Casi seis décadas después de irrumpir en la escena musical, Aguaturbia mantiene intactas su actitud desafiante y su conexión con el sonido directo. La agrupación inicia el camino hacia su quinto álbum de estudio con “Hay un cuadro chueco en su pared“, un estreno que recupera la energía del blues y el rock más áspero que ha caracterizado su trayectoria.

La inspiración surge de un personaje reconocible: alguien que aparece sin invitación, opina sobre los demás y parece incapaz de advertir sus propias contradicciones. La cantante Denise explica el origen de esta idea con una imagen tan sencilla como provocadora: «Es como tener un cuadro chueco en su pared y no se da cuenta».
Musicalmente, la propuesta combina guitarras intensas, ritmo de garaje y una interpretación vocal que conserva el carácter de la agrupación. Carlos Corales adquiere especial protagonismo con un solo de guitarra que destaca entre los pasajes instrumentales.
La grabación cuenta con la participación de Christian Gálvez en la música, Vaquno Salas en órgano Hammond, Seba Arriagada en batería y Nata Quintana en percusión. Compuesta en blues frigio – fusión que mezcla la estructura y la actitud del blues tradicional con el color tenso, oscuro y de tinte flamenco – para Denise, fue registrada entre Estudio Pez Record y Corales Audioestudio.
Con este lanzamiento, Aguaturbia inaugura una nueva etapa discográfica sin renunciar a la libertad expresiva y la potencia sonora que han definido su identidad. Una muestra de que, incluso después de décadas de trayectoria, la banda mantiene intacta su disposición a provocar.
