El fotoperiodista palestino Saher Alghorra ganó el Premio Pulitzer 2026 en la categoría de «Fotografía de noticias de última hora», por su valiente y profunda cobertura del genocidio cometido por Israel en la franja de Gaza.
Según consignaron distintos medios internacionales, entre las fotografías premiadas se encuentra la de una madre palestina junto a su hijo herido tras recibir disparos mientras buscaban ayuda; la demolición de un rascacielos en la ciudad de Gaza; el traslado urgente de un niño herido a un hospital; y varias imágenes de familias desplazadas celebrando Ramadán.
Una vez conocido el reconocimiento, el profesional publicó un emotivo mensaje en sus cuentas de Instagram y Facebook, donde declaró sentirse «profundamente honrado de haber ganado un Premio Pulitzer en fotografía de noticias de última hora, por documentar el precio de los ataques de Israel en Gaza para The New York Times».
«En un mundo donde la verdad ya no parece importar, nosotros, los fotógrafos y periodistas en Gaza, fuimos atacados y arriesgamos nuestras vidas para documentar la insoportable realidad que estábamos presenciando. Todavía no tengo las palabras para expresar completamente lo que vimos y vivimos. Pero mi cámara capturó fragmentos de ella y a veces las imágenes son más elocuentes que las palabras», expresó Saher Alghorra.
El fotoperiodista agregó que «tal vez este sea un momento para reflexionar sobre la necesidad del periodismo, sobre la integridad y sobre la sagrada libertad de prensa como pilar fundamental de la democracia. Estas no son palabras abstractas ni vacías. En Gaza, estos principios se vivieron en las condiciones más extremas».
En este punto, Alghorra dijo estar «asombrado por el cuerpo y la mente humanos, su capacidad para soportar esos niveles de violencia y miedo, y aún así seguir adelante. Todavía no puedo darle sentido a todo».
«Todos debemos estar viviendo en estado de shock, corriendo con adrenalina. La cámara se convirtió en el único activo tangible que me ancla a la realidad. Estábamos sufriendo nosotros mismos, preguntándonos si viviríamos para ver este final. A veces deseando que todo se detenga. Pero siempre hubo un instinto, un sentido de propósito, la sensación de que si nosotros no hacíamos esto, nadie lo haría», afirmó el ganador del Pulitzer 2026, quien dedicó el premio a sus «valientes colegas, vivos y muertos».
El Ciudadano
