Duros cuestionamientos ha recibido la Universidad de Magallanes (pública) luego que se difundiera la realización de un Seminario de entrenamiento militar israelí -adaptado para civiles- en el gimnasio de la casa de estudios, ubicado en Punta Arenas.
La práctica, conocida como «Kapap», tiene un «maestro»: Avi Nardia, reservista del Ejército de Israel (en la foto), quien fue anunciado como parte de esta actividad organizada por Kapap Chile.
En su currículum, disponible en internet, se destaca que «sirvió en la Unidad Antiterrorista Israelí Yamam, como miembro del equipo de inteligencia e instructor de tácticas defensivas CBQ (batalla a cuerpo cerrado)», señalándose que «en sus 24 años de experiencia sirvió en el ejército israelí (FDI) y en la guerra del Líbano (1982) donde alcanzó el rango de Mayor».
Nardia -radicado actualmente en EEUU- figura como invitado de honor del Seminario, programado para el 12 de septiembre en el gimnasio de la U. de Magallanes, lo que fue denunciado y cuestionado desde la cuenta informativa Magallanes Rebelde, con muchísimos comentarios de apoyo.
«La única universidad pública de Magallanes, laica y financiada con recursos públicos, pondrá su gimnasio a disposición de un seminario de Kapap, entrenamiento militar israelí posteriormente adaptado para la enseñanza civil (…) encabezado nada más y nada menos por Avi Nardia, reservista de las Fuerzas de Defensa Israelí, señaladas por agencias internacionales y comisiones de ONU como ejecutoras de una campaña militar en Gaza que diversos informes califican como genocidio», plantearon desde la citada cuenta.
Seguidamente, recalcaron que la práctica del Kapap «no puede reducirse a una disciplina deportiva cualquiera, Nardia es presentado como exmiembro de reserva de las Fuerzas de Defensa de Israel e instructor de combate cuerpo a cuerpo y CQB para fuerzas militares, policiales y unidades militares donde registra participación en sistemas de combate para la unidad israelí Yamam».
«Es precisamente el carácter actual de esas fuerzas lo que vuelve imposible separar esta actividad de su contexto político: mientras el mundo desvía la mirada, en Gaza continúan los bombardeos, el desplazamiento forzado y la destrucción de barrios enteros donde familias siguen huyendo entre los escombros y mientras hospitales, escuelas y refugios permanecen bajo ataque. Desde octubre de 2023, más de 73.000 palestinos han sido asesinados y más de 174.000 han resultado heridos, según el Ministerio de Salud de Gaza», agregaron desde Magallanes Rebeldes.
«El debate no está en impedir que particulares practiquen artes marciales; sino preguntarse cómo, quiénes y bajo qué criterios deciden que una institución pública estatal, laica (independiente de la marcada religión de las actuales autoridades) y con una organización estudiantil supuestamente ligada a la conciencia social, preste sus instalaciones para una actividad vinculada históricamente al entrenamiento militar y policial ligado al sionismo y peor aún, ligado durante décadas a un plan de exterminio de todo un pueblo», concluyeron.
Seguiremos informando.
