La Oficina del Primer Ministro húngaro presentó una denuncia por posibles delitos de fraude presupuestario y administración desleal después de detectar irregularidades en el uso de 410 millones de florines entregados al Centro para los Derechos Fundamentales, dirigido por Miklós Szánthó. El caso en Hungría sobre fraude deja de manifiesto que el hombre nexo de Kast, Miklós Szánthó, no es de los «trigos limpios».
El expediente detectó 188,5 millones de florines (576 mil dólares) en honorarios para sus tres principales dirigentes, documentos firmados por una misma persona en representación de ambas partes y rendiciones que, según el Gobierno, no contienen estudios o informes de investigación que acrediten parte de las actividades financiadas.
El caso adquiere una dimensión internacional pues Szánthó y su equipo han convertido a Hungría en un centro de articulación de la ultraderecha internacional, siendo la entidad de Budapest y sus líderes, invitados a Santiago durante la llegada de José Antonio Kast a La Moneda.
Szánthó y el Centro para los Derechos Fundamentales forman parte de la red internacional que se vinculó con la Political Network for Values (PNfV), organización que fue presidida por José Antonio Kast entre marzo de 2022 y 2024. Documentos obtenidos por El Mostrador acreditan que la PNfV recibió más de 405 millones de florines del Gobierno de Viktor Orbán entre 2020 y 2024, incluido un desembolso de 355,4 millones de florines en 2022, el año en que Kast asumió la presidencia de la organización.
Por Equipo de Investigación El Ciudadano
La Justicia húngara ha puesto bajo investigación el uso de fondos públicos entregados durante los últimos años a uno de los principales think tanks vinculados al gobierno de Viktor Orbán: el Alapjogokért Központ —Centro para los Derechos Fundamentales—, dirigido por Miklós Szánthó.
La Oficina del Primer Ministro informó que presentó una denuncia contra autor desconocido después de revisar la documentación correspondiente a subvenciones estatales concedidas entre 2021 y 2024 a Jogállam és Igazság Nonprofit Kft., la organización que gestiona el Centro.
Según el Gobierno, la revisión detectó elementos que podrían constituir fraude presupuestario y administración desleal. La denuncia no significa que Szánthó haya sido formalmente acusado o condenado: corresponde ahora a las autoridades determinar si existió delito y quiénes serían eventualmente responsables.
El expediente involucra 410 millones de florines húngaros entregados mediante la Bethlen Gábor Alapkezelő (BGA) para financiar, entre otras iniciativas, el proyecto Brüsszel a mi szemünkkel, “Bruselas a través de nuestros ojos”, además de programas profesionales y funcionamiento del Centro.
La propia Oficina del Primer Ministro señala que las ayudas fueron entregadas durante el período del anterior Gobierno y sin un procedimiento abierto de licitación.
Miklós Szánthó y la organización que dirige tiene un vínculo histórico con el actual presidente de Chile José Antonio Kast.
188,5 millones de florines en honorarios
Uno de los principales elementos encontrados durante la revisión tiene relación con las remuneraciones de los tres principales dirigentes del Centro: Miklós Szánthó, Gergely István Kovács y Péter Törcsi.
Un acta de julio de 2021 establece que los tres dirigentes acordaron entre ellos una remuneración mensual bruta de 1.431.639 florines cada uno.
La cantidad fue confirmada nuevamente en 2022 y, en junio de 2023, aumentó hasta 1.574.803 florines mensuales por dirigente.
Según la Oficina del Primer Ministro, en los documentos examinados no existe constancia de una aprobación externa, supervisión o refrendo de esas decisiones.
En total, durante el período revisado, los tres dirigentes recibieron 188,5 millones de florines en honorarios, equivalente a aproximadamente el 46% de los 410 millones de florines entregados mediante las subvenciones investigadas.
La cifra, por sí sola, no acredita un delito. Lo que deberá establecer la investigación es si los pagos estaban autorizados, si cumplían las condiciones de las subvenciones y si correspondían efectivamente a servicios realizados.
