Irán defendió sus ataques contra objetivos estadounidenses en la región de Oriente Medio invocando el derecho a la legítima defensa, al tiempo que acusó al gobierno de Donald Trump de haber «traicionado la vía diplomática» y de ser el principal responsable de la escalada bélica.
En un comunicado oficial, la Cancillería iraní cargó contrala política “colonial y hegemónica” de EE.UU. de vulnerar la soberanía de otras naciones mediante, al establecer bases y desplegar fuerzas militares en sus territorios.
Asimismo, indicó que sus acciones de represalia se enmarcan en el «derecho inherente de legítima defensa» consagrado en el artículo 51 de la Carta de la Organización de Naciones Unidas (ONU), y rechazó cualquier calificación de agresión injustificada.
“Las acciones defensivas iraníes contra las bases militares y los recursos empleados para llevar a cabo dichas agresiones se ajustan al derecho inherente de legítima defensa, conforme al derecho internacional y al artículo 51 de la Carta de la ONU”, planteó en el texto.
Teherán extendió un llamado a los paísesdel Golfo Pérsico para que impidan de inmediato que Washington utilice su suelo, espacio aéreo o aguas jurisdiccionales como plataforma para lanzar ataques contra Irán. La Cancillería advirtió que permitir ese uso facilitaría la prolongación y expansión del conflicto en toda la región.
La nación islámica planteó que la única garantía de seguridad duradera pasa por el entendimiento y la cooperación entre los países de la zona, sin injerencias externa y en el comunicado instó a los gobiernos del Golfo a no convertirse en instrumentos de lo que califica como una «conspiración estadounidense-sionista» cuyo objetivo es sembrar hostilidad y desconfianza entre las naciones de la región,
La Cancillería persa denunció las agresiones militares de Washington, que han impactado «varias zonas» del país, así como instalaciones civiles, calificándolos como crímenes contra el pueblo iraní. Estos ataques, según el texto, constituyen una «flagrante violación de la Carta de la ONU» y de las normas fundamentales del derecho internacional.
Especialmente graves resultan, a juicio de Irán, las recientes amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha vuelto a advertir que destruirá puentes, centrales eléctricas e infraestructuras clave del país; amenazas que en caso de concretarse constituirían “graves crímenes internacionales”.
Irán denuncia que Trump «ha traicionado abiertamente la vía diplomática»
El punto central de la denuncia iraní se enfoca en la responsabilidad de Washington por el «quebrantamiento del pacto» suscrito en Islamabad.
La Cancillería recordó que, por tercera vez en el transcurso de un año, la administración Trump «ha traicionado abiertamente la vía diplomática» mientras se desarrollaban procesos de negociación. Como ejemplo de esta conducta, Teherán citó el memorando de entendimiento de 14 puntos mediado por Pakistán en junio: Washington ni siquiera respetó su propia firma y, apenas veinte días después, invocó un pretexto para incumplir diversas disposiciones del acuerdo y «avivar de nuevo el fuego de la guerra» contra la nación iraní
“La responsabilidad total por las consecuencias de esta ruptura del pacto recae sobre Estados Unidos”, recalcó la Cancillería persa, consignó HispanTV.
El comunicado subrayó que las violaciones estadounidenses contra el territorio iraní se remontan al 7 de abril, cuando Trump anunció un alto el fuego unilateral que nunca se materializó, y que continuaron incluso después de la firma del acuerdo mediado por Pakistán, cuya primera cláusula exigía el cese de la agresión en todos los frentes.
En respuesta a esta escalada, el Ejército y el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) han lanzado ataques contundentes contra las bases de EE.UU. en la región, y han advertido que seguirán dando respuesta recíproca a las agresiones mientras Washington mantenga su postura beligerante.
