La asesora del Ministerio de Justicia, Trinidad Zegers Domínguez, mantiene una relación de amistad que se remonta a su época escolar con una de las hijas del titular de la cartera, Fernando Rabat.
Según reveló una investigación de Bio Bío Chile, la abogada de 27 años, cuya contratación ha generado cuestionamientos por su escasa trayectoria profesional, fue compañera de curso de la hija del secretario de Estado en el Colegio Los Andes de Vitacura, establecimiento—vinculado al Opus Dei— del que ambas egresaron en 2017.
Los registros recopilados por el medio permiten establecer que ambas se conocen desde hace más de doce años y mantienen interacciones públicas en redes sociales que evidencian una amistad sostenida en el tiempo mientras que fuentes confirmaron que les une una estrecha relación de amistad
Tras finalizar la enseñanza media, sus caminos académicos se separaron: mientras la hija de Rabat optó por Ingeniería Comercial en la Universidad de los Andes, Zegers ingresó a estudiar Derecho en la Pontificia Universidad Católica. Sin embargo, apenas obtuvo su título profesional, la abogada se incorporó al equipo del padre de su antigua compañera de colegio.
Su llegada al Ministerio de Justicia se concretó en abril de 2026, el mismo mes en que juró como abogada ante la Corte Suprema. Inicialmente ingresó bajo la modalidad de honorarios, pero en mayo pasó a contrata como asesora del gabinete ministerial, con una remuneración que, según registros del Portal Transparencia, fluctúa entre los 2,1 y 3,6 millones de pesos brutos con bonificaciones.
El nombramiento no tardó en abrir un flanco de críticas. En agosto, cuando apenas habían transcurrido cuatro meses desde que juró como abogada, se conoció que Rabat le había encomendado coordinar gestiones destinadas a reactivar la Reforma Procesal Civil, una de las transformaciones más importantes y postergadas del sistema judicial de nuestrp pais.
La Organización de Trabajadoras y Trabajadores Judiciales (OTJ) cuestionó los criterios utilizados para asignarle dichas responsabilidades y solicitó mayor transparencia. Ante la controversia, el propio ministro debió precisar que Zegers cumpliría funciones administrativas y de coordinación, mientras que las definiciones jurídicas de la reforma continuarían en manos de las autoridades y del equipo técnico del ministerio.
Fuentes de la cartera justificaron su contratación por la necesidad del ministro de contar con alguien de su confianza, mientras que medios como The Clinic indicaron que su llegada al Ministerio de Justicia se produjo a petición del propio Rabat.
Cuestionan intentos de responsabilizar a Zegers por rebajas de condenas
En medio de la polémica que rodea al secretario de Estado y al Gobierno de José Antonio Kast por las 56 rebajas de condena otorgadas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores llamó la atención una noticia presentada como «exclusiva» por Canal 13 y replicada luego por otros medios nacionales.
En ella, citando un documento interno de dicho ministerio, se identifica a Zegers como la «funcionaria responsable» de revisar las solicitudes de rebaja de pena que llegan desde la División de Reinserción Social.
La nota recuerda, con especial énfasis, que Zegers «estuvo en el centro de la polémica en agosto por su escasa experiencia para ejercer como asesora del ministro», y destaca que sus funciones -según el portal de Transparencia- son «revisar y visar la documentación que ingresa al Gabinete para firma de la autoridad (ministro de Justicia); y en el caso de reparos, derivar al área correspondiente, con las instrucciones que sean necesarias».
Para muchos, la maniobra comunicacional no pasó desapercibida. Apareció como un intento claro de «cortar por el hilo más delgado», cambiando el foco de la responsabilidad hacia una «funcionaria con poca experiencia» omitiendo que quien firma finalmente los documentos es el ministro.
Según Bio Bío Chile, las fuentes consultadas sostuvieron que las labores de Zehgers dentro de la cartera de Justicia, 2se remiten a la revisión formal de documentos —papeleo, en buen chileno— y que de ninguna forma se relaciona con la toma de decisiones respecto de las polémicas rebajas de condena a condenados por delitos sexuales, en contraste con lo publicado por otros medios».
«Hasta ahora no se ha acreditado que la asesora haya intervenido específicamente en la aprobación de esos beneficios»; indicaron desde el medio citado, haciendo énfasis en que los decretos a los cuales tuvieron acceso «fueron firmados por el propio Rabat y el subsecretario de Derechos Humanos, Pablo Mira».
En las redes sociales, se registraron varios comentarios cuestionando que se intente responsabilizar a Trinidad Zegers por las rebajas de las condenas.
«Ahora resulta que una funcionaria del Ministerio de Justicia de 27 años tuvo la culpa de revisar solicitudes de rebaja de penas. No señores. Quienes gobiernan son adultos y tienen que hacerse cargo», escribió, por ejemplo, la periodista y exconcejala de Las Condes, Isidora Alcalde.
En medio de esta controversia, la cartera anunció la suspensión temporal de la tramitación de nuevos decretos de rebaja de condena, tras identificar lo que calificó como un vacío legal relacionado con las restricciones aplicables a delitos cometidos antes de 2022.
*Imagen destacada del ministro Fernando Rabat: Mediabanco.