Un mismo hombre firma en ambos lados
Uno de los documentos encontrados en la revisión resulta especialmente llamativo.
Se trata de un acuerdo correspondiente a 2023 y del certificado de cumplimiento asociado. Según la Oficina del Primer Ministro, Miklós Szánthó aparece firmando tanto en representación del contratante como del contratado.
El hecho fue destacado por la prensa húngara al conocerse la documentación.
Otro punto de la revisión se refiere a la justificación de las actividades realizadas.
Según la Oficina del Primer Ministro, los beneficiarios debían presentar informes profesionales sobre la ejecución de los proyectos. Sin embargo, los documentos entregados eran, en determinados casos, generales.
Entre las actividades registradas aparecen conferencias de prensa, publicaciones periodísticas, entrevistas de radio, entrevistas televisivas y contenidos publicados en sitios web.
El Gobierno sostiene que no fueron encontrados estudios concretos ni informes de investigación que acreditaran determinadas actividades.
La documentación financiera sí incluía contratos, facturas, registros salariales, extractos bancarios, resúmenes de conferencias de prensa y fotografías.
La pregunta que ahora deberá responder la investigación es concreta:
¿Qué productos fueron efectivamente entregados a cambio de los 410 millones de florines de fondos públicos?
De Budapest a Santiago: la red que conecta a Orbán con Kast
El expediente financiero adquiere una dimensión política internacional por el papel que Miklós Szánthó y el Centro para los Derechos Fundamentales han desarrollado durante los últimos años.
El Centro es una de las organizaciones centrales detrás de CPAC Hungary, plataforma que Budapest ha utilizado para reunir a dirigentes, parlamentarios, think tanks y organizaciones de la derecha nacional-conservadora de Europa, Estados Unidos y América Latina.
En marzo de 2026, durante los actos realizados en Santiago con motivo de la llegada de José Antonio Kast a la Presidencia de Chile, la red tuvo una expresión concreta.

Una conferencia denominada “Libertad y patriotismo: un tiempo nuevo a ambos lados del Atlántico” fue organizada por Fundación FREE junto con Ideas Republicanas, el Centro para los Derechos Fundamentales, Fundación Disenso, CEU-CEFAS, The Heritage Foundation y Political Network for Values.
El encuentro tuvo lugar en Santiago el 10 de marzo, un día antes de la investidura presidencial de Kast.
Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Miklós Szánthó, quien señaló «en Chile prevaleció el sentido común con la victoria de Kast» entre los participantes del panel estuvo Vajk Farkas, director de la oficina de Madrid del Centro para los Derechos Fundamentales.
¿Quién es Vajk Farkas?
Vajk Farkas es un jurista y dirigente vinculado al ecosistema político e intelectual del Gobierno de Viktor Orbán.
Según antecedentes académicos, nació en 1985, estudió Derecho en la Universidad Católica Pázmány Péter y realizó estudios en el Centre of Political and Constitutional Studies del Ministerio de la Presidencia de España entre 2011 y 2012. Posteriormente desarrolló actividades de investigación y ocupó distintos cargos relacionados con la comunicación y asuntos internacionales.

Fue, entre otros cargos, director de Comunicaciones de la Presidencia de la República de Hungría y director internacional del Centro para los Derechos Fundamentales.
En marzo de 2024 pasó a dirigir la oficina de Madrid del Centro para los Derechos Fundamentales, creada precisamente para establecer un puente entre el ecosistema político conservador húngaro y las organizaciones y movimientos de España y América Latina.
El propio Centro describió entonces la función de Farkas como una especie de puente o “gateway” entre el ecosistema conservador húngaro y la esfera iberoamericana.
Según fuentes consultadas por El Ciudadano «El objetivo declarado de la oficina de Madrid era conectar a los aliados de ambos lados del Atlántico, intercambiar experiencias y transmitir las estrategias políticas desarrolladas en Hungría, pero también hubo cooperación económica con dinero del Estado Húngaro, de eso no me cabe duda», recalca.
En otras palabras, Farkas es una pieza clave del dispositivo internacional del Centro para los Derechos Fundamentales.
