el país. Los Gobiernos Regionales somos un buen aliado para el sector público y privado de nuestros territorios, conocemos nuestros desafíos económicos, ambientales y sociales, y estamos participando de las soluciones globales y locales. No se pierdan.
En la región de Valparaíso tenemos mucha inversión estratégica en materia hídrica y estamos avanzando en conjunto con productores y comunidades de agua. Todos estamos expectantes de las buenas y malas decisiones del nivel central, pero seguiremos trabajando para que el acceso al agua sea considerado un derecho humano fundamental. No nos perderemos.
Los desafíos hídricos y climáticos no esperan sesgos ideológicos, estamos retrocediendo y podemos vivir 4 años de fatales decisiones ambientales si no se enmienda el rumbo y, más temprano que tarde, las malas decisiones las pagaremos caro y sin posibilidad de dar vuelta atrás porque del agua depende la vida, todas las vidas.
Rodrigo Mundaca Cabrera
Gobernador Regional de Valparaíso

