La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (EE.UU.) anunció nuevas sanciones contra Cuba aplicadas por la administración de Donald Trumo que impactan de manera directa los viajes y las transacciones financieras, dos áreas claves para la actividad económica de la isla. Estas restricciones fueron rechazadas de inmediato por La Habana, que denunció una nueva escalada del bloqueo y una intensificación de las presiones económicas de Washington.
A través de un mensaje publicado en su cuenta en la red social X, canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, indicó que con estas nuevas medidas de bloqueo «se pretende obstaculizar el proceso de transformaciones económicas en curso» en la nación caribeña.
«El gobierno de E.UU. emitió otra oleada de medidas de bloqueo contra el pueblo cubano. Entre ellas, eliminan los intercambios pueblo a pueblo y limitan aún más los académicos e investigativos. También, se refuerzan las prohibiciones para que entidades privadas de Cuba realicen negocios directos con EE.UU. y bancos estadounidenses, además de la prohibición de las transacciones U-turn. Se prohíben las operaciones indirectas con las entidades en la unilateral lista de entidades restringidas del Departamento de Estado», explicó el jefe de la diplomacia cubana.
Rodríguez advirtió que con esta nueva arremetida del gobierno de Trump se ataca de forma abierta» tanto al sector público como al sector privado, ese que algunos funcionarios estadounidenses dicen que quieren ayudar a su desarrollo».
«Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí», sentenció.
El bloqueo contra Cuba se intensifica con nuevas restricciones financieras
En materia de movilidad, la OFAC prohibió que cualquier persona bajo jurisdicción estadounidense viaje a la isla para participar u organizar reuniones profesionales, conferencias o eventos similares. La restricción comenzó a regir el 30 de septiembre, de acuerdo con las disposiciones anunciadas. Además, quedaron eliminados los viajes educativos grupales conocidos como «people to people», un programa que antes contaba con autorización de la OFAC y permitía intercambios entre ciudadanos de ambos países bajo licencias previamente aprobadas.
El endurecimiento también alcanza los viajes educativos a partir del 30 de septiembre de 2026. Desde esa fecha, las personas sujetas a jurisdicción estadounidense que realicen viajes educativos relacionados con Cuba deberán hacerlo bajo el auspicio de una organización sujeta a jurisdicción de Estados Unidos, y casi todos los viajeros tendrán que estar acompañados por un representante de la organización patrocinadora. La medida reduce así los márgenes de autonomía que existían en etapas anteriores.
En el plano financiero, las nuevas regulaciones amplían la prohibición para que los ciudadanos estadounidenses realicen transacciones directas ni indirectas con entidades incluidas en la Lista Restringida de Cuba. A la vez, se elimina la autorización de las llamadas transacciones bancarias «U-Turn», un mecanismo que permitía a instituciones financieras estadounidenses procesar determinadas transferencias relacionadas con Cuba cuando el origen y el destino del dinero se encontraban fuera de Estados Unidos.
Otro de los puntos centrales del paquete de sanciones aplicado por Trump afecta a emprendedores y actores económicos cubanos que habían logrado abrir cuentas bancarias en el exterior. Según las nuevas disposiciones, esas cuentas no podrán abrirse ni mantenerse operativas, salvo que los titulares obtengan una autorización específica emitida por la OFAC.
A partir del 30 de septiembre de 2026, las instituciones bancarias que previamente mantuvieron cuentas para dichas personas, conforme a la derogada sección 31 CFR § 515.584(h)(2), estarán obligadas a bloquear todos esos fondos y cuentas e informarlos a la OFAC, a menos que la OFAC autorice por separado. El acceso a los fondos bloqueados requerirá una licencia específica de la OFAC.
Estas decisiones se suman a sanciones anunciadas previamente por Washington contra instituciones y entidades cubanas, entre ellas CONSUMIMPORT, ACOREC S.A., el Ministerio de la Construcción, ACINOX Comercial, GEOMINSAL y METALCUBA, así como directivos del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). Mientras tanto, Cuba continúa la implementación de 176 medidas económicas que apuntan a la captación de divisas y establecer alianzas con bancos e instituciones internaciones, las cuales podrían enfrentar nuevos obstáculos por las nuevas restricciones.