Y fue precisamente él quien, desde Chile, entrevistó públicamente a José Antonio Kast.
Kast: “Necesitamos personas que puedan mostrar el camino”
En una entrevista realizada en Chile, Vajk Farkas se dirigió directamente al nuevo presidente chileno:
“Me encuentro aquí en Chile con José Antonio Kast, quien se convirtió en el nuevo presidente patriótico de Chile con la mayor cantidad de votos en su historia. José Antonio, ¿cuál es su mensaje para el pueblo húngaro?”
La respuesta de Kast establece explícitamente una relación con Orbán y con el entorno político húngaro.
“¡Les deseo mucho éxito! Quisiera agradecer a amigos como usted, Kinga (Kinga Gál), y al Primer Ministro Orbán por su generosidad al compartir sus experiencias y los métodos que les han funcionado.”
Y luego agregó:
“Cada país decide cómo implementar estas soluciones, pero necesitamos personas que puedan mostrar el camino y allanar el camino para un modelo en particular.”
Finalmente, Kast cerró enviando, junto a su esposa Pia, un saludo desde Chile al pueblo húngaro y deseando “fuerza y perseverancia”.
Las palabras son relevantes porque el propio presidente chileno reconoce públicamente que Orbán y su entorno han compartido con él experiencias y métodos políticos. Y todo indica que más también.
Szánthó, Kast y la internacionalización del modelo Orbán
La coincidencia entre Szánthó y Kast no se limita a reuniones bilaterales ni a la visita del dirigente húngaro a Santiago. Ambos han compartido espacios dentro de la expansión internacional de CPAC y de la red política que tiene a Budapest como uno de sus principales centros. En 2022, cuando Kast acababa de asumir la presidencia de la Political Network for Values (PNfV), esta organización fue anfitriona de la CPAC Hungary, celebrada bajo el alero del Centro para los Derechos Fundamentales dirigido por Szánthó. Ese mismo año se produjo además el mayor salto en los recursos recibidos por la PNfV desde Hungría: según documentos revisados por El Mostrador, la organización recibió 355,4 millones de florines.
La relación continuó posteriormente dentro de la arquitectura internacional de CPAC. Szánthó se consolidó como uno de los principales rostros de CPAC Hungary y participó también en CPAC en Estados Unidos, mientras Kast mantuvo su actividad internacional al frente de la PNfV hasta 2024. La propia PNfV documenta que Kast utilizó su presidencia para promover “intercambio global y local”, conectar dirigentes y “coordinar y articular esfuerzos” entre organizaciones de distintos países.
El Centro para los Derechos Fundamentales ocupa un lugar central en esa arquitectura.
Una investigación que recién comienza
Los documentos revisados por el Gobierno que, presentan irregularidades suficientes para poner los antecedentes a disposición de las autoridades.
Entre ellos:
- 410 millones de florines en subvenciones investigadas.
- 188,5 millones de florines en honorarios de los tres principales dirigentes.
- Remuneraciones de hasta 1.574.803 florines mensuales por dirigente.
- Ausencia, según la revisión gubernamental, de constancia de aprobación externa de determinadas decisiones salariales.
- Un documento de 2023 firmado por Szánthó en representación de ambas partes.
- Informes de actividades que, según el Gobierno, no incluyen estudios o investigaciones que acrediten determinados productos financiados.
- Una denuncia por posibles delitos de fraude presupuestario y administración desleal.
Todo ello deberá ser ahora contrastado y determinado por las autoridades competentes.
Pero el expediente deja planteada una cuestión política y financiera de mayor alcance:
El Estado húngaro financió con cientos de millones de florines a una organización que, al mismo tiempo, se convirtió en uno de los principales instrumentos de proyección internacional del modelo político de la ultraderecha internacional con dinero del pueblo magyr.
Mientras la Justicia húngara comienza a revisar el destino de los fondos públicos que sostuvieron parte de esa estructura, la conexión entre Budapest, Madrid, Maimi y Santiago va emergiendo desde las sombras.
La investigación recién comienza.
El Ciudadano
