El negocio tras la polémica soberana en Magallanes: En Chile evalúan comprar F-35 made in USA mientras marines de EE.UU. entrenan en Ushuaia con tropas argentinas

Un fuerte impacto generó la entrevista que la semana pasada el general de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) Milton Zablah dio a TVN, en la cual dijo que, frente al reemplazo de los Northrop F-5 Tiger III que actualmente custodian los cielos de Magallanes, los aviones F-35 son «una de las opciones», agregando que en todo caso no eran la única, según consignó El Mostrador en una investigación de Carlos Basso Prieto. Fue la primera vez que un vocero de la FACH se refirió al tema.
En junio pasado, el Ministerio de Defensa había dicho oficialmente, según publica El Mostrador que «como posibles reemplazos de nuestros aviones F-5, que cumplieron 50 años de uso, están presentes todas las actuales y futuras ofertas de la industria aeronáutica internacional», afirmando que «en el caso específico del F-35, nuestro país no tiene restricciones de parte de Estados Unidos para adquirirlo«.
Dichas declaraciones se produjeron justo después de una seguidilla de declaraciones de militares y políticos argentinos atribuyéndole a ese país la soberanía del estrecho de Magallanes.
Distintas fuentes dijeron –en off– a El Mostrador que las apariciones de Zablah «no han sido casuales» y, más bien, constituyen «una suerte de aviso oficioso a las autoridades argentinas», país que acaba de comprar 24 aviones F-16 de segunda mano, mientras que Perú está comprando 12 unidades de la versión más moderna de la misma aeronave, de la cual Chile posee 46 en distintas versiones. A ello se suma que el proyecto de Ley de Presupuestos de 2027 en Argentina busca que el Parlamento apruebe un endeudamiento de 3.500 millones de dólares para que la Armada de ese país adquiera tres submarinos diésel-eléctricos Scorpene.
«No es azarosa la figura de quien asumió la vocería en el tema de los aviones», señala El Mostrador. El general Zablah, de 53 años, entró en 1990 a la Escuela Capitán Avalos y forma parte de una generación de generales «limpia, sin vínculos con las violaciones de los DDHH» y «altamente capacitados»: es profesor de inteligencia, posee un MBA y un magíster en planificación estratégica, y ha sido Director de la Escuela de Aviación, agregado aéreo en Reino Unido y secretario general de la institución. Actualmente es el Director de Planificación y Doctrina, «el cerebro estratégico de la FACH». Una fuente de inteligencia explicó a El Mostrador: «Saben bien quién es Zablah y el solo hecho de que haya sido el elegido para transmitir lo anterior es un mensaje en sí mismo«.
La confirmación del embajador de EE.UU.
El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, dijo en una entrevista con Meganoticias –recogida por Radio Biobío– que, respecto de la renovación de aviones, «estamos en conversaciones con Chile sobre todas las opciones» y que «ciertamente, creo que Chile puede llegar a ese punto«, al ser consultado sobre si dentro de estas estaban los F-35.
Judd destacó el nivel de cooperación entre ambos países y sostuvo que existen «muchas más opciones sobre la mesa». El F-35 Lightning II es un caza de quinta generación desarrollado por Lockheed Martin que destaca por su tecnología furtiva, que reduce su detección por radares.
La presencia militar de EE.UU. en Tierra del Fuego
Mientras Chile evalúa comprar aviones de combate a Estados Unidos, marines estadounidenses entrenan en Ushuaia junto al Batallón de Infantería de Marina N.º 4 (BIM 4) de la Armada Argentina desde el 8 de septiembre hasta el 22 de septiembre, según confirmó la propia Armada a través de su Gaceta Marinera, en un «intercambio de expertos en clima frío» que incluye «técnicas de baja montaña y frío extremo, con procedimientos tales como el uso de crampones, raquetas, cordadas, esquí alpino y maniobras de autodetención», según consignó ElDiarioAR.
La fuerza sostiene que el intercambio rige desde 2017, durante la gestión de Mauricio Macri, aunque «ante la consulta puntual de elDiarioAR, la fuerza no detalló decreto, resolución ni acuerdo específico que respalde el ejercicio militar conjunto».
La senadora peronista Cristina López ingresó el 17 de septiembre una Cuestión de Privilegio en el Senado argentino denunciando que la presencia de los marines «viola nuestra Constitución, sin autorización del Congreso, como lo establece el artículo 75, inciso 28«, según consignó Perfil.com.
La Ley 25.880 obliga al Poder Ejecutivo a solicitar autorización parlamentaria e informar al Congreso sobre cualquier ejercicio con fuerzas extranjeras. En septiembre de 2025, el Decreto de Necesidad y Urgencia 697/2025 –firmado por Milei junto a Patricia Bullrich– autorizó el ingreso de hasta 30 efectivos de Naval Special Warfare para el «Ejercicio Tridente», invocando la «naturaleza excepcional» de la situación para saltear el trámite parlamentario.
La paradoja geopolítica
El profesor de la Universidad de Chile, Robert Funk, planteó a El Mostrador que los dichos del general Zablah «tienen que ver, más que con un mensaje hacia Argentina, con uno destinado al Gobierno, en términos de lo que le gustaría a la FACH». Y añadió: «Yo lo dije en su momento, los dichos (argentinos) se dieron más o menos al mismo tiempo que están aquí los negociadores de los aranceles con Estados Unidos. Yo creo que aquí, por parte de Estados Unidos, hay un intento de ordenar de alguna forma el hemisferio a favor de ellos«. En ese sentido, explicó que «si es que EE.UU. ve el hemisferio como su área de influencia, habiendo tomado un mayor control sobre el canal de Panamá, Magallanes se hace estratégico«.
La paradoja es evidente: Chile evalúa comprar aviones F-35 a Estados Unidos –a través de Lockheed Martin, el principal contratista militar del Pentágono– para protegerse de una presencia militar que involucra a Estados Unidos y Argentina en el extremo austral, a pocos kilómetros de Magallanes.
Mientras el embajador Brandon Judd confirma conversaciones para vender los cazas a Chile, un grupo de marines estadounidenses entrenan en Ushuaia con la Armada Argentina, en un despliegue que el peronismo denuncia como «violación constitucional».
El negocio de la defensa y la geopolítica hemisférica se entrelazan en el extremo sur del continente, donde Chile aparece simultáneamente como cliente y como objeto de la estrategia estadounidense, al igual que Argentina.
