La lluvia tóxica que no cesa: 64 años del Agente Naranja, el arma química de Estados Unidos que aún mutila a Vietnam
Hace 64 años, aviones estadounidenses comenzaron a rociar Vietnam con millones de litros de herbicidas cargados de dioxina. Selvas, cultivos, aldeas y cuerpos quedaron bajo una lluvia tóxica cuyas consecuencias siguen presentes en enfermedades, malformaciones y tierras contaminadas . Lo que se denominó «estrategia militar» se ha convertido en una herida abierta para el país asiático.
La magnitud de la catástrofe: Un genocidio silencioso que atraviesa generaciones
Entre 1961 y 1971, la Operación Ranch Hand arrojó cerca de 80 millones de litros de defoliantes sobre extensas zonas rurales de Vietnam, Laos y Camboya . El Agente Naranja, el compuesto más utilizado, contenía dioxina TCDD, un subproducto químico altamente tóxico que persiste en el medio ambiente durante décadas. La destrucción de millones de hectáreas de selva y manglares alteró profundamente el ecosistema, provocando pérdida de biodiversidad, erosión y contaminación de sedimentos que aún ingresan en la cadena alimenticia.
Las consecuencias para la salud humana son devastadoras. El gobierno de Vietnam calcula que hasta 3 millones de personas sufrieron efectos directos, con más de 400.000 muertes atribuidas a la exposición durante y poco después del conflicto. La dioxina está asociada a más de 20 enfermedades crónicas, incluyendo varios tipos de cáncer, trastornos neurológicos e inmunológicos. Se estima que medio millón de niños nacieron con graves discapacidades físicas y defectos de nacimiento. La Cruz Roja local señala que los efectos se siguen manifestando incluso en la cuarta generación de descendientes.
Una deuda histórica impaga
El testimonio de víctimas como Le Van Trung, nacido con malformaciones en 1977 en una de las zonas más afectadas, refleja el drama cotidiano de quienes heredaron el veneno. Mientras el gobierno de EE.UU. ha destinado más de 13 mil millones de dólares para atender a sus veteranos, las empresas químicas como Monsanto y Dow Chemical han rechazado sistemáticamente asumir responsabilidades. Una demanda colectiva presentada por víctimas vietnamitas en 2004 fue desestimada en 2005 por un tribunal de Brooklyn.
Vietnam todavía paga la factura de una guerra que, según agencias internacionales, dejó cerca de cinco millones de personas expuestas directamente a una sustancia cuya persistencia puede prolongarse por cientos de años.
El video de Spanish Revolution sintetiza esta tragedia con una frase lapidaria: «Lo llamaron estrategia militar. Vietnam todavía paga la factura».

