Asegura expresidente Alejandro Toledo

APRA y fujimorismo planean acabar con presidente Kuczynski

El futuro de Toledo está en manos de Kuczynski luego de la solicitud de extradición pues el actual mandatario tiene la potestad de formalizar el pedido o desestimarlo.

 El expresidente peruano Alejandro Toledo (2001-2006), prófugo de la justicia de su país, aseguró  desde EE.UU. que el actual mandatario Pedro Pablo Kuczynski no tiene «libertad para operar por el resurgimiento del fujimorismo».

El expresidente salió a defensa de Kuczynski en momento que está a punto de concretarse la destitución  del actual mandatario por insolvencia moral.

Toledo dijo que Kuczysnki «ha sido elegido democráticamente, pero ahora no tiene grado de libertad para operar porque lo tiene chantajeado el resurgimiento del fujimorismo».

El Congreso de Perú aprobó una moción para tratar este mismo mes un nuevo pedido de destitución de Kuczynski por «incapacidad moral», a raíz de sus presuntos vínculos con la empresa brasileña Odebrecht.

«Hay una combinación del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) con el fujimorismo para desestabilizar» el país; «eso genera más desempleo y pobreza», agregó Toledo.

En febrero pasado el exdirector en Perú de Odebrecht, Jorge Barata, declaró a fiscales peruanos que realizó contribuciones a las campañas electorales de Toledo, de la líder del partido opositor Fuerza Popular, Keiko Fujimori, del actual presidente Kuczynski y de los expresidentes Alan García (1985-1990 y 2006 -2011) y Ollanta Humala (2011-2016).

Corrupto prófugo

Toledo está considerado prófugo de la justicia de su país, donde pesa contra él una acusación de haber aceptado un soborno de 20 millones de dólares para conceder la construcción de dos tramos de la Carretera Interoceánica a la empresa brasileña Odebrecht.

Esta semana la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema aprobó, por unanimidad, la solicitud de extradición contra el exmandatario, quien se encuentra prófugo en los Estados Unidos.

Para este tribunal, se cumplieron los estándares exigidos por la justicia norteamericana en este tipo de casos. Además, señalan que existen ‘elementos probatorios’ contra Toledo, sobre quien pesan acusaciones de los presuntos delitos de tráfico de influencias, colusión y lavado de activos en agravio del Estado.

El futuro de Toledo está en manos de  Kuczynski luego de la solicitud de extradición pues el actual mandatario tiene la potestad de  formalizar  el pedido o desestimarlo.

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