El Gobierno venezolano activó el denominado «Plan Venezuela Renace» con el fin de diagnosticar y reparar los hogares afectados el doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5, registrado el pasado 24 de junio en la nación caribeña y que incluye un registro biométrico que busca garantizar atención personalizada a miles de familias damnificadas.
El Ministerio de Hábitat y Vivienda activó oficialmente el Registro Único de Vivienda, un censo digital diseñado para evaluar la situación habitacional de las familias que sufrieron los embates de la emergencia sísmica. Este mecanismo, que combina plataformas tecnológicas con validación biométrica mediante captahuellas, representa la primera fase del plan integral que busca cuantificar y atender las necesidades concretas de cada hogar afectado, conectando los datos recabados directamente con los sistemas de identidad del Estado para garantizar la transparencia y efectivdad del proceso.
El operativo de registro arrancó formalmente en localidades del estado La Guaira, una de las zonas costeras que resultaron más golpeadas por el fenómeno natural, como parte de una estrategia de implementación progresiva que prioriza las regiones de mayor impacto. Al completar el proceso, los ciudadanos reciben un código QR que funciona como comprobante oficial del diagnóstico de sus viviendas, un documento que será clave para acceder a los beneficios del plan de recuperación.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el Registro Único de Vivienda se aplicará directamente en los campamentos transitorios, garantizando atención individualizada a cada persona desplazada.
A través de un mensaje difundido en su canal de Telegram, la mandataria enfatizó el trabajo ininterrumpido del Ejecutivo para ofrecer respuestas concretas a la población damnificada, subrayando que «día y noche trabajamos sin descanso» para acelerar el retorno a la normalidad de quienes perdieron parcial o totalmente sus hogares.
Como parte de las acciones complementarias, el Ejecutivo anunció un paquete de medidas económicas y sociales destinadas a impulsar la recuperación habitacional y productiva de las comunidades golpeadas. Entre ellas destaca la creación de un fondo especial para respaldar a las juntas de condominio en las reparaciones de edificios dañados, así como la activación de créditos hipotecarios con subsidios de hasta el 80% para las personas damnificadas, una iniciativa que busca aliviar la carga financiera de las familias en momentos críticos.
En paralelo, se implementarán las Ciudades del Emprendimiento dentro de los campamentos transitorios, una estrategia orientada a reactivar la actividad productiva y generar fuentes de ingreso para las comunidades afectadas. El Gobierno también avanza en la coordinación con la banca pública y privada para poner en marcha una nueva cartera hipotecaria exclusiva para los afectados por los sismos, cerrando así un circuito de apoyo que abarca desde el diagnóstico hasta la reconstrucción definitiva.
Más de 8,500 viviendas en reparación
El Plan Venezuela Renace ya interviene 8.515 viviendas y 187 edificios,para la rehabilitación inmediata de los espacios afectados.
La mandataria encargada expresó que estas acciones buscan que las personas puedan retomar su vida «en mayor sosiego y tranquilidad» mientras continúan las labores de evaluación, reparación y acompañamiento en las zonas devastadas.
«Nosotros vamos a construir de manera muy agresiva y rápida viviendas para atender a las personas que están en los campamentos transitorios», expresó, reafirmando que la meta del Gobierno es reducir al mínimo el tiempo de espera de los ciudadanos afectados para retornar a hogares dignos y seguros.
«Lo más importante es la organización con la comunidad que todo el trabajo del plan de la Comisión Presidencial, del plan Venezuela Renace, sea de la mano con la comunidad», dijo la mandataria encargada.
Para el financiamiento del plan, el Estado dispone de un fondo inicial de 200 millones de dólares constituido a solo 12 horas de haber sucedido el doble sismo, con recursos provenientes de fondos desbloqueados en el Fondo Monetario Internacional y otros entes financieros globales
«Cada una de estas medidas tiene un propósito: acompañar, proteger y abrir el camino hacia la recuperación. Abrazamos la esperanza, porque Venezuela renacerá con trabajo, solidaridad y la firmeza de su pueblo», sentenció Rodríguez, sellando el compromiso oficial con una reconstrucción que prioriza el bienestar de los ciudadanos.
