Comunidad Palestina de Chile responde a la Embajada de Israel y exige protección diplomática para ciudadano chileno expulsado desde el Aeropuerto Ben Gurión
La Comunidad Palestina de Chile emitió una contundente respuesta pública a la declaración difundida por la Embajada de Israel en Chile, luego de la expulsión del ciudadano chileno José Nicolás Khamis Thomas desde el Aeropuerto Internacional Ben Gurión, pese a contar —según sostiene— con una autorización de ingreso vigente.
La organización, que se define como la comunidad palestina más numerosa fuera del Medio Oriente, con más de 500 mil integrantes, cuestionó que la representación diplomática israelí optara por descalificar a la institución en lugar de responder a las denuncias formuladas respecto del tratamiento recibido por el ciudadano chileno durante su ingreso al país.
La controversia se originó después de que Khamis denunciara haber sido sometido a interrogatorios, revisión de sus dispositivos personales, retención durante más de 24 horas en condiciones que calificó como degradantes y, finalmente, la denegación de ingreso y expulsión, pese a disponer de una autorización electrónica previamente aprobada.
La Comunidad Palestina acusa que la Embajada evitó responder a las denuncias
En su declaración, la Comunidad Palestina de Chile rechazó categóricamente que la Embajada la calificara como un «grupo radical» y le atribuyera un supuesto «discurso de odio», afirmando que las acusaciones buscan desviar la atención de los hechos denunciados.
«Nuestra comunidad representa a cientos de miles de chilenas y chilenos de origen palestino y ejerce legítimamente su derecho a defender a ciudadanos chilenos y a expresar opiniones sobre asuntos de interés público. Nuestra crítica se dirige exclusivamente a las actuaciones del Estado de Israel y de sus representantes oficiales, nunca a personas por su origen, religión o identidad», sostiene el comunicado.
La organización enfatiza que la declaración de la Embajada no rebate ninguno de los antecedentes denunciados por el afectado.
«Resulta igualmente revelador que la declaración de la Embajada de Israel no desmienta ninguno de los hechos denunciados. No niega que José Nicolás Khamis fuera sometido a interrogatorios, a la revisión de sus dispositivos personales, retenido durante horas y posteriormente expulsado pese a contar con autorización de ingreso. Se limita a invocar un supuesto derecho soberano para justificar un trato que merece explicaciones al Estado de Chile», señala la declaración pública.
En el comunicado, la institución sostiene que la discusión no dice relación con la potestad soberana de controlar el ingreso al territorio, sino con la forma en que un ciudadano chileno habría sido tratado y con la ausencia de explicaciones respecto de los hechos denunciados.
Acusan reiteradas descalificaciones y apelan a la Convención de Viena
La Comunidad Palestina de Chile sostiene además que este episodio forma parte de un patrón de comportamiento que atribuye al Embajador de Israel en Chile.
«Este episodio no constituye un hecho aislado. Durante los últimos meses, el Embajador de Israel ha mantenido una conducta reiterada de descalificación hacia parlamentarios, ex ministros, ex embajadores, organizaciones de derechos humanos, medios de comunicación e instituciones chilenas.»
La declaración agrega que ahora esa conducta se dirige también contra la propia Comunidad Palestina de Chile y sostiene que este tipo de actuaciones resulta incompatible con el rol diplomático.
«Ningún representante diplomático extranjero debería utilizar su cargo para desacreditar organizaciones chilenas que ejercen legítimamente sus derechos, lo que contraviene el espíritu de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que exige a los agentes diplomáticos respetar al Estado receptor y abstenerse de intervenir en sus asuntos internos.»
Sobre esa base, la organización solicitó una respuesta institucional del Estado chileno.
«Solicitamos formalmente al Gobierno de Chile que haga presente al Estado de Israel que resulta inaceptable que un representante diplomático extranjero utilice su cargo para intentar intimidar o deslegitimar instituciones chilenas.»
Asimismo, manifestó su expectativa de que «el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Embajada de Chile en Israel ejerzan plenamente su deber de protección diplomática, informando las gestiones realizadas para resguardar los derechos del ciudadano afectado y evitando que hechos como este vuelvan a repetirse».
El testimonio de José Nicolás Khamis: «Sentí que pesaba más mi origen palestino que mi condición de ciudadano chileno»
Como sustento de las denuncias, la Comunidad Palestina acompañó el testimonio de José Nicolás Khamis Thomas, quien relató detalladamente las circunstancias vividas durante su ingreso al Aeropuerto Internacional Ben Gurión.
Según su relato, arribó durante la madrugada del 28 de julio de 2026 con una visa electrónica previamente aprobada y obtuvo inicialmente un permiso migratorio válido por tres meses mediante el sistema automatizado de control.
«Tenía aprobada mi visa electrónica y, como cualquier otro viajero, me dirigí primero al control migratorio electrónico. Allí, el sistema autorizó mi ingreso y emitió un permiso de estadía válido por tres meses. Esa primera autorización me hizo pensar que no tendría inconvenientes para ingresar.»
No obstante, afirma que la situación cambió al llegar al control presencial.
«La atención era caótica. Cientos de pasajeros esperábamos mientras solo un funcionario atendía a todos los extranjeros.»
Khamis asegura que, cuando finalmente llegó su turno, un funcionario alteró el orden de atención para permitir el ingreso previo de otra familia.
«El oficial me ordenó regresar abruptamente para permitir el paso de una familia que identifiqué como judía por su vestimenta, alterando arbitrariamente el orden de atención.»
Ese episodio, afirma, marcó el inicio de un procedimiento que interpretó como discriminatorio.
«Ese fue el primer indicio de que mi origen tendría un peso mucho mayor que cualquier documento que portara. Sentí, desde ese primer momento, que para ellos pesaba más mi origen palestino que mi condición de ciudadano chileno.»
Posteriormente, señala que fue derivado a una sala destinada a interrogatorios adicionales, donde permanecían numerosos viajeros retenidos.
«Allí encontré a decenas de personas retenidas desde hacía horas. Recuerdo especialmente a una ciudadana brasileña que llevaba más de ocho horas esperando, únicamente porque su yerno era un palestino de Jerusalén.»
La Comunidad Palestina concluyó reafirmando que continuará actuando «por las vías democráticas e institucionales» en defensa de los ciudadanos chilenos y del respeto al derecho internacional, sosteniendo que «la defensa de la soberanía nacional no consiste únicamente en proteger nuestras fronteras: consiste también en proteger a los ciudadanos chilenos y en resguardar que ninguna autoridad extranjera pretenda intimidar o desacreditar a las instituciones de la República de Chile.»

