En su declaración ante el Ministerio Público, el exfiscal regional Oriente, Manuel Guerra contradijo el testimonio de Andrés Chadwick, tras admitir que en enero de 2020 sostuvo una reunión privada con el expresidente Piñera en la casa del entonces ministro del Interior,
En su segunda comparecencia ante la Fiscalía celebrada el pasado 7 de julio en el marco de la investigación por cohecho agravado, prevaricación y violación de secretos, el expersecutor, quien cumple prisión preventiva en Capitán Yáber, intentó trazar una línea divisoria entre su relación con el abogado Luis Hermosilla, imputado por soborno, delitos tributarios y lavado de activo sen como parte del Caso Audio y la que mantuvo con el exsecretario de Estado.
«A diferencia de Luis Hermosilla, con Andrés Chadwick no tengo ni tuve una relación de amistad», afirmó Guerra, calificando su interacción como meramente profesional y limitada a un trato cordial ligado al ámbito académico. No obstante, esta afirmación contrasta con el hecho de que admitió haberse reunido a solas con Piñera el 9 de enero de 2020 en la casa de Vitacura del entonces jefe de la cartea del Interior.
Según la declaración a la que accedió la Unidad de Investigación de Bío Bío, el exfiscal justificó el encuentro argumentando que tenía como objetivo plantearle al entonces Jefe de Estado la necesidad de mantener los equipos policiales durante el verano para enfrentar las investigaciones derivadas del estallido social, así como criticar la postura de su administración respecto a una supuesta injerencia extranjera en el país.
Guerra sostuvo que su intención era ofrecer «datos duros» para evitar que el gobierno cometiera errores, aunque su testimonio reveló que estas gestiones se realizaron al margen de los canales oficiales, gestionadas a través de Luis Hermosilla y consumadas en la privacidad de la residencia de Chadwick.
“Me interesa hablar con él (…) Servirle de ayuda en algo para que no haga tonteras y tenga algunos datos duros (…) Obviamente no en La Moneda y en forma ultra privada o secreta”, indicó, tal y como reveló el medio citado,
La declaración de Guerra no solo contradice la versión que ofreció Chadwick ante la Fiscalía, quien negó que la reunión había ocurrido, sino que también expone la profundidad de sus vínculos con el poder durante su gestión al frente de la fiscalía Oriente.
Comunicación con Chadwick y Hermosilla sobre el Caso Penta
Desde la Fiscalía indagaron en su rol en causas sensibles para la derecha, como el caso Penta, donde su gestión dejó sin cargas procesales al senador Iván Moreira y a Santiago Valdés.
Ante las preguntas de los investigadores sobre si existieron comunicaciones con Chadwick y Hermosilla respecto a estos casos, Guerra admitió: “Sí, existieron comunicaciones donde comenté estados de la causa, pero jamás entregué antecedentes reservados de la investigación”, justificando que sus comentarios se basaban en decisiones que ya eran públicas o estaban por serlo.
Esta admisión, aunque matizada, evidencia un flujo de información entre el persecutor y los operadores políticos de la derecha que la Fiscalía busca calificar como violación de secretos, uno de los delitos por los que se le procesa.
Aspiraciones para integrarse al CDE
Según Bio Bío Chile, en su declaración ante el Ministerio Público, Guerra fue consultado sobre sus aspiraciones profesionales posteriores a su paso por el Ministerio Público, revelando gestiones para integrar el Consejo de Defensa del Estado (CDE) y, posteriormente, un estudio jurídico con sus contactos de confianza.
El persecutor negó que Hermosilla o Chadwick tuvieran relevancia en la vacancia del CDE, asegurando que su consulta a l penalista sobre el cupo de María Eugenia Manaud fue por “mera curiosidad profesional”, y descartó sus posibilidades «por haber investigado al Presidente (Piñera)».
Respecto a la formación de un estudio jurídico, Guerra indicó que su intención era integrarse a un espacio físico pagando un arriendo o “comunidad de techo”, y que fue Hermosilla quien finalmente le comunicó que no había espacio disponible. Donde sí logró insertarse fue en la Universidad San Sebastián, un dato que refuerza la trama de conexiones políticas y académicas que rodean al exfiscal que se encuentra en el ojo de la justicia
