A 53 años de la masacre: familiares y organizaciones mantienen viva la memoria de las víctimas del río Toltén
A 53 años de la masacre del Puente Toltén, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Liquiñe, junto a familiares y amigos, continúa conmemorando a las víctimas de la dictadura cívico-militar de Villarrica, Pucón, Curarrehue y Liquiñe. Así lo informó el director de El Ciudadano, Javier Pineda, desde el Puente Viejo de Villarrica.
En su reporte, Pineda difundió un video acompañando el siguiente texto: “Donde nace el río Toltén, en el Mallolafken (Lago Villarrica), fueron arrojados los cuerpos de 15 campesinos y obreros, en su mayoría militantes del Movimiento de Campesinos Revolucionarios (MIR) y trabajadores del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli, provenientes de Liquiñe, Trafun y Neltume.”
Pineda añadió que “a un costado del Puente Viejo se encuentra el Memorial Paseo Memoria Herida, donde están los nombres de 37 ejecutados políticos y detenidos desaparecidos, quienes apoyaron la Unidad Popular y militaron en organizaciones como el MIR, el PS y el PC”.
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Conmemoración
Según Observadores Defensores Derechos Humanos Chile, entre septiembre y octubre de 1973 se llevó a cabo en la zona el operativo represivo conocido como “Operación Leopardo”, también llamado “La otra Caravana de la Muerte”. La acción fue ejecutada por paracaidistas y fuerzas especiales del Grupo N.º 3 de Helicópteros Maquehua de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), que operaban con listas entregadas por empresarios locales. Entre los oficiales involucrados figura Cristián Labbé, agente instructor de la DINA y luego alcalde de Providencia por más de una década.
Entre las 21:00 y 23:00 horas del 11 de octubre de 1973 se desató la masacre contra trabajadores sindicalizados del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli. Los detenidos fueron fusilados y sus cuerpos lanzados al río Toltén; hasta hoy permanecen desaparecidos. Las víctimas son: Salvador Álamos Rubilar (45), Daniel Castro López (68), Mauricio Curiñanco Reyes (38), Isaías Fuentealba Calderón (29), José Borquez Levicán (30), Carlos Cayuman Cayuman (31), Alberto Reinante Raipán (39), Ernesto Reinante Raipán (29), Modesto Reinante Raipán (18), Alejandro Tracanao Pincheira (25), Miguel Tracanao Pincheira (25), Eliseo Tracanao Pincheira (18), Bernarda Vera Contardo (27), Carlos Figueroa Zapata (46), Luis Rivera Catricheo (54) y Luis Lagos Torres (50).
La Corte de Apelaciones de Santiago condenó a 18 años de presidio al coronel (r) Hugo Alberto Guerra Jorquera por el secuestro y ejecución de 11 campesinos, cuyos cuerpos nunca fueron hallados. También fue sentenciado el civil Luis Osvaldo García Guzmán, dueño de las Termas de Liquiñe, a cinco años y un día por el secuestro calificado de Luis Armando Lagos Torres.
Las penas aplicadas a civiles han sido mínimas y, en muchos casos, cumplidas en libertad condicional o arresto domiciliario, mientras que muchos otros responsables nunca fueron condenados. Para las organizaciones de derechos humanos, solo con memoria, verdad, justicia y dignidad será posible avanzar hacia la reparación y, quizás, hacia una verdadera reconciliación.

