Por Jorge Vera Castillo, analista internacional, exdiplomático de Chile y exconsultor ONU (Oficial asociado Cepal y Experto en Misión Unctad)
Quizás no todos los lectores conocen y/o imaginan cuál es cantidad total de los llamados ‘paquetes’ de sanciones adoptados por la Unión Europea en contra de entidades y de personas de la Federación de Rusia, solo desde febrero de 2022 hasta agosto de 2026.
Aquí, a modo informativo, les puedo consignar y señalar, reflexivamente, que los dos últimos han sido en este año: el 20° ‘paquete’ de sanciones se adoptó el 23 de abril de 2026, y el 21° ‘paquete’ se aprobó el 23 de julio de 2026 (¡este además incluyó 14 empresas de República Popular China, en su paranoia sancionatoria!). ¡Y el primero fue del 23 de febrero de 2022!
No nos retrotraeremos aquí a lo que expresó, hace más de un siglo, un líder revolucionario: “los bloqueos se volverán siempre en contra de los bloqueadores”. Es tema para una extensa investigación o reflexión, de analistas y lectores. Pero, agrego que, al 15 agosto 2026, estas sanciones individuales y sectoriales iban en 23.960, según la base de datos Castellum.AI.
Ahora me refiero al caso de apropiación indebida de artefactos del patrimonio indubitable de Crimea – sujeto territorial de Federación de Rusia, desde el 16 marzo 2014 -, concretado en el 2023, y vigente hasta ahora, estando ya en septiembre de 2026: se ha tratado de 565 artefactos, objetos y piezas de oro escitas que fueron prestados al Museo Allard Pierson de Ámsterdam, en Reino de Países Bajos, a través de un contrato, a comienzos de 2014.
En batalla jurídica, de casi 10 años, parte receptora del préstamo de tesoros culturales, se niega a devolverlos a Crimea, ya sujeto federal de Rusia, basada en sentencia del Tribunal Supremo de Países Bajos (Hoge Raad) [Viernes 09/06/2023. N° ECLI:NL:HR:2023:865], y los entregó a autoridades ucranianas, las que los derivaron al Museo Nacional de Historia de Ucrania, y permanecen en una denominada ‘Unidad Nacional de Salud Militar’, hasta “la desocupación de Crimea”, según audaces apropiadores indebidos.
La responsabilidad de Países Bajos es y será innegable, en toda circunstancia, hoy y siempre, en este affaire.
La referida sentencia de 2023, se remitió a procedimientos anteriores en tribunales inferiores. Se trató de sentencias del Tribunal de Distrito de Ámsterdam de 8 abril 2015, 18 noviembre 2015 y 14 diciembre 2016, y, de sentencias del Tribunal de Apelación de Ámsterdam de 16 julio 2019 y 26 octubre 2021.
En suma, Hoge Raad en numeral 4 Decisión, de su Sentencia, desestimó apelación principal, y ordenó a Museos de Crimea pagar costas de procedimiento de casación, que, sumando varios destinatarios e ítems, llegaron al total de EUR 4.714.
Desde el punto de vista ruso, se ha ejecutado un flagrante robo de un patrimonio cultural, perteneciente, históricamente, a cuatro Museos de Crimea. Estas piezas robadas tienen un incalculable valor, siendo algunas más que milenarias, en antigüedad, y únicas.
Ojalá, no cayeran en concretizaciones y tentaciones corruptivas que, siempre, atraviesan Kiev, y ya se encuentran descontroladas y desatadas, desde el entorno presidencial, y de lo cual “Vova” señala nada conocer, de lo que se denuncia, de lo que se descubre y de lo que se informa.

La directora del Museo Allard Pierson de Ámsterdam, Els van der Plas, declaró en la página web de la entidad, sin vergüenza, e irresponsablemente, que “este fue un caso especial, en que el patrimonio cultural se convirtió en víctima de acontecimientos geopolíticos”.
Y más aún: agregó que el museo “se centró en almacenar las piezas de forma segura hasta que llegara el momento de devolverlas a su legítimo propietario” (sic), sin cuestionamiento alguno.
