El MINDEP frente a los clubes deportivos: una defensa crítica.

Terminaron cinco meses de una conducción sin sentido del Ministerio del Deporte. De sus propios errores, la ultraderecha levanta una propuesta de eliminación del MINDEP, sobre la cual los clubes sociales y deportivos debemos posicionarnos. El rechazo a la motosierra no debe olvidar la exigencia por una política seria de apoyo al deporte comunitario.

El MINDEP frente a los clubes deportivos: una defensa crítica.

Columna: El MINDEP frente a los clubes deportivos: una defensa crítica.

Por Esteban Spencer Vargas

Socio CSD Estrella Roja.

Terminaron cinco meses de una conducción sin sentido del Ministerio del Deporte (1). El hecho de que la caída de la ex-ministra haya sido a propósito de una fiesta es consistente con la falta de contenido e irrelevancia de su errática gestión. Es difícil intentar un recuento de decisiones o propuestas significativas para el sector, porque lo único que uno encuentra son declaraciones titubeantes, equivocaciones y decisiones ambiguas que luego del juicio público fueron revertidas por acción de fuerzas externas y superiores a la estructura del MINDEP.

Parece ser que los únicos efectos concretos y duraderos de la gestión deportiva del Gobierno derivan del recorte presupuestario que ordenó el Ministro Quiroz, de Hacienda. No tiene sentido detenerse a revisar los tropezones de la ropa linda para deportistas, el chamán con sueldo millonario, el rodeo como deporte nacional, la guerra con el ejército de BTS(2) o el triste karaoke. Sin embargo, la propuesta del Partido Nacional Libertario aprovecha, de manera hipócrita, todos estos errores propios (es su Gobierno el que falla) para proponer la eliminación del Ministerio y así profundizar la tesis de la reducción del gasto público (3).

La propuesta proviene de un extremo y parece imposible que obtenga el respaldo suficiente para ser una amenaza seria. Sin embargo, la línea del ajuste fiscal es la misma que en abril recortó el 3% y que significó la cancelación de los Juegos Nacionales y Paranacionales(4) y la interrupción en la inversión en infraestructura deportiva, entre otras materias. El gasto social en deporte tiene como objetivo final la promoción de una vida digna y desarrollo integral para las personas que lo practican. Este año el recorte significó un gasto eventual, el próximo año la rebaja puede afectar un gasto permanente, y disminuir la infraestructura y capacidades de acción del Ministerio. Éste es el mayor riesgo que pesa sobre el MINDEP y otros ministerios sectoriales.   

El mundo del deporte es amplio y variado, y desde los clubes sociales y deportivos podemos tomar una posición. Como comunidad de Estrella Roja, el principal salto de desarrollo en nuestra historia ocurrió luego de que nos constituimos como club social y deportivo al alero de la Ley del Deporte (ley Nº19.712), que nos ubica en la parte basal de la estructura del sector, bajo la dirección del Ministerio del Deporte (ley Nº20.686) y bajo la supervisión del Instituto Nacional del Deporte – IND.  Desde esta experiencia colectiva podemos tener una visión propia del Ministerio, y evaluar desde ahí si su eliminación nos hace avanzar o retroceder.

Dar el paso de organización de hecho a persona jurídica en 2022 permitió complejizar nuestra estructura, mejorar nuestras capacidades de gestión y liderazgo deportivo, y hacernos responsables de un conjunto de relaciones que implican una mayor escala de recursos a las cuales sólo se puede acceder en este estadio de desarrollo, como por ejemplo, la adquisición y gestión exitosa del FONDEPORTE Asignación Directa del año 2023, por $1,7 millones de pesos para adquisición de implementación deportiva, (cuyos materiales aún se utilizan en entrenamientos y actividades deportivas), la suscripción de convenios de colaboración y gestión de fondos municipales para la ejecución de escuelas deportivas, la contratación en términos transparentes y rigurosos de profesionales del deporte, la gestión de prácticas profesionales e investigaciones académicas en el marco de nuestras actividades sociales y deportivas, y el reciente acceso a la estructura de ANFA Regional Metropolitana, entre tantas cosas que hemos logrado como club en estos breves pero intensos cuatro años de trabajo.

No hay que confundirse, estos logros son fruto de nuestro esfuerzo colectivo, no se han producido por regalos o intervenciones del Ministerio, ni del Instituto. Incluso, muchas veces nuestro avance ha debido superar obstáculos y cargas administrativas que hacen poco sentido a un club que sostiene un crecimiento acelerado e intenta instalar y fortalecer su identidad a cada paso.

Por otro lado, sabemos que contamos con las capacidades y con la convicción de hacer crecer nuestra estructura y profundizar su alcance, pero hemos alcanzado rápidamente el tope del apoyo institucional. Nuestros proyectos caen lejos de la priorización de fondos concursables porque la disminución del presupuesto hace que los criterios de asignación sean cada vez más estrechos respecto de grupos vulnerables, haciendo que una comunidad de trabajadores/as como la nuestra salga de inmediato de los puestos de selección. Esto nos empuja a modificar nuestra práctica deportiva, buscando fondos para organizar deporte para otro/a tipo de participante, o crear un anexo burocrático especialista en postular y administrar fondos. Ninguna de estas opciones parece hacer justicia a nuestra realidad, así que podemos rebelarnos y cuestionar la falta de recursos para organizaciones que, como  la nuestra, acercan del deporte a la población en circunstancias donde los riesgos de exclusión (por razoń económica, de género, de  seguridad, entre otras) están muy presentes.

