Autor chileno de fantasía medieval llega a la FIL de Guadalajara y se rebela contra el algoritmo

Iván Nilo Hernández, oriundo de Laja, transforma la magia de la épica medieval y la enriquece con referencias geográficas e identitarias locales para erigir una propuesta que busca abrirse espacio en las estanterías, combinando el suspenso onírico-policial con una próxima colección de cuentos inspirados en la mitología chilena.

Autor chileno de fantasía medieval llega a la FIL de Guadalajara y se rebela contra el algoritmo

En un entorno literario digital dominado por el scroll infinito de TikTok o Instagram, las redes sociales y las plataformas donde la narrativa se subordina a la gratificación, el escritor e ingeniero chileno Iván Nilo Hernández lleva adelante un reto personal para hablar a las nuevas audiencias: cultivar una literatura atrapante y seductora, sin recurrir a excesos efectistas, en obras de género como sus novelas «Dioses y reinos» o el thriller «Sueños oscuros».

Por una parte, el imaginario de Nilo transforma la magia de la épica medieval y la enriquece con referencias geográficas e identitarias locales para erigir una propuesta que busca abrirse espacio en las estanterías, combinando el suspenso onírico-policial con una próxima colección de cuentos inspirados en la mitología chilena.

Asimismo, el autor, oriundo de Laja, Región del Biobío, analiza el escenario actual desde un prisma que lucha contra el algoritmo: «Creo que hoy los jóvenes tienen acceso a una cantidad de historias mucho mayor que la que tuvimos generaciones anteriores. Las redes sociales y las plataformas digitales han permitido que muchos descubran libros y autores que quizás de otra manera nunca habrían conocido. Eso es algo positivo».

«El desafío», agrega, «está en que vivimos en un entorno donde todo compite por nuestra atención y donde muchas veces se busca impactar en pocos segundos. La literatura juega con otros tiempos: una buena historia necesita que el lector se detenga, imagine y construya ese mundo junto al autor».

«Por eso creo que el verdadero reto no es competir con las redes sociales, sino lograr que los jóvenes vuelvan a encontrar en la lectura una experiencia que valga la pena», puntualiza el autor.

En ese contexto, Nilo combina la disciplina de su trabajo técnico como ingeniero mecánico en el sector industrial con una vocación narrativa que le ha valido ser invitado a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de este año (28 de noviembre al 6 de diciembre), donde buscará presentar sus obras, generar vínculos con el mundo editorial y abrir nuevas oportunidades para la literatura regional.

Nuevos tiempos, nuevos lectores

Al mismo tiempo, en los pasillos de la ficción literaria juvenil y el fenómeno del Romantasy —la mezcla entre romance y fantasía popularizada a través de plataformas como Wattpad y la comunidad de BookTok—, habita un creciente debate sobre los límites temáticos para estas audiencias.

Diversos estudios académicos e informes de la industria identifican tendencias donde la trama gira en torno a personajes antagónicos marcados por dinámicas de dependencia, celos o abusos de poder.

Con frecuencia, estas conductas suman violencia o una hipersexualización que se romantiza para alimentar el denominado «mercado de la atención», concepto planteado por el economista y Premio Nobel Herbert A. Simon.

Hoy, la fantasía de género mueve cerca del 25% de las ventas literarias en EEUU y Europa, según NielsenIQ.

Frente a esta tendencia dominante, Iván Nilo propone una alternativa construida desde la contención, el respeto y la autonomía de sus personajes.

«Creo que los recursos sexuales o violentos, cuando se sobreexplotan, pueden terminar agotando al lector. Algo similar me ocurre cuando veo la naturalidad con que se utiliza un vocabulario cargado de groserías», plantea.

«No significa que estos elementos no puedan existir en mis historias ni cuestiono a quienes los utilizan; cada autor tiene su propia forma de construir un relato. En mi caso, intento recurrir a ellos solo cuando aportan de manera sustancial a la trama. Prefiero que el interés del lector se sostenga en los conflictos y en la evolución de los personajes», explica el escritor.

