El impacto de la derrota de Donald Trump y el Partido Republicano en las elecciones de medio término en Estados Unidos repercutió en la economía chilena: la Bolsa de Santiago experimentó un alza de 2,52% mientras el dólar sufrió un desplome.
Lo inversionistas internacionales reaccionaron ante el cambio de rumbo político en Washington que se generará tras el proceso electoral del 3 de noviembre, donde el Partido Demócrata consolidó la denominada «ola azul», ya que no solo aseguró el control de la Cámara de Representantes, sino que además alcanzó la mayoría en el Senado al triunfar en plazas históricamente conservadoras como Texas, Kansas y Carolina del Sur.
Para la administración de Trump, cuando apenas transcurren menos de dos años de su segundo periodo presidencial, el desenlace de los comicios no solo representó un severo revés, sino un juicio político en toda regla. La ciudadanía estadounidense manifestó su rechazo mediante el voto frente al encarecimiento del costo de vida, el prolongado conflicto militar con Irán y la controvertida gestión del mandatario de ultraderecha.
La nueva composición del Congreso norteamericano alteró las proyecciones de los agentes financieros internacionales, ya que un poder legislativo opositor impondrá frenos a la agenda oficialista. Este nuevo balance de poder obstaculizará la capacidad del Ejecutivo para implementar mayores recortes tributarios e impulsar un nuevo programa de expansión fiscal.
Frente a este escenario, Felipe Barragán, estratega de inversiones de la firma Pepperstone, señaló en un análisis para El Mostrador que este nuevo equilibrio de fuerzas dentro del Congreso estadounidense reducirá las presiones sobre el gasto público y moderará los requerimientos para emitir nueva deuda soberana.
De acuerdo con la visión del especialista, el entusiasmo inicial observado en la renta variable no obedece a una transformación estructural del crecimiento económico norteamericano a corto plazo, sino más bien a una recalibración de las perspectivas sobre la política económica que aplicará la Casa Blanca.
“La reacción inicial de los mercados responde más a una revisión de las expectativas sobre nuevas políticas económicas que a un cambio inmediato de los fundamentos de crecimiento de EE.UU.”, sostuvo.
Bolsa de Santiago salta 2,52%
En el ámbito bursátil local, el índice IPSA, principal indicador de la Bolsa de Santiago, finalizó la sesión en 10.627,08 puntos, logrando romper con la barrera de las 10.600 unidades y el techo técnico de las 10.620 puntos que monitoreaban atentamente los agentes de mercado.
La nómina de acciones con mejor desempeño estuvo encabezada por la firma Embonor-A, que anotó un salto de 9,02%, seguida muy de cerca por la aerolínea Latam Airlines, cuyas acciones aumentaron 7,7% impulsadas por la importante reducción en sus costos operativos de combustible.
Otras compañías que registraron avances sustanciales durante la jornada de operaciones fueron la minera SQM-B con un 5,45%, la empresa tecnológica Sonda con un 3,85% y la firma del retail Falabella con un incremento del 3%.
El comportamiento del mercado cambiario chileno también exhibió una tendencia positiva, registrando un fuerte retroceso del dólar estadounidense de $16,2 para ubicarse en $965,9 , lo que significó su cotización más baja desde finales de septiembre y posicionó al peso chileno dentro del grupo de las divisas emergentes, consignó El Mostrador.
Este debilitamiento global de la divisa estadounidense respondió principalmente al ajuste de las proyecciones presupuestarias y a la contracción observada en los rendimientos de los bonos del Tesoro, según explicó el representante de la firma Pepperstone.
Paralelamente, la divisa nacional halló un firme sostén en el desempeño de las materias primas, destacando el avance del precio del cobre —que rondó los US$ 6,44 por libra— y la confirmación de una mayor oferta en moneda extranjera informada por el Ministerio de Hacienda para el mes en curso.
A estos factores, se sumó el desplome del petróleo Brent, que cayó 8,67% hasta cotizarse en US$ 94,62 el barril, ante la expectativa del mercado respecto a un eventual enfriamiento de las hostilidades bélicas de Estados Unidos contra Irán.
El dinamismo registrado en Santiago replicó la tendencia positiva observada en la Bolsa de Nueva York, donde el indicador Dow Jones creció un 3%, secundado por incrementos del 1,6% en el S&P 500 y del 1,4% en el índice Nasdaq.
Triunfo demócrata no asegura ciclo alcista en los mercados
Pese al repunte, diversos analistas financieros advierten que el triunfo demócrata en las elecciones de medio mandato, no asegura de forma automática un ciclo alcista continuo o prolongado dentro de los mercados.
Al respecto, Barragán enfatizó que los inversionistas deben evaluar de manera cautelosa si este repunte inicial marca el comienzo de una senda de estabilidad sostenida o si corresponde simplemente a un reajuste táctico o “una reversión táctica de posiciones”, dijo al medio citado.
Finalmente, el analista advirtió que la evolución de la economía local continuará supeditada a las fluctuaciones del metal rojo, el comportamiento de los combustibles y el control de la inflación. Sobre el escenario global, planteó que dependerá de las próximas medidas económicas que se apliquen en Estados Unidos el comportamiento de de los riesgos internacionales.