Esta es una realidad que compartimos con otros clubes sociales y deportivos, pero que cuesta ver por el estado de atomización en el que se encuentra este nivel básico de la estructura deportiva. Según la Encuesta Nacional de Clubes Deportivos, realizada en 2025 por la Fundación Clubes, los fondos concursables son la tercera vía de financiamiento (sin distinción de origen, incluyendo del gobierno central y municipales), siendo las primeras de autogestión (cuota social y actividades propias), representando las vías internas un 67,3% de las fuentes de financiamiento. Cuando se profundiza en el acceso a los fondos concursables, la mayoría ha postulado (72%), pero más de la mitad (53%) ha indicado que es difícil o muy difícil obtenerlo. Consultados por el desempeño del Ministerio del Deporte en su rol de fomento hacia los clubes, el 61,7% tiene una opinión negativa, entre poco (21,5%) y nada (40,2%)(5).    

Este diagnóstico es reflejo de una disminución progresiva del principal instrumento de financiamiento para las organizaciones deportivas, el FONDEPORTE. Como reconoce la Nueva Política Nacional del Deporte 2026-2037(6), este fondo concursable redujo su presupuesto en más de mil millones de pesos en ocho años, limitando su capacidad para apoyar el deporte comunitario, y sus beneficiarios finales, que son las y los participantes de las actividades deportivas que realizan clubes como los nuestros. Recordemos que la crítica a la disminución del fondo se hace por sobre otras más profundas, sobre el modo de competencia entre organizaciones para realizar su función social, así como la creciente carga administrativa que significa su postulación y ejecución, objeciones que unifican posiciones con otros sectores, por ejemplo, con las organizaciones sin fines de lucro que mantienen los sitios de memoria en el marco de las políticas de Derechos Humanos, entre otros. 

El problema del financiamiento convive con uno más general: el Ministerio del Deporte hace años que no tiene una línea política clara de fortalecimiento del deporte social y comunitario. En este caso, el Programa de Gobierno del Presidente Kast era especialmente pobre en referencias a los clubes sociales y deportivos como organismos de ejecución del deporte en barrios y comunidades, y estos primeros cinco meses han sido demostración de aquello. Sin embargo, la realidad es que la dimensión territorial de la política nacional del deporte viene fracasando hace más tiempo. El mejor ejemplo de ello es la caída del programa de Planes Comunales Deportivos, ejecutado entre 2016 y 2020, desfinanciado e interrumpido el 2021. Hasta ahora no hay ningún esfuerzo por retomarlo, reformularlo o reemplazarlo.

En conclusión, el Ministerio del Deporte, sus organismos y su presupuesto ofrecen oportunidades de mejora y desarrollo para los clubes sociales y deportivos, muchas de las cuales se constituyen en medios principales  para el  crecimiento de nuestras  organizaciones. Esto nos lleva a defender su existencia, por cierto, pero también a reclamar un cambio en las condiciones en que se realiza la política pública en el sector, revirtiendo la tendencia a reducir el gasto social destinado a la ejecución de programas y a transferencias directas que apoyen a los clubes y por tanto a sus participantes, sino también en reclamar un mayor protagonismo de la modalidad de deporte recreativo y del nivel basal de organizaciones deportivas dentro de los programas y contenidos que discute la política institucional, para salir del lugar de rezago en el que nos encontramos y pasemos a sacar provecho al enorme potencial que posee esta forma de asociación civil para el beneficio y desarrollo integral de la población.

1. T13. (13 de agosto de 2026). «Natalia Duco renuncia como ministra del Deporte junto al subsecretario Andrés Otero.»;  El Dínamo. (13 de agosto de 2026). «Natalia Duco colma la paciencia de La Moneda y deja el Ministerio de Deporte.»

2. 24Horas. (13 de agosto de 2026). «‘Ropa linda’, BTS y un ‘chamán’: las polémicas que marcaron a Natalia Duco como ministra.»

3. BioBioChile. (14 de agosto de 2026). «Salida de Duco activa ‘motosierra’ de Libertarios y piden eliminar el Ministerio del Deporte.»; El Dínamo. (14 de agosto de 2026). «Tras salida de Natalia Duco: el argumento del PNL para pedir que se elimine el Ministerio del Deporte.»

4. The Clinic. (15 de mayo de 2026). «Cerca de tres mil deportistas se quedan sin Juegos Nacionales y Paranacionales: decreto de Hacienda cancela el evento en 2026 tras recorte en Deporte.»

5. Fundación Clubes & Universidad de Santiago de Chile, Facultad de Administración y Economía. (2025). Informe de Resultados: Encuesta Nacional de Clubes de Barrio y Presentación de Resultados.

6. Ministerio del Deporte. (2025). Política Nacional de Actividad Física y Deporte 2026-2037, aprobada por Decreto N°21/2025. Publicada en el Diario Oficial de la República de Chile, Núm. 44.495, 9 de julio de 2026.

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