Nuevo informe de la UNESCO y UNICEF llama a los gobiernos a invertir sostenidamente en la recuperación de los aprendizajes

Asegurar la sostenibilidad de estas medidas y lograr acuerdos nacionales para financiar el proceso de recuperación es de vital importancia para garantizar el resto de las iniciativas, aseguraron desde la UNESCO y UNICEF

Los países de América Latina y el Caribe no han priorizado lo suficiente el desarrollo de políticas que aborden las brechas de aprendizaje

“A pesar de los grandes esfuerzos de los países en América Latina y el Caribe, el aprendizaje a distancia no ha funcionado para todos. Ahora las brechas entre los estudiantes más ricos y los más pobres se han profundizado”,

Dijo Jean Gough, Directora Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe.

  • La publicación Educación en América Latina y el Caribe en el segundo año de la COVID-19 entre sus conclusiones emplaza a la región a actuar con firmeza en el 2022, ya que el año 2021 hubo un alto nivel de incertidumbre en la toma de decisiones para el regreso a clases y la educación no ha sido una de las áreas priorizadas en los planes de respuesta delineados para enfrentar la pandemia.

Los países de América Latina y el Caribe no han priorizado lo suficiente el desarrollo de políticas que aborden las brechas de aprendizaje de los grupos más vulnerables en los planes de respuesta a la pandemia, según un nuevo informe de la UNESCO y UNICEF. Ante esta situación, las dos organizaciones lanzan un documento para contribuir a los nuevos planes de reapertura y programas de recuperación ante los efectos en la educación de la COVID-19. La publicación es una síntesis de las tendencias regionales educativas durante el segundo año de la pandemia, texto que fue lanzado el 17 de junio por la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago) y la Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe.

A través del documento Educación en América Latina y el Caribe en el segundo año de la COVID-19 ambos organismos hacen un llamado a los países de la región para que construyan acuerdos nacionales acerca de cómo viabilizar la presencialidad de las clases en aquellos lugares en donde aún hay escuelas cerradas y que se definan de manera urgente planes concretos de recuperación de los aprendizajes.

“La publicación resalta que un número bajo de países ha incorporado en sus planes de respuesta a la COVID-19 medidas específicas que aborden las brechas de aprendizaje de grupos más vulnerables, como aquellos estudiantes en riesgo de abandono, estudiantes de niveles socioeconómicos más bajos, inmigrantes, refugiados y minorías. Es urgente que los países de la región levanten información sobre el impacto diferenciado que ha tenido la pandemia en estos grupos e implementen políticas de apoyo inclusivas que aseguren el derecho a la educación de todos y todas”, indicó Claudia Uribe, directora de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago).

El documento ofrece información que los propios ministerios de Educación proporcionaron a estas agencias de Naciones Unidas, al Banco Mundial y a la OCDE en la encuesta global sobre las respuestas nacionales en materia de educación frente a la COVID-19, así como datos de otros instrumentos de monitoreo, a través de los cuales se identificaron prácticas comunes, actividades y programas realizados durante ese periodo.

En su análisis, la publicación revisa la información de apertura de escuelas en 2021; luego repasa las principales medidas reportadas por los países para planificar la reapertura de escuelas y promover una mayor presencialidad. Asimismo, aborda las medidas para enfrentar las brechas de aprendizaje y dedica un espacio a las poblaciones expuestas a situación de vulnerabilidad y las medidas de apoyo a los docentes. El texto, además, examina temas de financiamiento educativo y plantea desafíos para el 2022.

Otras conclusiones

Educación en América Latina y el Caribe en el segundo año de la COVID-19 ofrece algunas reflexiones a la luz de los datos. Una de ellas es que la implementación de políticas inclusivas dirigidas al aseguramiento del derecho a la educación de los grupos en situación de vulnerabilidad es todavía un desafío y no en todos los casos han sido priorizados durante la pandemia. Es necesario profundizar esta línea de trabajo con políticas dirigidas a los más afectados, como los estudiantes de niveles socioeconómicos más bajos y quienes viven con alguna discapacidad.

“A pesar de los grandes esfuerzos de los países en América Latina y el Caribe, el aprendizaje a distancia no ha funcionado para todos. Ahora las brechas entre los estudiantes más ricos y los más pobres se han profundizado”, dijo Jean Gough, Directora Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe. “No hay recuperación sin los niños y las niñas más vulnerables. Debemos invertir ahora en su educación, y a gran escala, para garantizar un futuro mejor para toda la región.”

El texto resalta que existe una deuda importante con el nivel preprimario, el menos alcanzado por las acciones orientadas a mantener la continuidad educativa, para reducir los impactos negativos de la pandemia durante el cierre de escuelas y las reaperturas.

La implementación de evaluaciones diagnósticas y formativas en las escuelas es clave en un escenario en el que es necesario flexibilizar las condiciones de aprendizaje, y constituirán un pilar en el proceso de recuperación, dice la publicación. Asimismo, asevera que en paralelo las evaluaciones nacionales en 2021 y 2022 serán un insumo fundamental para definir políticas de recuperación de aprendizajes en la región. Y será necesario definir estrategias claras que fomenten el uso de la evidencia para la mejora producida a partir de ellas, así como el diseño de políticas y programas educativos consistentes.

Uno de los temas que ha aparecido con fuerza en esta ronda de la encuesta es la necesidad de sumar personal docente y de apoyo. Esto impone la necesidad de avanzar en nuevos análisis acerca de la existencia de recursos humanos que puedan dar respuesta a esta demanda y de las capacidades de los sistemas de formación docente para educar profesionales adecuados para el mundo pospandémico, en donde no solo existirán desafíos pedagógicos, sino también en el ámbito de la salud mental y el bienestar socioemocional. Será necesario un fuerte compromiso de los Estados en la asignación de recursos destinados a ello.

Ya antes de 2020 se preveía que los países difícilmente lograrían invertir lo necesario para alcanzar las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, y la pandemia empeoró esta situación. Una buena señal es que, de acuerdo con la encuesta, el 42% de los países reportan un aumento del gasto público en educación. Asegurar la sostenibilidad de estas medidas y lograr acuerdos nacionales para financiar el proceso de recuperación es de vital importancia para garantizar el resto de las iniciativas, aseguraron desde la UNESCO y UNICEF.

Más información

Descargue la publicación “Educación en América Latina y el Caribe en el segundo año de la COVID-19

Monitoreo y planificación de la educación (Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago)


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