SMILE: la primera mirada en rayos X al escudo invisible que nos protege del Sol

La misión conjunta de la ESA y la Academia China de Ciencias ya está observando cómo el viento solar golpea la magnetosfera terrestre

SMILE: la primera mirada en rayos X al escudo invisible que nos protege del Sol

La misión conjunta de la ESA y la Academia China de Ciencias ya está observando cómo el viento solar golpea la magnetosfera terrestre. Sus primeras imágenes —un óvalo auroral completo y una calibración con una supernova lejana- anticipan una forma nueva de vigilar el clima espacial. Pero el objetivo estrella, ver en rayos X la frontera del escudo magnético, todavía está en el aire.

Por Bruno Sommer

Reportaje elaborado con la información disponible a 19 de octubre de 2026. Los resultados citados proceden de materiales de las agencias y de medios especializados; la mayoría aún no ha pasado por revisión por pares.

Un escudo que no vemos

Cada segundo, el Sol lanza al espacio una corriente de partículas cargadas -protones, electrones, iones- que llamamos viento solar. Viaja a cientos de kilómetros por segundo. Si llegara intacta a la superficie, la vida tal como la conocemos tendría serios problemas.

No llega. La Tierra posee un campo magnético que actúa como un escudo: la magnetosfera. Es una burbuja deformada por el propio viento solar, con una cara frontal comprimida —la magnetopausa— y una cola que se estira hacia el lado nocturno, como la estela de un barco.

Cuando el viento solar empuja con fuerza, esa burbuja se agita. Las partículas se aceleran, se deslizan por las líneas del campo hacia los polos y, al chocar con la atmósfera, producen las auroras. Y si la agitación es lo bastante intensa, aparecen las tormentas geomagnéticas, capaces de perturbar satélites, señales de GPS, comunicaciones por radio y redes eléctricas.

Ese conjunto de fenómenos es el clima espacial. Y predecirlo bien exige entender la magnetosfera como un sistema, no como una suma de puntos sueltos.

Ver el bosque, no solo los árboles

Hasta ahora, la mayoría de las misiones que estudian la magnetosfera han medido in situ: un satélite atraviesa una región y toma datos de ese punto concreto. Es como estudiar una tormenta metiendo un termómetro en un instante y un lugar.

SMILE —Solar wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer, o Explorador del vínculo entre el viento solar, la magnetosfera y la ionosfera— propone otra cosa: mirar desde lejos y de forma global. El científico principal chino, Wang Chi, lo resumió con una metáfora sencilla: antes solo se podían ver «árboles» individuales; ahora se pretende observar «todo el bosque».

La clave es que lo hace en rayos X, algo que no se había intentado antes desde el espacio para estudiar la magnetosfera. ¿Por qué rayos X? Porque cuando el viento solar choca contra el hidrógeno que rodea la Tierra, se generan rayos X blandos. Esa emisión dibuja el contorno de la magnetopausa y del cúspide polar —la región donde las líneas del campo se abren hacia el espacio—. SMILE quiere fotografiar ese contorno.

Para lograrlo, el satélite vuela en una órbita polar muy elíptica: se acerca a unos 5.120 km de la Tierra y se aleja hasta unos 120.900 km. Esa distancia le permite tener a la vez el Sol y la magnetosfera en el campo de visión, y observar durante periodos largos.

Cuatro instrumentos, cuatro sentidos

SMILE lleva cuatro instrumentos que, juntos, componen una imagen completa:

  • SXI (Soft X-ray Imager), una cámara de rayos X. Su misión es determinar la ubicación, forma y movimiento de los límites de la magnetosfera. Es el corazón del experimento y el instrumento que Europa lideró, con la Universidad de Leicester al frente.
  • UVI (Ultraviolet Auroral Imager), una cámara ultravioleta. Observa la interacción entre esos límites y las partículas que producen las auroras. Gracias a la órbita elíptica puede tomar muestras cada 5 segundos durante hasta 44 horas seguidas.
  • LIA (Light Ion Analyser), que mide las propiedades y el comportamiento de los iones del viento solar y de la magnetosfera: distribución tridimensional y velocidad de protones y partículas alfa.
  • MAG (Magnetómetro), que determina la orientación e intensidad del campo magnético y detecta ondas de choque o discontinuidades del viento solar.

Lo que ya se ha logrado

La misión despegó el 19 de mayo de 2026 a bordo de un cohete Vega-C desde la Guayana Francesa. Alcanzó su órbita de trabajo el 20 de junio y, tras la puesta en marcha y ajuste de los instrumentos, entró en su fase de operaciones científicas rutinarias el 30 de septiembre, con una duración prevista de tres años.

Desde entonces se han difundido varios hitos:

1. El óvalo auroral completo. El 24 de julio, apenas dos semanas después de encenderse el UVI, el instrumento captó el óvalo auroral completo alrededor del Polo Norte, con actividad en el anillo provocada por una perturbación del campo magnético terrestre. Es la primera imagen panorámica e ininterrumpida de este tipo en casi dos décadas, e incluye la parte diurna de la aurora, invisible desde tierra. La NASA la destacó como Astronomy Picture of the Day el 6 de octubre.

2. La primera imagen del SXI… de otra galaxia. La cámara de rayos X tomó su primera imagen, pero no de la Tierra: apuntó a un remanente de supernova en la Gran Nube de Magallanes (N132D), a unos 160.000 años luz, para verificar que el instrumento funcionaba correctamente. Es una calibración, no el objetivo científico final, pero confirma que la cámara ve.

