Más de 60.000 niños gazatíes han perdido a su padre, a su madre o a ambos como consecuencia del genocidio causado por la agresión militar israelí, según el balance oficial más reciente presentado hasta la fecha por el Ministerio de Sanidad del enclave palestino.
La cifra, que asciende a 60.737 menores huérfanos, fue publicada este miércoles 29 de julio y abarca el período transcurrido desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, confirmando el costo humano que los continuos bombardeos lanzados por el régimen sionista están dejando sobre la población infantil del territorio palestino.
El desglose del informe revela que la gran mayoría de estos niños, exactamente 52.095, han sufrido la muerte de su figura paterna. Además, 5.929 menores han visto cómo sus madres eran asesinadas, y en el caso más extremo, 2.713 pequeños han quedado completamente huérfanos al perder a ambos progenitores.
La magnitud de la destrucción no se limita a las víctimas individuales, sino que alcanza la aniquilación de 2.276 núcleos familiares que han sido borrados del registro civil. Estos grupos, conformados por un total de 8.858 personas, representan la devastación demográfica causada por las acciones militares del régimen de Benjamín Netanyahu.
El norte de la Franja, y en particular la Gobernación de Gaza que alberga la capital, es el epicentro de esta tragedia, concentrando casi el 50% de todos los huérfanos de ambos padres de todo el enclave. En esta demarcación, las cifras son especialmente alarmantes: 19.700 niños perdieron a su padre, 2.083 a su madre y 1.075 se quedaron sin ninguno de los dos, consignó TeleSUR.
La intensidad de las agresiones en esta zona, que ha sido el principal escenario de la ofensiva terrestre israelí, explica por qué la orfandad alcanza aquí sus picos más altos, seguida por otras regiones como el norte de Gaza, Jan Yunis, la zona central y la prácticamente deshabitada Rafah, en el extremo sur.
A pesar de la entrada en vigor de un acuerdo de alto el fuego en octubre de 2025, la violencia no se ha detenido y las fuerzas armadas israelíes mantienen incursiones y bombardeos, lo que ha añadido entre 1.100 y 1.209 muertes más a la ya abultada cifra de víctimas.
Según las cifras oficiales del Ministerio de Salud del enclave palestino, el número total de fallecidos desde el 7 de octubre de 2023 supera las 73.300 personas mientras que organizaciones internacionales ha documentado que esta guerra ha generado una de las crisis humanitarias más severas del siglo, con la destrucción masiva de hospitales, escuelas e infraestructuras, y el desplazamiento forzado de más del 90% de los 2,3 millones de habitantes.
Imagen destacada: @QudsNen
