En esta entrevista, Ilya Klemeinov vicepresidente del Comité Central del Partido Comunistas de Rusia, quien aborda el papel de los comunistas en el contexto de la Operación Militar Especial y de las sanciones occidentales, el programa y los resultados electorales de su partido, el proceso de «resovietización» en la sociedad rusa, la participación de militantes como voluntarios en el frente y la postura del partido frente a los ataques contra Cuba, Venezuela e Irán y el genocidio del pueblo palestino.
–¿Qué significa ser comunista en tiempos de la Operación Militar Especial y de los ataques y sanciones por parte de Occidente?
-Los partidos comunistas de todo el mundo siempre se han opuesto a la propagación de la peste parda por el planeta. Recordemos Alemania, España, Chile. En la realidad actual, el deber de todo comunista es impedir que el fascismo triunfe y, como antes, fortalecer el internacionalismo. Las sanciones no son las mazmorras de Buchenwald ni el cautiverio en el estadio de Santiago en el 73, pero también ellas confirman las consecuencias del camino elegido.

–¿Cuáles fueron las principales propuestas de los comunistas rusos en las elecciones respecto a la transformación de Rusia en un Estado socialista, y cuál fue el resultado del apoyo obtenido en la votación?
El sentido central del programa del KPKR, «¡Por la Victoria! ¡Por el Poder Soviético!», son las transformaciones graduales de la sociedad con el objetivo de crear un Estado de justicia social a imagen del soviético. Sería poco sensato no recurrir a la experiencia de la URSS en esta cuestión, pero también al ejemplo de países socialistas como China, Laos, Vietnam, la RPDC y otros. Para ello es importante un trabajo serio y a gran escala con los votantes, y a eso se dedican nuestros candidatos en todas las campañas electorales. Esperar un resultado rápido sería ingenuo, pero el resultado conjunto de los partidos rusos de izquierda en estas elecciones —más del 20 % de los votantes— infunde esperanza. Los candidatos principales del partido Comunistas de Rusia en las circunscripciones electorales obtuvieron entre el 5 y el 12 %, lo que supone un crecimiento significativo, pero para ganar aún queda mucho por trabajar.
–Observamos en la sociedad rusa una cierta resovietización: el regreso de Stalin al metro de Moscú, una exaltación cada vez más activa del pasado soviético por parte de la dirigencia del país y la sensación de una lucha común contra Occidente. ¿Por qué ocurre esto?
-No tiene nada de sorprendente. No se trata de una exaltación, sino del restablecimiento de la justicia histórica, por la que nuestro partido también lucha desde hace muchos años. Solo gracias a la Unión Soviética y al heroico pueblo soviético se venció a la escoria fascista. La lucha actual contra las fuerzas colectivas del mal apenas difiere de la de aquellos años. La imagen y la obra de Stalin hoy no son recuerdos del pasado, sino una guía para la acción: ¡nuestra Bandera!

–Sabemos que algunos miembros del partido Comunistas de Rusia participaron en la Operación Militar Especial como voluntarios. ¿Cuáles son las razones de su participación? ¿Existe también una motivación política?
-Los comunistas que partieron como voluntarios dijeron, ante todo, que el régimen de Kiev no es otra cosa que la peor manifestación de la esencia de los Estados imperialistas. No hace falta buscar mucho para confirmarlo: los ataques contra el colegio técnico de Starobelsk, contra los civiles de Donetsk, los ataques regulares contra los almacenes de plataformas de comercio electrónico en Rusia; todos ellos son ataques exclusivamente contra ciudadanos pacíficos. Y quien sufre es exclusivamente la población civil. El único objetivo de los imperialistas es preservar su capital y, como vemos, hacerlo por cualquier medio posible, a menudo inhumano. ¡No existe ninguna otra argumentación ni explicación para la política del mal colectivo de causar daño a la población pacífica de Rusia!
–¿Cómo valora el partido, en el ámbito internacional, los recientes ataques contra Cuba y Venezuela, la guerra contra Irán y el genocidio del pueblo palestino?
-Nuestro partido se opone de forma coherente y desde hace muchos años al bloqueo de Cuba, es solidario con el pueblo de la Venezuela Bolivariana y con todos los pueblos que llevan a cabo una política interior y exterior independiente. Pero el secuestro del presidente Maduro y de su esposa, por supuesto, rebasa todos los límites de la percepción del orden mundial contemporáneo. En realidad, todos estos ataques contra Estados soberanos y contra los pueblos de esos países son eslabones de una misma cadena y de una misma guerra, en la que los pueblos amantes de la libertad deben vencer; no hay ni puede haber otro camino hacia el futuro de la humanidad…
El Ciudadano
