“Están los votos, pero no están acá”; este fue el bochorno que experimentó el Gobierno de José Antonio Kast al verse obligado a retirar la urgencia a la megarreforma económica tributaria y que el Senado postergara su votación al evidenciarse que no contaba con los 26 respaldos necesarios para poder ratificar el informe de la Comisión Mixta que había superado el primer filtro en la Cámara de Diputados con una votación de 80 contra 48 y dos abstenciones.
El comité de la UDI gestionó el aplazamiento de la decisión, pretendiendo resguardar al Gobierno de una probable derrota en la votación de Sala. Al prosperar el recurso y fijarse la nueva fecha para la primera semana de agosto (tras la pausa regional), quedó en evidencia lo frágil que era el respaldo parlamentario que el oficialismo había logrado articular.
Desmarques que cambiaron el tablero para el Gobierno
Dentro de la UDI, el senador Gustavo Sanhueza, anunció que rechazaría la propuesta, sumándose a una serie de deserciones que terminaron por dinamitar las posibilidades del oficialismo, entre las que figuran las de Enrique Van Rysselberghe, también de la UDI, y Vanessa Kaiser, del Partido Nacional Libertario, mientras que Rojo Edwards —independiente de la bancada RN— y Matías Walker tampoco votarían a favor.
Ante este escenario averso, el Gobierno de Kast quedó sin margen para aprobar el cuestionado proyecto y se vio fo forzado a retirar la urgencia antes de sufrir una derrota.
“Están los votos, pero no están acá”
El biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, planteó que la votación podría ser postergada hasta después de la semana regional y con la frase “Están los votos, pero no están acá”, no solo evidenció la silla vacía de Van Rysselberghe, sino que dejó en evidencia que en el hemiciclo había un grupo de senadores de derecha que ya anticipaban su rechazo a la iniciativa.
Desde La Moneda proyectaban cerrar la tramitación de su proyecto en julio. A pesar de haber logrado pasar con luz verde por la Comisión Mixta y la Cámara, el Senado fue un campo diferente en el que un repliegue de emergencia que dejó al descubierto la falta de cohesión y respaldo de la administración de Kast en el seno de su propio sector político.
Bochorno y falta de habilidad política
El senador Iván Flores (DC) calificó la situación como un “bochorno” y criticó abiertamente la falta de habilidad del Ejecutivo, mientras que la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, planteó que ni siquiera tenía asegurados sus propios votos, consignó El Mostrador,
La criticada iniciativa retornará al Senado la primera semana de agosto, y aunque el oficialismo logre restablecer su mayoría para aprobar el informe de la Comisión Mixta, aún deberá sortear los tres requerimientos presentados por la oposición ante el Tribunal Constitucional (TC).
La ofensiva jurídica de parlamentarios del PS, PPD, DC, FA, PL y PC, se centra en dos frentes principales: la invariabilidad tributaria por hasta 20 años para grandes inversiones y el polémico régimen de indemnizaciones fiscales para proyectos cuyas Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) sean anuladas por la justicia.
De este modo, aunque el Gobierno llegó al Senado con la certeza de que el proceso ya estaba definido, el rechazo interno en la UDI, el abandono de dos legisladores de la sala y el voto en contra de los senadores clave fueron suficientes para frenar la iniciativa y evitar una derrota
