La compañía Teatro Imagen ha estrenado una nueva versión de «Lo crudo, lo cocido, lo podrido», obra emblemática de la dramaturgia chilena escrita por Marco Antonio de la Parra y dirigida originalmente por Gustavo Meza en 1978.
En esta oportunidad, la puesta en escena está a cargo de la destacada actriz Elsa Poblete, quien asume la dirección de una pieza que mantiene plena vigencia por su mirada crítica sobre el poder, las estructuras de autoridad y la resistencia al cambio.
La obra tendrá una temporada del 30 de octubre al 14 de noviembre en la Sala Imagen, ubicada en el Centro Arte Imagen-Gustavo Meza/Elsa Poblete (Loreto 414, Recoleta, Santiago).

Memoria y resistencia cultural
La historia de «Lo crudo, lo cocido, lo podrido» está estrechamente ligada a la censura cultural durante la dictadura de Pinochet.
La obra había sido seleccionada para su estreno por el Teatro de la U. Católica y llevaba más de 4 meses de trabajo y ensayos cuando, en 1978, su presentación fue suspendida por decisión de las autoridades de esa institución. Los argumentos utilizados para prohibirla apuntaban a su supuesto carácter «vulgar e irrespetuoso».
Así, la censura impidió su estreno en el teatro universitario, pero no consiguió silenciar la obra. Gustavo Meza decidió continuar el proyecto junto a su compañía independiente Teatro Imagen, que finalmente la llevó a escena en noviembre de ese mismo año, en la Sala Bulnes de Santiago.
En plena dictadura, cuando la actividad artística enfrentaba restricciones y diversas compañías y creadores veían amenazada su continuidad, Teatro Imagen se convirtió en un espacio de creación y resistencia cultural. La decisión de montar la obra permitió que los personajes concebidos por De la Parra siguieran vivos sobre el escenario, desafiando la prohibición.
Una alegoría social desde el absurdo
La pieza construye una alegoría social a partir de un antiguo restaurante llamado Los Inmortales, donde un grupo de garzones y una administradora se aferran a las reglas, los ritos y las jerarquías de un mundo en decadencia.
Mientras esperan el regreso de las glorias del pasado, intentan preservar un orden que comienza a mostrar sus fisuras. Bajo la apariencia de una historia absurda, grotesca y muy divertida, la obra despliega una lectura crítica de la sociedad chilena y de sus estructuras de poder.

Elsa Poblete y el equipo artístico
La actriz Elsa Poblete, integrante histórica de Teatro Imagen, asume la dirección de esta nueva versión, tomando el relevo de Gustavo Meza en una obra estrechamente vinculada a la historia de la compañía, fundada el año 1974.
«Volver a poner en escena ‘Lo crudo, lo cocido, lo podrido’ es reencontrarnos con una obra fundamental de nuestro teatro y con una historia que no podemos olvidar», comenta la directora del montaje.
Seguidamente, recuerda que la obra «nació en un momento de censura, pero también de enorme convicción artística y de mucho humor, para pasarlo bien. Hoy queremos que vuelva a dialogar con el público, que sus preguntas sobre el poder, la autoridad y la resistencia sigan incomodándonos y nos ayuden a mirar críticamente nuestro presente social y personal».
Con esta temporada, Teatro Imagen no solo recupera una obra central de su historia, sino que también reivindica el papel de las artes escénicas como espacio de libertad, memoria y reflexión crítica.
Coordenadas
Lo crudo, lo cocido, lo podrido
Del 30 de octubre al 14 de noviembre (jueves, viernes y sábado a las 20:00 hrs).
Sala Imagen, Centro Arte Imagen-Gustavo Meza/Elsa Poblete
Loreto 414, Recoleta, Santiago
Entradas: Adultos mayores y estudiantes $7.000 – General $10.000.
Disponibles en www.passline.com
