La peligrosa transición en Estados Unidos: ocho semanas del terror

Javier Pineda, en la editorial de El Ciudadano, analiza la derrota de Trump en las elecciones de medio término y advierte sobre las peligrosas ocho semanas de transición hasta enero de 2027. Sostiene que Trump podría intensificar la guerra contra Irán, aplicar la Ley de Insurrección y que el mundo se acerca a una escalada bélica global.

La peligrosa transición en Estados Unidos: ocho semanas del terror

Editorial: La peligrosa transición en Estados Unidos: ocho semanas del terror

Por Javier Pineda Olcay

Donald Trump perdió las estrepitosamente las elecciones de medio término. El Partido Demócrata, a partir de enero de 2027, controlará la Cámara de Representantes y el Senado. En el Senado contará con 56 de 100 senadores y en la Cámara de Representantes tendrá más de 250 de 435 escaños. Esto significa el fin de la hegemonía de Donald Trump y una disputa abierta en el Movimiento MAGA. El gobierno se verá expuesto a que sus funcionarios sean citados a declarar bajo riesgo de cometer perjurio (subpoena), ser impugnados (impeachment) y a la obstaculización en la aprobación de los nombramientos y de las leyes que el equipo de Trump presente.

Eso le deja a Trump dos caminos: negociar con los demócratas o apostar a gobernar con facultades extraordinarias y vetar las leyes aprobadas por el Congreso. Por esta razón, estas ocho semanas hasta el 3 de enero, día en que asumen los nuevos congresistas, serán las últimas en las que Trump tendrá mayoría en el Congreso y son aquellas en que puede intensificar la guerra contra Irán.

Intensificación de guerra contra Irán

La resistencia de Irán al asesinato del Ayatolah Khamenei y su control sobre el Estrecho de Ormuz han mostrado a un Donald Trump derrotado, a pesar de su verborrea que señala falsamente que controla el estrecho. Los bombardeos a los principales liderazgos de la República Islámica de Irán y a la infraestructura civil y militar no fueron suficientes para doblegar a Irán.

El propio Trump anunció en reiteradas oportunidades que las hostilidades serían retomadas después de las midterms e incluso bombardeó a Irán el mismo 2 de noviembre. En el tablero de acciones militares lo que se espera de Trump es que se embarque en la “trampa de escalamiento”. Se espera que intensifique los bombardeos sobre la infraestructura energética de Irán, lo cual provocará la muerte de miles de civiles.

Como respuesta a ello, Irán anunció esta semana que no tendrán como límites las fronteras al momento de atacar infraestructura de Estados Unidos e Israel. Asimismo, es probable que ataque la infraestructura energética de los países del golfo (Arabia Saudí, Jordania, Catar, Bahrein, Kuwait) y también realice ciberataques a todos los países involucrados en esta guerra.

Mojtaba Khamenei, nuevo Líder Supremo de la República Islámica de Irán, esta misma semana también hizo públicas sus instrucciones a la sociedad iraní: (i) fortalecerse espiritualmente (espíritu de la Yihad) y proveer el apoyo logístico necesario; (ii) combinar máxima capacidad de combate y ataques letales, adoptando respuestas inmediatas en caso de ataque; (iii) cohesión social y apoyo nacional para proteger la unidad territorial de Irán; (iv) fortalecer la defensa y las capacidades de seguridad en todos los dominios, incluyendo las dimensiones del ciberespacio e ideológica; (v) unidad de todos los frentes; (vi) agregar como objetivos militares los bancos de Estados Unidos e Israel.

Si Estados Unidos decide nuevamente reanudar los ataques sobre Irán, el precio de los combustibles seguirá avanzando y encarecerá el costo de la vida en todo el mundo. Esto puede intensificar las protestas que se ven en Europa y también puede marcar el inicio de protestas al interior de los Estados Unidos.

Si las movilizaciones son fuertes, Trump podría aplicar la Ley de Insurrección para usar el ejército en las calles de Estados Unidos y tener poderes extraordinarios. Este será el panorama interno en los Estados Unidos y en el escenario exterior no es más auspicioso. Como si se tratara de una ruleta rusa, Trump podría querer apostar a un triunfo definitivo mediante el ingreso de tropas en Irán. Puede ser una misión suicida, pero es el único camino que le quedará para no mostrarse débil frente a Irán.

Este plazo de ocho semanas también está corriendo en Israel, donde la oposición a Benjamín  Netanyahu podría conformar gobierno en los próximos 60 días. Isaac Herzog, Presidente de Israel, le encargó a Gadi Eisenkot, ex comandante en jefe de la Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y líder de Yashar!, conformar gobierno. Para esto requerirá una alianza con los partidos árabes, quienes obtuvieron 19 escaños y serán necesarios para lograr la aprobación de su candidatura en el Knesset, para lo cual requiere 61 escaños.

Esta transición que vive Estados Unidos también será vivida, con sus propias características en Israel, por lo cual la dupla Netanyahu-Trump puede decidir atacar ahora evaluándose hasta la posibilidad de ataques con bombas nucleares sobre las instalaciones nucleares de Irán.

Intensificación de la guerra en Ucrania

El posible acuerdo entre Rusia y Estados Unidos, después de las elecciones de mid terms se ve lejano con el resultado de las elecciones. El presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, se verá obligado a seguir avanzando en los objetivos militares fijados, intensificando las acciones sobre Ucrania en la línea de frente. Se esperan ataques masivos que produzcan apagones masivos energéticos en ciudades como Kiev, Odessa y Kharkov, en lo que se pronostica como un frío invierno para Ucrania.

Si Rusia avanza decididamente en Ucrania puede que Europa se anime a una confrontación directa, pudiendo enviar tropas a Ucrania, lo cual marcaría una nueva etapa en los preámbulos de una Tercera Guerra Mundial.

Entre las mediaciones y la Tercera Guerra Mundial

Esta semana Mohsen Rezaee, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y representante del líder supremo Mojtaba Jamenei en dicho órgano, estuvo conversando por teléfono 95 minutos con Vladimir Putin, quien le habría ofrecido respaldo total. Este jueves se reunió en Moscú con el presidente ruso, Vladímir Putin, en un hecho inédito para la diplomacia rusa.

El mensaje es claro: Rusia apoya a Irán. Y esto se puede traducir desde el acceso al sistema antimisiles S-400 como hasta el acceso de ojivas nucleares o de un paragua nuclear en caso de que Israel y/o Estados Unidos decidan realizar un ataque nuclear sobre Irán.

Las figuras mediadoras en este conflicto están siendoPakistán, India y China. En el caso de la guerra entre Ucrania y Rusia también tienen un rol importante Turquía y Emiratos Árabes Unidos. Mientras se negocia, también continúan los enfrentamientos.

Shenzhen, sede de la Cumbre APEC 2026 en China, puede ser un espacio de negociaciones entre Rusia, China y Estados Unidos, transformándose en la “Yalta 2.0” en referencia a la reunión entre Stalin (URSS), Roosevelt (EEUU) y Churchill (UK) se repartieron el mundo.

Las próximas semanas pueden marcar el derrotero de lo que será el 2027.  

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