Una reunión «sumamente fructífera» sostuvieron las y los dirigentes de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) con sus pares de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), cita que se enmarcó en la búsqueda de «compartir diagnósticos y construir una agenda común frente a la reforma laboral del Ejecutivo».
Desde la organización estudiantil informaron que el trabajo giró en torno a dos objetivos generales: Aunar fuerzas frente a la precarización laboral disfrazada de flexibilidad, y generar una articulación permanente a nivel nacional.
Respecto al primer punto, cuestionaron que la agenda del gobierno, «bajo la premisa de crear puestos de trabajo, precariza a los trabajadores del país y castiga duramente a la juventud chilena».
«Proyectos como la adaptabilidad de la jornada y el contrato por horas impactan directamente en sectores donde se concentra el primer empleo juvenil (turismo, comercio, hotelería y gastronomía). En este marco, se enfatizó la necesidad de generar puentes de diálogo y presión hacia actores como el Partido de la Gente (PDG), un sector clave que de facto ha estado votando junto al oficialismo, para evitar el avance de normativas que vulneran los derechos laborales», señalaron desde la Confech.
El segundo punto sería, entonces, «establecer una red continua entre estudiantes, trabajadores y todas las organizaciones que estén disponibles, para levantar expresiones locales de trabajo conjunto en cada región del país», con el objetivo de elaborar planificaciones conjuntas y sostenidas, como foros abiertos y campañas informativas, «en pro de defender los derechos del pueblo de Chile y pasar a la ofensiva, en lugar de estar respondiendo únicamente a la coyuntura legislativa».
Para Santiago Pimentel, presidente de la Feuah y vocero Confech, «la única forma de hacer frente a la ofensiva del Gobierno contra los derechos sociales de estudiantes, trabajadores y pobladores es articulando acciones en conjunto. Hoy vemos un intento claro de generar retrocesos en nuestros derechos a través de la agenda legislativa; por eso, el eje central de este encuentro es responder con una agenda común que defienda nuestras conquistas y le ponga un freno al avance de estas reformas».
En la misma línea se manifestó Laura Mlynarz, presidenta de la FECH y también vocera Confech: «Como estudiantes y trabajadores no podemos permitir que el Gobierno disfrace de flexibilidad lo que en realidad es precarización. Los proyectos de adaptabilidad y el contrato por horas golpean directamente a la juventud, imponiendo jornadas inciertas que hacen imposible compatibilizar nuestros estudios con el trabajo, y generando una angustiante incertidumbre en nuestros ingresos».
«Hoy nos unimos a la CUT porque la defensa del empleo digno es una sola, y le hacemos un llamado directo al Parlamento, en especial a bancadas como el Partido de la Gente: no sean cómplices de una agenda que hipoteca el futuro y los derechos de las y los jóvenes de Chile», agregó la dirigenta estudiantil.
Seguiremos informando.
