La gestión económica del presidente José Antonio Kast sufrió un duro golpe luego de que el Banco Central de Chile informara que el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de julio de 2026 registró una contracción del 1,5% en comparación con el mismo mes del año anterior., una cifra que representa el peor registro del desempeño productivo en más de tres años,
De acuerdo con la información preliminar proporcionada por el ente rector, la serie desestacionalizada también disminuyó un 1,7% respecto del mes precedente y un 2,1% en doce meses.

Según el informe del Banco Central, la caída del Imacec se explicó por la minería y, en menor medida, por los servicios y la industria. En el análisis de la serie desestacionalizada, los factores determinantes fueron nuevamente la minería y los servicios.
El documento oficial plantea que estos resultados se vieron en parte incididos por condiciones climáticas que afectaron el normal funcionamiento de los establecimientos productivos, un argumento que, aunque atenúa parte del golpe, no oculta la baja en el desempeño de los sectores económicos durante el séptimo mes del año.

Paralelamente, el Imacec no minero presentó una disminución anual de 0,3%, mientras que en términos desestacionalizados cayó 0,5% respecto del mes anterior y 1,0% en doce meses.
Al desglosar el rendimiento por sectores, la producción de bienes cayó 3,2% en términos anuales, resultado que fue determinado por el desempeño de la minería, en particular del cobre, «el que se vio afectado por menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas». Esto último también explicó la caída de la industria, que presentó una menor elaboración de combustibles y productos químicos.
Sin embargo, no todo fue negativo en este rubro, ya que el resto de bienes creció 3,4%, debido a un aumento en el valor agregado de la generación eléctrica, incidido por una mayor disponibilidad de agua.

En el ámbito mensual, la producción de bienes registró una disminución de 3,4% respecto del mes precedente, explicada por la minería.
La actividad comercial, por su parte, presentó un crecimiento de 0,7% en términos anuales, un aumento que fue explicado por el comercio minorista, lo que fue en parte compensado por menores ventas mayoristas. En el primero destacaron las mayores ventas realizadas en almacenes de comestibles, en establecimientos especializados de vestuario y a través de plataformas de venta online. En tanto, la caída del comercio mayorista fue incidida principalmente por menores ventas de materiales de construcción.
Según el informe del Banco Central, el comercio automotor creció marginalmente debido a un aumento en los servicios de mantención y a una caída en las ventas de automóviles. No obstante, al observar las cifras desestacionalizadas, el sector mostró una contracción de 1,4% respecto del mes anterior, explicada por el comercio mayorista, y en menor medida, por el automotor y minorista.
Finalmente, el sector servicios tampoco escapó a la tendencia negativa. Los servicios cayeron 0,7% en términos anuales, resultado que se explicó por el desempeño de los servicios personales, empresariales, de transporte y restaurantes y hoteles. Los primeros se vieron afectados por menores servicios de educación debido a suspensiones de clases por condiciones climáticas. Esta situación refleja cómo los fenómenos externos impactaron directamente en la actividad cotidiana y el consumo.
Las cifras ajustadas por estacionalidad presentaron una disminución de 1,1% respecto del mes precedente, determinada por los servicios personales.
La magnitud de estas caídas deja en evidencia que el gobierno de Kast enfrenta un escenario complejo para reactivar la economía en el corto plazo, con datos que muestran un estancamiento transversal en los sectores más sensibles del país.
