El Ciudadano series: El amor después del amor

Fito Páez entra a la epidermis de la historia pop con la serie de Netflix que titula con el homónimo de su canción más famosa, que cumple 30 años.

El Ciudadano series: El amor después del amor

Autor: El Ciudadano

Por Rodrigo Álvarez

“El amor después del amor” es la célebre canción que cantamos desde la mitad de los noventa y que le dió al músico argentino su paso a la gloria, Un lugar que los argentinos saben fijar, celebrar, conmemorar, enaltecer. No la tienen ruda cuando se trata de mirar el ombligo de sus próceres, de Evita a Perón, de Gardel a Charly, de Mercedes a Spinetta, y Maradona que ya es capítulo aparte. ¿Seguimos? claro que podríamos hacerlo, el panteón che de héroes (pop) no tiene fin. Y no cuesta observar las enormes diferencias con Chile, donde el chaqueteo, el cuestionamiento, la culpa, el abajismo respecto a nuestros ídolos es tremendo.

Vamos a la serie. Fito Páez entra a la epidermis de la historia pop con la serie que Netflix ofrece y titula con el homónimo de la canción, disco y conciertos en joda que está ofreciendo en estos meses, a propósito de los 30 años de su placa más famosa. La serie cuenta con maestría, y flashbacks bien puestos, sus inicios en los ochentas, su intimidad familiar (ojo con el padre), desde cuando este flaco desgarbado, melenudo, miope y muy talentoso hace sus primera armas, arrancado de los milicos con el teclado a cuestas, por las oscuras calles de Rosario, hasta llegar al Buenos Aires de Charly García que lo apadrina y le ofrece pega. 

Todos los biopic son sospechosos. Siguen la misma curva dramática -familia disfuncional, talento escondido, descubrimiento, golpe de suerte, éxito absoluto, decadencia en vicios o cagadas varias y redención- y por lo general están hechos con la complacencia del homenajeado: Queen y Elton John los más recientes, y para atrás varios desde Ray Charles a Johnny Cash. Sin embargo, en este mundo del rock y el pop, estas historias no niegan los secretos a voces, las drogas, los extravíos, los excesos (con cuántas ganas esperamos el de Led Zeppelin). 

La serie de Fito Páez, de 7 episodios, no escapa a estas máximas. Nos transporta mágica y entretenidamente a una época que creíamos olvidada en lo análogo, y nos introduce en la intimidad de tipos como Baglietto, su novia Fabiola Cantilo, Charly of course, en la época donde el pérsonal stereo marcaba la pauta para escuchar música. Sus canciones obviamente coreables hacen el resto, porque nada de esto resultaría si Fito no fuera el gran compositor y cantante que es, el genio loco -¿incomprendido?- que sufre, que supera sus fantasmas y que se desnuda frente a nosotros con la tragedia de sus tías, las pastillas, el dolor.

Buena serie “El amor después del amor”, se ve de una, y tiene comentarios de rrss y de café que le dan un favoritismo que supera con creces las dudas del crítico chileno, lejano a hacer lo propio con nuestro ídolos.

(@alvarezaraya)

Sigue leyendo:


Comenta



Busca en El Ciudadano