La Corte Suprema rechazó los recursos de casación en el fondo y en la forma, presentados en contra de la sentencia que condenó al oficial (r) de Carabineros, Carlos Gastón Manterola Miranda, por su responsabilidad en los delitos de homicidio calificado de José Andrés García Lazo y Jorge Rodrigo Muñoz Mella, ambos sin militancia política y ejecutados el 18 de septiembre de 1973 en Santiago, siendo sus cuerpos arrojados al Zanjón de la Aguada.
En fallo unánime (causa rol 13.314-2025), la Segunda Sala del máximo tribunal ratificó la sentencia que condenó al entonces subteniente a la pena de 15 años y un día de presidio efectivo, en calidad de autor de los delitos.
En su fallo de primer grado -ratificado-, la ministra en visita para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza, dio por establecido los siguientes hechos:
«El día 18 de septiembre de 1973, cerca de las 21 horas, Jorge Rodrigo Muñoz Mella, chileno, 18 años, soltero, estudiante, y José Andrés García Lazo, chileno, casado, 29 años, técnico en televisión, regresaban a casa del último de los nombrados, en horas del toque de queda, luego de haber estado celebrando fiestas patrias, pero antes de llegar al inmueble incitan desórdenes en la vía pública, lo que origina la molestia de una vecina que los denuncia a Carabineros que vigilaban el sector el cumplimiento de la restricción horaria».
«Es así como efectivos de Carabineros de la dotación de la 8ª Comisaría de Santiago concurren al lugar y, a pesar de que los aludidos Jorge Muñoz y José García ya se encontraban al interior del inmueble ubicado en calle Bascuñán Guerrero N°620, igualmente irrumpieron en él y por la fuerza les sacaron a la vía pública, donde son obligados a tenderse en el suelo y, aprovechando que se encontraban indefensos, dispararon en contra de ambos, acción que les provoca heridas graves que les causan la muerte al instante».
«Ya inertes, los cuerpos de Muñoz y García son subidos al furgón policial, en que los trasladan hasta el puente ‘Zanjón de la Aguada’, donde los lanzan al caudal de río resultando imposible su ubicación por parte de sus familiares, pese a haberlos buscado intensamente».
Finalmente, la investigación de la ministra Plaza concluye señalando que «en el año 1991 son encontrados sus restos en el Patio 29 del Cementerio General de Santiago, a raíz de lo cual ambos fueron debidamente identificados como Jorge Rodrigo Muñoz Mella y José Andrés García Lazo, estableciéndose como causa de sus muertes heridas por arma de fuego y siendo la causa inmediata del fallecimiento un shock hemorrágico en el contexto de una muerte de etiología médico legal, violenta homicida».
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