El Salvador ha visto nacer en los últimos años una nueva élite económica que prospera al amparo del poder estatal, Mientras el círculo de Nayib Bukele multiplica su patrimonio hasta en un 713%, la población enfrenta un creciente empobrecimiento.
El caso más emblemático es el de Ernesto Sanabria, secretario de Prensa del Gobierno de Bukele, cuyo patrimonio pasó de 269.884 dólares en 2019 a más de dos millones en 2026, un incremento del 700%. Sanabria no es una excepción, sino la punta de lanza de un fenómeno que ha convertido a los allegados del mandatario en millonarios de la noche a la mañana.
El ultraderechista, que llegó al poder presentándose como una especie de mesías que prometía dignificar a los pobres, ha visto cómo su propio capital creció un 363% en el mismo período: de 964.546 dólares en 2012 a 4.466.478 en la actualidad
Investigaciones periodísticas revelan que, durante los primeros siete años de su mandato, Bukele y su familia adquirieron 34 nuevas propiedades, multiplicando por doce las tierras en su poder. Estos activos están valorados en más de 10 millones de dólares.
Al respecto, el exministro de Economía Héctor Dada explicó a El País que «Bukele no viene de una familia de alta alcurnia; de hecho, tenían empresas en quiebra. Pero una vez en el poder, se vuelve un hombre de élite y desplaza a los viejos millonarios para ingresar a nuevos actores”, como los bitcoiners o agencias de inteligencia artificial.
Pero el dato más alarmante proviene del análisis del análisis de las declaraciones patrimoniales de 75 funcionarios públicos, que muestra que al menos 21 de ellos incrementaron su fortuna hasta en un 713% en siete años o menos. Entre los beneficiados están la jefa de Gabinete, Carolina Recinos; el secretario de Comercio e Inversiones, Miguel Kattán; y el presidente del Banco Central de Reserva, Douglas Rodríguez, junto a diputados oficialistas como José Robles Sorto, Kaleb Navarro y Suecy Callejas. Kattán, identificado como tío del presidente, elevó su patrimonio de 403.620 dólares a 3,9 millones, mientras que Recinos pasó de 182.945 a 1,3 millones y Rodríguez de 153.130 a 1,3 millones.
Héctor Lindo, historiador de la Universidad de Fordham, señaló a El País que la forma de enriquecimiento de los Bukele es “calcada” a la de las viejas oligarquías salvadoreñas. «Cambiaban las reglas como les daba la gana. Hacían leyes para favorecer sus propios intereses. Colocaban a sus parientes en puestos clave. Se reelegían cuando les convenía», señaló.
No obstante, aclaró que Bukele no ha eliminado a la vieja élite; más bien, convive con ella, aunque ha atacado particularmente a la familia Simán por su antigua rivalidad política.
FMI destapa la nueva oligarquía de El Salvador
La presión del Fondo Monetario Internacional (FMI) forzó al Gobierno a abrir una pequeña brecha en el secreto que mantuvo durante años sobre el patrimonio de sus funcionarios. El organismo financiero condicionó un préstamo de 1.400 millones de dólares a reformas fiscales y de transparencia. Sin embargo, el portal web habilitado es de difícil acceso y ofrece información mínima e incompleta. Dos funcionarios admitieron bajo anonimato que el formulario es tan laxo que “cualquiera puede escribir lo que quiera”. El Ministerio de Hacienda, además, se negó a entregar, al medio citado, la base de datos completa, argumentando que la información debe revisarse caso por caso.
Según el artículo de El País, la bonanza del círculo también se ha alimentado del cuestionado financiamiento del Banco Hipotecario, que otorgó préstamos millonarios a empleados afines sin capacidad de pago, mientras que el centro histórico de San Salvador se ha convertido en la joya de la corona del proyecto bukelista y también en un negocio redondo para los allegados.
El Gobierno del ultraderechista desalojó a decenas de miles de vendedores informales bajo amenazas de prisión con el régimen de excepción, y abrió paso a cadenas como Starbucks, Pizza Hut o Marriott. La revalorización disparó el precio de las propiedades, y los hermanos del presidente, Karim y Yuseff Bukele, adquirieron inmuebles por millones de dólares, al igual que cuatro reconocidos bitcoiners.
La bonanza bukelista frente al récord de pobreza extrema
Mientras unos pocos allegados al bukelismo se enriquecese enriquecen, la pobreza extrema en El Salvador crece, en un país donde el presidente prometió seguridad y prosperidad. «
De acuerdo con los datos del Banco Central, entre 2019 y 2024, un total de 241.927 salvadoreños cayeron en el umbral de la pobreza extrema.
«Es una isla de riqueza rodeada de un mar de pobreza», señaló Dada. «Al final, cuando ellos salgan del poder, solo Bukele y su familia quedarán siendo parte de la oligarquía», sentenció el exministro