El Comité de Investigación de Rusia inició la vía penal ante saqueo del patrimonio cultural, y al tratarse de un robo de objetos de “especial valor histórico, artístico y cultural”.
El 29 noviembre 2023, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, María Zajárova, calificó la referida entrega de los artefactos y objetos a Ucrania como “ilegítima”, “desde el punto de vista de la práctica de los intercambios entre museos”, y, “es absolutamente vergonzoso desde el punto de vista de la moral humana”.
Zajárova agregó que se ha dado “un duro golpe al patrimonio histórico y cultural de la península de Crimea”, y señaló que la justicia neerlandesa ha encubierto “el robo de bienes culturales”, poniendo en entredicho su independencia e imparcialidad.
No olvidemos y recordemos bien que, en la especie, se trataba de un préstamo entre museos, para una exposición proyectada para desarrollarse desde febrero hasta agosto de 2014, según prácticas internacionales entre instituciones ad hoc, con correspondientes seguros, embalaje y transporte incluidos, y con acuerdos y consideraciones sobre protección de los bienes culturales en préstamo.
A su vez, ya el lunes 27 noviembre de 2023, el portavoz presidencial del Kremlin, Dimitri Peskov, había señalado que el oro “pertenece a Crimea y es allí donde debe estar”, condenando la decisión de las autoridades judiciales neerlandesas.
Y el Jefe de la República de Crimea, Serguéi Valérievich Aksiónov, afirmó, en ocasión referida de 2023, que el asunto del oro escita se resolverá con la “victoria de Rusia frente a Ucrania”. Debe saberse que, Aksiónov fue reelegido, para un tercer mandato, al año siguiente, jueves 12 septiembre 2024. Ha sido un incansable luchador político en pos de pertenencia y unidad con la Federación de Rusia.
Por cierto, desde la perspectiva de países – y subsecuentemente, sus ciudadanos – que no valoran sus acervos y patrimonios culturales y que irrespetan sus monumentos nacionales, podrá resultar tedioso comprender los alcances y la importante significación histórica de la defensa de bienes culturales, así como de valores tradicionales, y las disputas dimanantes.
Pueblos y sociedades milenarias que, sí lo han comprendido, no escatimarán esfuerzos al respecto, en un mundo multipolar, con ciencia, cultura, educación y religiones percibidas y practicadas sin fronteras. Nada de lo anterior, podría entenderse o interpretarse como impunidad y/o permisividad ante casos de apropiación indebida o robo.
Es dable recordar que la península de Crimea de la República Socialista Federativa Soviética (RSFS) de Rusia, por Decreto Oficial del Presídium del Sóviet Supremo de la URSS, del 19 febrero 1954, fue autorizada para su transferencia territorial desde la RSFS a la República Socialista Soviética (RSS) de Ucrania. El Sóviet Supremo ratificó la Ley que culminó con la decisión, el 26 febrero 1954.
Así, el referéndum de 2014, con un 96,77% a favor de opción de volver a unirse a Rusia, con 89,5% de universo electoral participante, fue una restitución ciudadana histórica, cardinal y vital. Y la Corte Permanente de Arbitraje (CPA) confirmó la soberanía rusa sobre península de Crimea y sus zonas marítimas adyacentes, en fallo unánime de 22 abril 2026.
Crimea es sujeto de la Federación de Rusia. El oro escita debe restituirse a los museos de origen: Reserva Nacional Quersoneso (Sebastopol); Reserva Histórica y Cultural de Kerch; Museo Central de Táurida (Simferópol) y Reserva Histórica y Cultural de Bajchisarái.
Al igual que la vida de los civiles, en los conflictos armados (Cuarto Convenio de Ginebra, 12/08/1949: v.g. Artículos 3, 15, 18, 28), el Patrimonio Cultural se debe proteger y respetar. Y no robárselo.

“EL CÓMPLICE DEL LADRÓN ABORRECE SU PROPIA ALMA; PUES OYE LA IMPRECACIÓN Y NO DICE NADA” – Versículo de Proverbios 29:24. Del Libro de los Proverbios de Salomón.-
Jorge Vera Castillo
1 Septiembre 2026