3. Primeros datos de campos e iones. El MAG ha obtenido mediciones de campo magnético de alta resolución en una órbita terrestre tan alta, con una sensibilidad mejor a 0,1 nanoteslas, y ya ha cruzado la onda de choque (bow shock) y medido la compresión y las fluctuaciones del campo en la magnetovaina. El LIA ha proporcionado los primeros datos de iones de alta resolución en esa órbita, caracterizando energía, dirección y flujo de protones y partículas alfa.

El reto pendiente: la luz que deslumbra

Falta el hito que justifica buena parte de la misión: la primera imagen nítida de la magnetopausa o del cúspide polar en rayos X.

El SXI se ha enfrentado a un problema previsible pero molesto: al apuntar hacia la Tierra, recibe un exceso de «luz parásita» —brillo terrestre— que contamina la señal débil que se quiere detectar. Los equipos han estado ajustando configuraciones y actualizando software para mitigarlo, y confiaban en que las condiciones de observación del otoño redujeran esa luz de forma natural hacia mediados de octubre.

A fecha de este reportaje, no hay confirmación oficial de que esa imagen limpia se haya obtenido y publicado. Un medio especializado lo advertía a principios de octubre: la expectativa de mediados de mes «no es una confirmación de que ya se haya obtenido una imagen utilizable de la magnetopausa». Es decir, el objetivo está maduro, pero el anuncio sigue pendiente.

Por qué esto importa a cualquier ciudadano

Puede parecer ciencia lejana, pero el clima espacial tiene efectos muy concretos:

  • Satélites: las tormentas geomagnéticas pueden dañar componentes electrónicos, degradar paneles solares y acortar la vida útil de los satélites de comunicaciones, navegación y observación.
  • GPS y comunicaciones: las perturbaciones de la ionosfera alteran las señales de posicionamiento y radio.
  • Redes eléctricas: las corrientes inducidas por tormentas intensas pueden sobrecargar transformadores, como ocurrió en el evento de Quebec en 1989.
  • Aviación: las rutas polares y las comunicaciones de alta latitud son sensibles a la actividad solar.
  • Auroras: para el público, son el espectáculo visible; para los científicos, son un indicador de lo que ocurre en la magnetosfera.

Entender la magnetosfera como sistema —y poder ver sus fronteras moverse— debería mejorar la capacidad de predecir estos eventos con antelación. Esa es la promesa de SMILE: no solo describir, sino anticipar.

Un experimento de cooperación

SMILE es también un hito diplomático y organizativo. Se trata del primer proyecto de colaboración a nivel de misión, de ciclo completo y con asociación igualitaria entre la Academia China de Ciencias y la ESA.

  • China lideró la plataforma del satélite, el control de la misión, el segmento terreno y los sistemas de aplicación científica, además de los instrumentos UVI, LIA y MAG.
  • Europa se encargó del módulo de carga útil, del desarrollo del SXI y aportó el lanzador Vega-C y las instalaciones de lanzamiento.

Los datos científicos se compartirán abiertamente con la comunidad investigadora global, lo que multiplica su valor.

Lo que viene

Con tres años de misión por delante, los próximos pasos son claros:

  1. Resolver la luz parásita del SXI y obtener las primeras imágenes utilizables de la magnetopausa y el cúspide.
  2. Combinar esas imágenes con los datos de MAG, LIA y UVI para reconstruir la física de la interacción.
  3. Alimentar modelos de clima espacial con observaciones globales, no solo puntuales.
  4. Abrir los datos a la comunidad internacional.

Si SMILE consigue lo que promete, la forma de vigilar el clima espacial cambiará: pasaremos de medir puntos a fotografiar el escudo. Y eso, tarde o temprano, se traducirá en alertas más tempranas y en infraestructuras más protegidas.

Glosario rápido

  • Viento solar: corriente de partículas cargadas emitida por el Sol.
  • Magnetosfera: burbuja de campo magnético terrestre que desvía el viento solar.
  • Magnetopausa: frontera entre el viento solar y la magnetosfera.
  • Cúspide polar: zona donde las líneas del campo magnético se abren hacia el espacio.
  • Rayos X blandos: radiación de alta energía que se genera en la colisión del viento solar con el hidrógeno circumterrestre.
  • Clima espacial: conjunto de perturbaciones del entorno espacial cercano a la Tierra.

Cronología

  • 19 mayo 2026: lanzamiento en Vega-C desde la Guayana Francesa.
  • 20 junio 2026: llegada a la órbita de trabajo.
  • 24 julio 2026: imagen del óvalo auroral completo (UVI).
  • 30 septiembre 2026: inicio de la fase científica y primeras imágenes y datos.
  • 6 octubre 2026: la imagen auroral, destacada por la NASA.
  • Mediados de octubre 2026: ventana prevista para la primera imagen limpia de la magnetopausa con SXI (pendiente de confirmación oficial).

Por Bruno Sommer

Obtén tu Pasaporte y apoya a El Ciudadano

Elimina la publicidad, accede a contenido exclusivo y sé parte de la comunidad.

Elige tu plan

Turista

$1.990 /mes

 


Sin anuncios · Publica tus artículos

Ciudadano — TOP

$4.990 /mes

 


Sin anuncios · Publicar artículos · PDFs · Newsletter exclusivo · Favoritos

Diplomático

$10.990 /mes

 


Sin anuncios · Publicar artículos · PDFs · Newsletter exclusivo · Favoritos · Voz editorial

Cancela en cualquier momento  ·  Sin permanencia


Reels

Ver Más »
Busca en El Ciudadano