El Grupo de Puebla, conformado por líderes progresistas dejó claro que “la democracia no admite excepciones” y se pronunció para condenar las recientes declaraciones de Daniel Ortega del pasado 19 de julio, en las que anunció el fin de los procesos electorales en Nicaragua y rechazar cualquier tipo de intervención y sanciones contra la nación centroamericana.
«El anuncio del presidente Daniel Ortega de que en Nicaragua no volverá a haber elecciones constituye una ruptura abierta con los principios democráticos más elementales. Ningún proyecto político, cualquiera sea su origen o su historia, puede situarse por encima del derecho soberano de los pueblos a elegir libremente a sus gobernantes y a decidir pacíficamente su futuro. La democracia no admite excepciones ni puede convertirse en una concesión del poder», expresaron 15 integrantes del foro en un comunicado.
«El Grupo de Puebla hace un llamado urgente a las autoridades nicaragüenses a rectificar el camino, restablecer las garantías democráticas y asegurar elecciones libres, competitivas y con plenas garantías para todas las fuerzas políticas», añadieron en el documento.
Al mismo tiempo plantearon que «la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho deben ser defendidos con la misma convicción, sin dobles estándares y sin importar el signo ideológico del gobierno de turno».
El pronunciamiento fue firmado por los expresidentes Alberto Fernández (Argentina) y Rafael Correa (Ecuador), así como personalidades y actores políticos de países latinoamericanos como el coordinador del Grupo de Puebla, Marco Enríquez-Ominami (Chile); la parlamentaria del Mercosur, Cecilia Nicolini (Argentina); el diputado nacional, Eduardo Valdés (Argentina); el presidente Fundación Progresa, Camilo Lagos (Chile); la exsenadora Beatriz Paredes (México); la diputada nacional. Johanna Ortega (Paraguay), así como senadora, Clara López (Colombia).
También lo hicieron Carlos Ominami, exministro de Economía en Chile; Sonia Gutierrez Raguay, diputada nacional en Guatemala; Rafael Michelini, exsenador de Uruguay; Ana Isabel Prera, exministra de Cultura y exembajadora en Guatemala; Esperanza Martínez, senadora de Paraguay y Aída García Naranjo, exministra de la Mujer y Desarrollo Social de Perú.
Grupo de Puebla rechaza toda intención injerencista para justificar intervención militar en Nicaragua
Los líderes progresistas se manifestaron en contra de la injerencia externa que amenaza a la región latinoamericana y destacaron su compromiso a impulsar proyectos basados en principios democráticos.
«Es claro que en América Latina la democracia está seriamente pervertida por la injerencia externa, la manipulación informativa, los fraudes electorales, la proliferación de bots destinados a desinformar a los electores y las abyectas prácticas de campaña. Pero el desafío del progresismo es derrotar a estos poderes sin caer en sus vicios y así construir genuinos proyectos nacionales verdaderamente democráticos para el bien común», sostuvieron.
En el comunicado también expusieron que están en contra de que las declaraciones de Ortega sirvan de pretexto para que gobiernos extranjeros los usen como una excusa para intervenciones militares, haciendo alusión a la agresión perpetrada el pasado 3 de enero por la administración del mandatario estadounidense Donald Trump, contra Venezuela, que derivó en el secuestro del presidente constitucional de la nación caribeña, Nicolás Maduro y su esposas Cilia Flores.
«El Grupo de Puebla rechaza toda intención injerencista de utilizar el reciente discurso de Daniel Ortega para justificar intervenciones militares, invasiones o sanciones económicas que afecten la soberanía y los derechos humanos del pueblo nicaragüense», enfatizaron

