Columna: LA PERDIDA POR SUICIDIO NO TERMINA CON LA MUERTE
Por: Cristina Helena Silva Cachicas
Coordinadora Regional
Fundación Círculo Polar – Araucanía

…..Hay pérdidas que dejan una casa en silencio, una silla vacía, un nombre que seguimos pronunciando, aunque ya no responda. La pérdida por suicidio no termina el día de la muerte, comienza entonces otra forma del dolor: la pregunta que insiste, el recuerdo que abraza y lastima, el “¿por qué?” que muchas veces no encuentra respuesta.
Quedan quienes amaron, quienes acompañaron, quienes quizás no supieron cómo llegar hasta aquella oscuridad, Y queda también una sociedad que debe aprender a mirar antes, a escuchar sin juzgar, a preguntar sin miedo: ¿Cómo estás? ¿Quieres que me quede contigo?. Lamentablemente no estamos preparados.
Porque detrás de cada vida perdida había una historia, sueños todavía incompletos, personas que amaban, lugares donde aún había algo por vivir. Hoy la memoria no debe convertirse en culpa, debe convertirse en aprendizaje para compartir.
Que cada ausencia nos enseñe a no normalizar el sufrimiento, a no dejar solos a quienes están cayendo, a construir redes donde pedir ayuda no sea una vergüenza, por quienes partieron demasiado pronto, por quienes quedaron con el corazón herido, por quienes todavía luchan en silencio, que ninguna muerte sea solamente una estadística, que cada pérdida nos vuelva más humanos, que aprendamos, a tiempo, a quedarnos.
En Chile, el suicidio se encuentra entre las primeras causas de mortalidad para la población entre 15 y 29 años (DIPRECE/ MINSAL). Los adultos tenemos una tarea urgente: no apagar la luz de quienes todavía tienen toda una vida por vivir.
En el tramo 15–24 años el suicidio aparece de forma consistente entre las dos primeras causas de muerte; distintas fuentes lo ubican como primera o segunda según el año y la agrupación de causas. La OMS lo sitúa como tercera causa a nivel mundial entre los 15 y 29 años. FUENTE: Minsal y OPS (2024); Subsecretaría de Prevención del Delito (2024); Rev. Panam. Salud Pública (serie DEIS 2000–2017). Históricamente la región de la Araucanía presenta una tasa superior a la tasa país, siendo en promedio de 3 puntos la diferencia.
La invitación es a escuchar sin juzgar, contener con amor, entender, derribar mitos y empatizar, y es aquí donde la psicoeducación y el apoyo de pares juega un rol estratégico, ya que esta representa dos pilares fundamentales en el abordaje integral de la salud mental, particularmente en el tratamiento y recuperación de personas con trastornos del ánimo. Estos enfoques complementarios han demostrado ser herramientas efectivas que empoderan a los pacientes, mejoran la adherencia al tratamiento y promueven la recuperación sostenible.
