El pleno de la Corte Suprema finalizó este viernes 11/9 el análisis de los cuadernos de remoción abiertos en contra de miembros del escalafón primario (ministros y ministras de Cortes de Apelaciones, relatores/as, jueces y juezas que viajaron fuera de Chile mientras tenían licencias médicas.
Según consignó el boletín del Poder Judicial, el universo de casos sobre los cuales se resolvió finalmente la medida quedó en 37. De ellos, en votación dividida, se resolvió remover a 11.
«El Pleno resolvió remover, en votación dividida, a 11 integrantes de la judicatura, considerando que no mantuvieron un buen comportamiento conforme lo dispone el artículo 80 de la Constitución Política de la República», apuntó el informe del PJ.
Asimismo, añade el reporte, se resolvió rechazar la remoción de 26 miembros de la judicatura: «Respecto de 7, no se alcanzó el quorum de 11 votos requeridos; respecto de 15, debido a que así lo decidió la mayoría de los integrantes del pleno; y respecto de 4, se produjo un empate en la votación».
La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, informó posteriormente que el Pleno también resolvió la suspensión inmediata de las personas removidas, «como medida cautelar hasta que la resolución quede ejecutoriada», y que las causas que se encuentran suspendidas actualmente por el Tribunal Constitucional «serán examinadas y resueltas tan pronto su estado procesal lo permita».
«Respecto de aquellos que se removió es porque se estimó que había habido mal comportamiento, tal cual como lo señala el artículo 80 de la Carta Fundamental para disponer la remoción, y la mayoría de los casos se consideró el criterio de la proporcionalidad», puntualizó Chevesich.
«En su momento», agrega la ministra, «se dispuso la apertura con los antecedentes que se tenían, pero después era menester conocer caso a caso. Y como ya señalé, todos los jueces, todas las juezas, informaron, acompañaron antecedentes, se agregó su hoja de vida y esos fueron los antecedentes que se consideraron para tomar una decisión concreta sobre la materia».
La presidenta del máximo tribunal reconoció que «obviamente remover un juez o una jueza, igual es complejo. O sea, había cierta emocionalidad incorporada en la decisión, pero (en la discusión en el pleno) fueron pacíficos, todo se llevó en buen sentido y cada uno votó de acuerdo al conocimiento que tuvo de los antecedentes concretos de cada caso y coherentemente y de acuerdo a ello, emitió su votación».
En ese sentido, dijo que «hubo divisiones de votos y precisamente, porque es un tribunal colegiado, no siempre todos compartimos la misma postura».
