La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, afirmó que la infancia es una “de las prioridades del gobierno”, mientras que el presidente José Antonio Kast, destacó en cadena nacional una inversión de $2,5 billones, con un aumento de 4,1% respecto a 2025. Pese a ese discurso, la Ley de Presupuesto 2027 enviada al Congreso contiene recortes por $34.451 millones en siete programas del Ministerio de Desarrollo Social y Familia que benefician a los más pequeños del país.
CIPER revisó la partida presupuestaria 2027 de la cartera y la comparó con el Presupuesto 2026, enfocándose en las variaciones más relevantes. La revisión detectó rebajas en líneas de apoyo directo a la infancia vulnerable, adopción y recién nacidos, justo cuando el gobierno declara que ese grupo es prioridad.
El mayor golpe lo recibió Cuidado Alternativo, con $16.879 millones menos. Este programa que apoya a “niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados en sus derechos separados de sus familias de origen por orden de un Tribunal de Familia”, y que cuenta con evaluación favorable, pasó de contar con recursos por $177 mil millones en 2026 a $160 mil millones en 2027, lo que supone una caída de 10%.
De acuerdo con el Servicio de Protección Especializada a la Infancia y Adolescencia, cerca del 11% de los niños, niñas y adolescentes a los que brinda atención se encuentran en Cuidado Alternativo.
El Ministerio de Desarrollo Social respondió a CIPER que los recortes aplicados son “reasignaciones, cambios en la oferta programática, mejoras de eficiencia y adecuaciones a los niveles de ejecución y a las necesidades actuales, y no deben interpretarse automáticamente como una disminución de la protección o de las prestaciones que reciben las personas”.
Sobre Cuidado Alternativo, la cartera señaló que el tijeretazo baja “no implica una disminución de las plazas disponibles para niños y adolescentes” y que se impulsa Crecer en Familia, para la desinternación de niños de 0 a 3 años y el fortalecimiento de familias de acogida.
Luego, en orden de reducción de recursos, aparece Diagnóstico Clínico Especializado y Pericia, con $14.271 millones menos. Este programa entrega una evaluación “minuciosa, integral y personalizada” para cada niño que ingresa al Servicio de Protección Especializada y beneficia a 84.827 menores, pero fue objetado por no tener criterios de priorización claros.
El ministerio sostuvo que “la propuesta [presupuestaria] contempla un fortalecimiento de la capacidad de diagnóstico dentro de otras líneas de intervención, precisamente para responder a la demanda existente y reducir tiempos de espera”.
El Programa de Apoyo al Recién Nacido, que entrega ajuar en hospitales públicos, perdió $1.394 millones. El argumento empleado para el recorte se basó en el retroceso de la natalidad. Según Dipres, en el primer semestre de 2024 hubo 70.336 nacimientos, una caída de 22,9%, y la cobertura bajó de 92% en 2023 a 87% en 2024.
El Programa de Apoyo a Familias para el Autoconsumo sufrió una recucción de $1.119 millones, pese a estar bien evaluado.
Sobre el recorte a esta iniciativa que busca alimentos saludables para familias vulnerables de Chile Solidario, el ministerio argumentó “dificultades observadas en los tiempos de ejecución, particularmente relevantes en intervenciones sujetas a ciclos productivos y estacionales” y de “mejorar la oportunidad de las intervenciones, anticipando su inicio, y delimitar con mayor claridad el ámbito de acción del programa respecto de la oferta de INDAP”.
Según CIPER, también bajaron Comunidades Solidarias, con $550 millones menos, que entrega kits de alimentos a hogares pobres, incluidos los que albergan a niños vulnerables y Adopción con $514 millones menos, que prepara a padres adoptivos y busca que los niños crezcan en una familia adecuada.
“Una parte importante de las funciones que anteriormente eran desarrolladas por instituciones privadas hoy se encuentra radicada legalmente en el Servicio Nacional de Protección Especializada… parte de los costos asociados a estas funciones ya no se refleja como gasto programático de esta línea”, indicó el despacho de Desarrollo Social.
El Programa Educativo, para madres y padres desde la gestación hasta los 4 años, también experimentó un tijeretazo. Aunque tuvo recomendación favorable en 2022, un monitoreo de Dipres en 2025 mostró subejecución. La cartera dijo que la reducción presupuestaria se explica “por mejoras en la eficiencia del uso de recursos del programa, los recursos para el año 2027 permiten dar continuidad de la oferta programática sin disminución de la cobertura”.
En contraste, el Presupuesto 2027 eleva en $74.100 millones tres programas para la infancia: Intervenciones Ambulatorias de Reparación (+$54.034 millones), Fortalecimiento y Vinculación (+$13.426 millones) y Fondo de Intervenciones de Apoyo al Desarrollo Infantil (+$6.643 millones), ejecutados en su mayoría por organismos colaboradores privados o municipalidades.
Así, mientras la infancia es proclamada prioridad, siete programas claves pierden $34.451 millones en el Presupuesto 2027 por orden de La Moneda.
