Expertos estiman que habría al menos 1.300 bots o cuentas automatizadas que fueron empleadas durante la pasada campaña presidencial dentro del llamado “método Cerimedo”, que apunta a la amplificación artificial de contenidos en la discusión pública digital.
Así lo reveló una investigación desarrollada por El Mostrador en conjunto con analistas de Social Listening y que tuvo como foco las reacciones –reposteos y comentarios– que dentro de la red social X gatillaron las publicaciones realizadas por los tres principales trolls dedicados a la propagación de “mensajes tóxicos” y desinformación en medio de la contienda electoral.
Según los resultados del estudio, durante el transcurso de la campaña presidencial de 2025 y los meses que la antecedieron se aplicó en nuestro país el «método Cerimedo», bautizado así en referencia al operador político de la ultraderecha latinoamericana, también conocido como el «rey de los trolls» quien ha estado en el centro de la opinión pública nacional tras su detención en Bolivia el pasado 18 de agosto, donde enfrenta hasta el momento cuatro causas incluyendo la de femicidio en grado de tentativa en contra de su expareja Nadia Beller; legitimación de ganancias ilícitas; violencia intrafamiliar y presunta cobertura a vuelos ligados al narcotráfico.
La influencia de Cerimedo en Chile
En declaraciones a Infobae, el operador reconoció haber creado 50.000 cuentas artificiales que operaban en Argentina, además de otras utilizadas en Chile, lo que evidencia su capacidad para operar redes de desinformación a gran escala con la finalidad de posicionar contenidos en redes sociales. Lo que quedó en evidencia durante un allanamiento realizado a una de las viviendas que ocupaba en La Paz donde se encontró una “mini granja de bots”, creada por el asesor de figuras de la ultraderecha como Javier Milei en Argentina, Jair Bolsonaro en Brasil; Rodrigo Paz en Bolivia y Nasry Asfura en Honduras.
A la par han surgido alertas sobre la conexión del asesor argentino con los sectores más conservadores de nuestro país, ya que a través de la empresa Numen Spa, fundada en nuestro país por el abogado Enrique José García Arancibia, fue contratado en 2020 por la denominada «Casa Común», un comando por el Rechazo a la propuesta de una nueva Constitución, donde colaboró junto al actual director de la Secretaría de Comunicaciones (Secom), Felipe Costabal, y Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores del Segundo Piso de La Moneda. Desde allí desarrolló encuestas de dudosa metodología y cuestionados resultados y fiel a su metodología se encargó de difundir información falsa.
Sin embargo, las revelaciones sobre la participación de Cerimedo en Chile se profundizaron con las declaraciones de su expareja Nadia Beller, quien en conversación con Radio Biobío aseguró que asesor se jactaba abiertamente de su rol en la campaña presidencial de José Antonio Kast.
El «método Cerimedo» y los 1.300 bots durante la campaña
Los resultados sobre la aplicación del «método Cerimedo» en el marco de las elecciones presidenciales revelan patrones de amplificación artificial y sistemática en las publicaciones de los tres trolls. Entre enero y diciembre de 2025, los especialistas examinaron 92.296 interacciones relacionadas con estos usuarios.
De las 18.517 cuentas que los seguían y fueron analizadas, 1.261 tenían menos de 10 seguidores; 2.171 reaccionaban únicamente a mensajes de cuentas madres o trolls; y 898 habían sido creadas entre 2025 y 2026. Al cruzar estos comportamientos poco comunes, cerca del 7% de las cuentas mostraba características compatibles con bots o cuentas inauténticas, según los especialistas.
A partir de esos antecedentes, los expertos calculan que al menos 1.300 bots —o cuentas automatizadas que repostean y comentan— habrían reaccionado de forma coordinada para amplificar los mensajes de las tres cuentas analizadas.
Según El Mostrador, con base a esos datos, sostienen que “sí habría existido un sistema que artificialmente transformó mensajes ‘tóxicos’ en trending topic”. Además, añaden que hubo un mecanismo que «generó agenda de forma artificiosa» y que afectó de manera automatizada el debate público durante la campaña.
