Bajo la administración de José Antonio Kast el alza en el costo de la vida sigue golpeando el bolsillo de las familias chilenas, ya que la inflación en nuestro país se aceleró en agosto y superó todas las expectativas del mercado.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este martes que durante el octavo mes de 2026 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) anotó una variación mensual del 0,6%, una cifra que duplica las expectativas de los operadores financieros, quienes proyectaban un incremento cercano al 0,3%.
Con este resultado, la inflación acumulada en el año alcanza el 3,6%, mientras que la variación a doce meses se dispara hasta el 4,1%, consolidando un escenario de presión sobre los costos de la canasta básica que afecta directamente el poder adquisitivo de los hogares chilenos.

El aumento generalizado de precios en nueve de las trece divisiones que componen la medición oficial evidencia un frente inflacionario amplio. En agosto, tres divisiones presentaron incidencias negativas y una registró nula incidencia, pero el peso de los incrementos en alimentos y transporte resultó determinante.
La división de alimentos y bebidas no alcohólicas lideró el incremento con un alza del 1,4%, contribuyendo con 0,317 puntos porcentuales (pp) a la variación mensual y con 1,013 pp a la registrada en 12 meses. Este rubro, que posee la mayor ponderación en la canasta del IPC, refleja el impacto directo en el gasto diario de las familias, especialmente en productos de primera necesidad.
Según el INE, esta categoría anotó aumentos mensuales en nueve de sus 15 clases. La más importante fue carnes (2,7%) que incidió 0,139pp., mientras que hortalizas, legumbres y tubérculos (5,5%) contribuyó con 0,125pp.

De los 81 productos que componen esta división, 48 presentaron alzas en sus precios, destacando el caso de la carne de vacuno que subió un 3,9% mensual, con una incidencia de 0,089 puntos porcentuales en el índice general y una variación acumulada de 7,3% en el año, así como las papas que registraron un incremento del 17,8%, con una incidencia de 0,047 pp y acumulando en el año una variación del 49,2%.
Aumento en el precio de las bencinas
Según el informe del INE, el transporte fue el segundo gran motor inflacionario, con un incremento del 1,6% que sumó 0,201 puntos porcentuales. Dentro de esta división, el transporte aéreo de pasajeros registró un alza del 24,6%, siendo el principal responsable del empuje con un aporte de 0,186 pp, seguida de combustibles para vehículos personales (0,9%), con 0,036 pp. Este comportamiento en el sector transporte no solo impacta los bolsillos de quienes viajan, sino que también genera efectos de arrastre sobre los costos logísticos y de distribución de bienes en todo el país.
El transporte aéreo internacional, con un salto del 32,6% en su tarifa, ejerció una presión adicional de 0,167 puntos porcentuales.
Por su parte, la gasolina experimentó un alza del 0,9%, lo que supone una incidencia de 0,031pp; acumulando un 17,6% en el año. Un resultado que era previsible tomando en consideración que agosto fue el primer mes completo de vigencia del alza de combustibles anunciada por el ministro de Hacienda; Jorge Quiroz, cercana a los $30 por litro en las bencinas y de hasta $90 por litro en el caso del diésel, un monto que afecta directamente el costo del transporte público y privado.
Sin embargo, no todos los sectores mostraron incrementos; algunas divisiones actuaron como contrapeso a la inflación general. La división de información y comunicación anotó una baja del 0,3%, destacando por su incidencia negativa de -0,017 puntos porcentuales. La telefonía móvil y las suscripciones a contenidos audiovisuales lideraron los descensos, con caídas del 1,9% y 1,8% respectivamente. De manera similar, la compra de automóviles nuevos reportó una disminución del 0,8%, mientras que los medicamentos para el aparato digestivo y metabólico bajaron un 3,8%, ofreciendo un respiro aislado en medio del escenario inflacionario generalizado.
El IPC sin volátiles varió un 0,1%, mientras que el indicador que descuenta alimentos y energía registró un alza del 0,4%. Estas cifras sugieren que el incremento de precios no es un fenómeno exclusivo de productos estacionales o energéticos, sino que comienza a permear en los costos estructurales de la economía.
La energía, por su parte, anotó una variación mensual del 0,4%, ejerciendo una presión en los hogares chilenos.
A nivel anual, la división de transporte acumula un alza del 6,8%, seguida muy de cerca por restaurantes y alojamiento con un 6,6% y recreación con un 6,4%. Estos datos contrastan con la caída anual del 4,0% en vestuario y calzado, y el descenso del 3,6% en seguros y servicios financieros.
La magnitud del dato de agosto, duplicando las previsiones del mercado, enciende las alarmas sobre la evolución futura de los precios. Con una variación acumulada del 3,6% en lo que va del año y una proyección anual que supera el 4%, el gobierno de Kast se enfrenta a un escenario económico desafiante.