Para ello, el proceso creativo de Iván Nilo se nutre del contacto cotidiano con compañeros de trabajo, nuevas lecturas y otros clásicos que lo acompañan en aeropuertos y tiempos muertos.

Señala a Agatha Christie o George R. R. Martin como esas referencias a partir de las cuales ha optado por una estructura de capítulos breves y dinámicos que abordan dilemas como la vulnerabilidad social, la responsabilidad y las disputas por el poder, evitando lecciones morales explícitas.

En esa línea, el escritor aborda la política como un juego de poder útil para construir tensión narrativa, suspenso o fantasía de alto vuelo pero con un acento local reconocible.

«Trato de alcanzar un equilibrio donde quienes ostentan la autoridad comprendan su responsabilidad social, entendiendo que el conflicto surge cuando esa función se abandona y recordando que la fuerza colectiva también puede emerger desde los sectores postergados», añade.

Esta perspectiva busca revalorizar el ejercicio del pensamiento crítico mediante el hábito de la lectura, permitiendo a las nuevas generaciones procesar el entorno a su propio ritmo.

En el caso de Nilo, esa aproximación a los libros surgió de manera fortuita mientras estudiaba fuera de su ciudad natal y pasaba largas horas de espera por el tren camino a casa.

«Un día descubrí que había una biblioteca pública a solo una calle de la estación de trenes. Entré por curiosidad y terminé convirtiendo esas horas de espera en intensas jornadas de lectura», relata.

«De pronto esas tres horas ya no eran un tiempo perdido, sino una oportunidad para conocer otros mundos. Creo que ahí radica la fortaleza de la lectura: un libro no te entrega todo resuelto, te obliga a imaginar los lugares, los rostros y las situaciones; cada lector termina construyendo una parte de la historia en su propia mente», remarca.

El retorno del relato junto al fuego

Frente a la inmediatez de la industria del entretenimiento y el avance acelerado de la Inteligencia Artificial, Nilo defiende que los relatos de fantasía y misterio conservan su magnetismo «cuando se construyen sobre una base de empatía y dignidad humana», una fórmula «que ha imperado desde que los seres humanos comenzaron a comunicarse».

«La tecnología y la Inteligencia Artificial están cambiando muchas cosas, incluso la manera en que nos acercamos a la creación y a las historias, pero no creo que puedan reemplazar aquello que nos ha acompañado desde que comenzamos a reunirnos alrededor del fuego para contar relatos. Cambian las herramientas y los formatos, pero seguimos necesitando personajes con los cuales identificarnos, emocionarnos, sentir miedo, alegría o esperanza», sostiene Nilo.

En este punto, subraya que no se trata de un «boicot contra la tecnología» o nuevas formas y plataformas narrativas que, a la larga pueden potenciar masificar la adaptación de una novela de fantasía en una serie, película o videojuego.

«Para mí, la tecnología debe ser una herramienta y no reemplazar la creatividad humana», enfatiza.

«Una historia puede utilizar todos los recursos disponibles, pero finalmente necesita algo que no depende de un algoritmo: lograr que una persona se preocupe por lo que le está ocurriendo a otra, aunque ese personaje viva en un reino imaginario, enfrente a un dragón o exista solamente entre las páginas de un libro», finaliza Iván Nilo.

Entrevista por Carlos Salazar

Obtén tu Pasaporte y apoya a El Ciudadano

Elimina la publicidad, accede a contenido exclusivo y sé parte de la comunidad.

Elige tu plan

Turista

$1.990 /mes

 


Sin anuncios · Publica tus artículos

Ciudadano — TOP

$4.990 /mes

 


Sin anuncios · Publicar artículos · PDFs · Newsletter exclusivo · Favoritos

Diplomático

$10.990 /mes

 


Sin anuncios · Publicar artículos · PDFs · Newsletter exclusivo · Favoritos · Voz editorial

Cancela en cualquier momento  ·  Sin permanencia


Reels

Ver Más »
Busca en El Ciudadano