Milei pidió conocer de antemano el primer discurso del Papa León XIV en Argentina y el Episcopado se negó
A dos días de la llegada del papa León XIV a la Argentina, la preocupación en el Gobierno de Javier Milei no pasa solo por la logística. Según supo Perfil.com de fuentes eclesiásticas, el Ejecutivo consultó en la Conferencia Episcopal Argentina si tenía un adelanto del discurso que el Pontífice pronunciará este domingo en el Palacio Libertad, ante autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático.
La respuesta fue negativa: en el Episcopado se negaron a compartir cualquier detalle de un mensaje que, además, se elaboró en la Santa Sede. El pedido libertario muestra cuánto inquieta en el oficialismo la primera intervención pública del Papa en el país.
El orden de los oradores y la incertidumbre
El acto en el ex Centro Cultural Kirchner, rebautizado por esta gestión, está previsto para las 18:30 del domingo 8 y será transmitido por cadena nacional. Allí hablarán tanto León XIV como el Presidente. Ceremonial de la Presidencia invitó a los 24 gobernadores, a las autoridades del Congreso —incluida Victoria Villarruel—, a legisladores de todos los bloques, a miembros del Poder Judicial y a los embajadores acreditados. También estará el gabinete completo.
Según Perfil.com, primero hablará el Presidente y después el Papa. Si Milei habla antes, el Papa tendrá la última palabra frente a todo el arco institucional, con la posibilidad de matizar o responder, aunque sea de manera implícita. Si el Presidente cierra, quedará expuesto a tener que acomodar su mensaje a lo que diga el Pontífice, sin saber de antemano el contenido.
Los temas incómodos en la agenda papal
La inquietud oficial por los discursos tiene fundamento. Durante los cuatro días de visita, León XIV encabezará varias misas y pronunciará distintos mensajes, y en la agenda aparecen temas en los que la doctrina social de la Iglesia choca de frente con el ideario libertario del Presidente. El primero es la justicia social, un concepto que Milei calificó en reiteradas oportunidades como «una aberración» y que la Iglesia considera un principio central de su magisterio.
El segundo frente es la discapacidad: el lunes 9, a primera hora, León XIV visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, una institución que asiste a personas con discapacidad severa. La elección del lugar tiene una carga evidente en un país donde el Gobierno vetó la ley de emergencia en discapacidad y las organizaciones denuncian demoras en los pagos a prestadores y bajas de pensiones.
La agenda social y el contrapeso de Kicillof
La agenda suma otras paradas con fuerte contenido social: el encuentro con el mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina el lunes por la tarde, la recorrida por el Complejo Penitenciario Federal el miércoles antes de Luján y la vigilia con jóvenes en Palermo. Mientras el Gobierno se concentra en el Palacio Libertad, en la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof prepara su propia jugada para la misa del miércoles 11 en la Basílica de Nuestra Señora de Luján.
El gobernador cursó una convocatoria amplia a exmandatarios bonaerenses, que alcanza desde María Eugenia Vidal a Daniel Scioli, actual funcionario del gobierno nacional. También invitó a Claudio «Chiqui» Tapia, jefe de la AFA. La invitación busca mostrar a Kicillof como anfitrión de una celebración que excede las fronteras partidarias, en el lugar donde se esperan las mayores multitudes de la visita, estimadas en hasta dos millones de personas, según Perfil.com.
La foto que buscan todos
En la Ciudad, Jorge Macri le entregará al Papa la llave de la Ciudad de Buenos Aires y será el único funcionario que lo acompañe durante la ofrenda floral en el Monumento al General San Martín, el domingo, apenas después de la llegada a Aeroparque y antes de la ceremonia de bienvenida en Casa Rosada. En Córdoba, el gobernador Martín Llaryora recibirá a León XIV en el Aeropuerto Internacional Ingeniero Ambrosio Taravella, adonde el Papa llegará el martes 10 a las 9.
La comitiva de funcionarios nacionales en esa escala estará encabezada por Karina Milei. La visita papal, que se extiende por cuatro días y recorre Uruguay, Argentina y Perú, se perfila como un escenario donde la palabra del Pontífice podría resonar con más fuerza que cualquier pronunciamiento opositor, en un contexto en el que los obispos argentinos vienen advirtiendo sobre el deterioro social y el impacto de los recortes.
