Lula da Silva se impone en el balotaje
Brasil definió este domingo su rumbo político para los próximos cuatro años. Con más de 158 millones de electores convocados, la segunda vuelta presidencial entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro culminó con la victoria del candidato del Partido de los Trabajadores, según los primeros datos oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE). Lula, quien busca su cuarto mandato, logró imponerse en una de las contiendas más reñidas de la historia reciente de Brasil, en una jornada que estuvo al borde del empate técnico por parte de diversas encuestas..
La jornada electoral estuvo marcada por contratiempos logísticos que obligaron a extender el horario de votación. Fuertes lluvias y problemas en el transporte público en varias regiones llevaron al juez del Supremo Tribunal Federal, Cristiano Zanin, a prorrogar la votación hasta las 19:00 hora de Brasilia. A pesar de las dificultades, la participación fue masiva, alcanzando cerca del 79% del padrón, lo que reflejó el alto interés de la ciudadanía en una elección que polarizó al país .
El ambiente previo a los comicios anticipaba una definición ajustada. Las encuestas de Datafolha y Quaest proyectaban un empate técnico del 50% de los votos válidos para cada candidato. Sin embargo, la proyección swing híbrida, con los primeros votos, comenzó a establecer una tendencia, con altas probabilidades de que ganara Lula.
El escrutinio oficial confirmó la recuperación de Lula en la recta final, impulsada por una intensa movilización en los bastiones históricos del PT, como el Nordeste, y un crecimiento significativo en el voto del exterior, donde el mandatario se impuso en 44 países, incluyendo Australia, Alemania y España .
La victoria de Lula representa un revés para el proyecto de la ultraderecha brasileña, que aspiraba a regresar al poder de la mano de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por el intento de golpe de Estado de 2022. Durante la campaña, el candidato del PL centró su discurso en la crítica a la gestión económica y la seguridad pública, prometiendo «reorganizar Brasil» y liberar a su padre. Lula, por su parte, apeló a la defensa de la democracia y los derechos sociales, advirtiendo sobre el riesgo que representaba para el país el regreso del bolsonarismo .
Con este resultado, Brasil cierra un ciclo electoral de alta tensión y se prepara para un nuevo periodo de gobierno bajo el liderazgo de Lula, quien deberá enfrentar un Congreso con una fuerte presencia de la oposición y una sociedad profundamente dividida. La elección, que estuvo empañada por episodios de violencia política, como el ataque a una concejala del PT en Montes Claros, deja un país que busca la reconciliación tras una de las campañas más polarizadas de su historia.
Resultados finales


