Secretaría de Memoria y Derechos Humanos FECh condena actividad en Derecho de la Universidad de Chile
Rechazaron dichos de diputada invitada, Javiera Rodríguez, cuestiona el uso de espacios institucionales para respaldar esas posiciones y llama a la comunidad universitaria a mantenerse vigilante frente a discursos que, a su juicio, afectan los principios fundamentales de los derechos humanos.

La Secretaría de Memoria y Derechos Humanos de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), acompañó un comunicado público en redes sociales con el siguiente texto: “Lamentamos tener que dar un comunicado pero debemos denunciar la agresión que sufrimos por parte de miembros del equipo de la Diputada y de parte de NDU quiénes nos provocaron, empujaron y agredieron, EN NINGÚN MOMENTO TOCAMOS A LA DIPUTADA (…) No hubo agresiones a su persona como quieren hacerle creer a los medios (…) no nos cansaremos de luchar”. Agregaron que “cada vez que una persona negacionista pise nuestra casa de estudios, somos los estudiantes quienes debemos sacar la voz”
En su comunicado público, manifestaron su “más profundo rechazo” a hechos ocurridos recientemente en dependencias de la Facultad de Derecho. En la declaración, la organización expresó su solidaridad con el Colectivo de Memoria y Derechos Humanos y con las y los estudiantes que han trabajado por mantener viva la memoria de las víctimas de violaciones a los derechos humanos.
El texto sostiene que dichos esfuerzos se han desarrollado en defensa de los principios de “verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición”, valores que la secretaría considera fundamentales para la comunidad universitaria y para la preservación de la memoria histórica del país.
La declaración también cuestiona las intervenciones realizadas por una diputada invitada a una actividad universitaria. Según el comunicado, la parlamentaria emitió declaraciones que pusieron en duda las pensiones y mecanismos de reparación destinados a víctimas de trauma ocular producto de la violencia estatal, así como a familiares de víctimas de la dictadura. Para la FECh, estas afirmaciones “desconocen la gravedad de las violaciones a los derechos humanos ocurridas en nuestro país” y constituyen una forma de revictimización hacia quienes han sufrido las consecuencias de la violencia ejercida por el Estado.
La organización recordó que la historia de la Universidad de Chile está estrechamente vinculada a la defensa de los derechos humanos y señaló que la comunidad universitaria fue duramente golpeada durante la dictadura civil-militar. En ese contexto, destacó la responsabilidad ética y política de resguardar la memoria de los 122 integrantes de la casa de estudios que fueron ejecutados políticos o permanecen detenidos desaparecidos.
En uno de los puntos más críticos del documento, la secretaría condenó “la utilización de la institucionalidad universitaria y, particularmente, del Senado Universitario” para el desarrollo de una actividad que, a su juicio, terminó otorgando una apariencia de respaldo institucional a discursos y posiciones ampliamente cuestionadas por sectores de la comunidad universitaria.
Asimismo, advirtió que el uso de espacios y mecanismos institucionales para estos fines resulta especialmente grave cuando se trata de materias vinculadas a derechos humanos, memoria histórica y reparación a las víctimas. El comunicado sostiene que la Universidad de Chile debe seguir siendo un espacio para el debate democrático, pero también una institución comprometida con los principios fundamentales de los derechos humanos, por lo que considera improcedente que instancias universitarias sirvan de plataforma para discursos que cuestionen o relativicen políticas de reparación construidas durante décadas de lucha de las víctimas y sus familias.
La FECh enfatizó que las políticas de reparación “no son beneficios arbitrarios ni privilegios”, sino obligaciones derivadas del reconocimiento de graves vulneraciones a los derechos humanos y de compromisos asumidos por el Estado de Chile. Según la organización, cuestionar estos mecanismos implica desconocer el sufrimiento de las víctimas y debilitar consensos democráticos construidos en torno a la defensa de los derechos fundamentales.
Junto con ello, manifestó preocupación por lo que describió como constantes provocaciones impulsadas por sectores de la Nueva Derecha Universitaria (NDU), señalando que estas acciones no contribuyen al debate universitario y buscan instalar conflictos artificiales sobre materias que afectan profundamente a miles de víctimas de violaciones a los derechos humanos.
Finalmente, la Secretaría de Memoria y Derechos Humanos de la FECh reafirmó su compromiso con una “defensa irrestricta” de los derechos humanos, la memoria de quienes fueron perseguidos por la dictadura y de todas las víctimas de la violencia estatal. En el cierre del comunicado, hizo un llamado al estudiantado y a la comunidad universitaria a mantenerse organizados y vigilantes frente a cualquier intento de instalar discursos de impunidad o de utilizar la institucionalidad universitaria para legitimar posiciones que, según afirma, atentan contra los principios fundamentales de los derechos humanos.
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