El eje del ejercicio: Una operación dependiente del Comando del Hemisferio Occidental
El ejercicio Southern Vanguard 2026 , que se desarrolla durante septiembre en la Escuela de Selva del Ejército del Perú , en Sauce, región San Martín, está patrocinado por el Comando del Hemisferio Occidental del Ejército de Estados Unidos (USAWHC).
El Ejército de Chile , en su comunicado oficial, señala: «Este despliegue permitirá fortalecer la interoperabilidad, preparación, cooperación militar e incrementar las confianzas mutuas entre Perú, Argentina, Estados Unidos y Chile (…) Asimismo, esta actividad se efectúa dentro del Área de Misión “Cooperación Internacional y Apoyo a la Política Exterior”, que agrupa las misiones a ejecutar en el ámbito internacional, conforme al interés nacional o en virtud de compromisos de seguridad asumidos por Chile, de acuerdo con nuestra Política Exterior».
Por su parte, fuentes de plataformas ligadas a la información militar en América Latina, como InfoDefensa y Defensa.com, confirmaron que el ejercicio «está patrocinado por el Comando del Hemisferio Occidental del Ejército de Estados Unidos (USAWHC) y busca que las unidades operen juntas en un terreno denso, con poca infraestructura y clima exigente».
Esta dependencia no es un detalle menor: el USAWHC es el comando del Ejército estadounidense responsable de las operaciones terrestres en América Latina y el Caribe, y es el mismo organismo que encabezó junto al Ejército del Perú la conferencia de planificación del ejercicio en mayo.
La estructura del ejercicio revela el peso de Estados Unidos en su diseño. La 82.ª División Aerotransportada , una de las unidades de despliegue global más emblemáticas del Ejército de EE.UU., participa con su 1-505.º Regimiento de Infantería Paracaidista , según el comunicado oficial del U.S. Southern Command . A ello se suman unidades de la Guardia Nacional de Virginia Occidental , la 191.ª Compañía de Policía Militar de Dakota del Norte, la 300.ª Brigada de Inteligencia Militar de Utah y la 410.ª Brigada de Apoyo Contractual , entre otras.
El ejercicio es, en la práctica, una operación multinacional cuyo marco estratégico, logístico y de inteligencia es provisto por el comando estadounidense. Cabe preguntarse, entonces, hasta qué punto la participación chilena responde a una planificación autónoma o a una agenda de seguridad hemisférica diseñada en Washington.
El rol de Argentina en el ejercicio es otro punto que merece atención. La versión oficial difundida por Infodefensa.com y el U.S. Southern Command señala que «oficiales de Argentina están observando mientras se preparan para ser anfitriones de las fuerzas estadounidenses en futuras iteraciones de Southern Vanguard». Es decir, Argentina no enviaría tropas de combate, sino observadores. Sin embargo, esta caracterización genera dudas razonables. En la edición anterior del ejercicio, Southern Vanguard 2025 , realizado en Chile, Argentina sí participó con tropas de montaña: según Zona Militar , «más de 600 soldados de montaña de Argentina» formaron parte del entrenamiento.
La propia comunicación oficial ofrece señales ambiguas. El Ejército de Chile , en su comunicado, menciona únicamente que participan «tropas del Ejército del Perú, del Ejército de los Estados Unidos y del Ejército de Chile, además de observadores del Ejército Argentino». Pero Infobae , al informar sobre la conferencia de planificación de mayo, señaló que el ejercicio «reunirá a contingentes de Chile, Perú, Estados Unidos y Argentina», sin especificar el estatus de este último.
El despliegue chileno y sus protagonistas
La delegación chilena está conformada por integrantes de unidades de la VI División de Ejército : la 1.ª Brigada Acorazada «Coraceros» , la 2.ª Brigada Acorazada «Cazadores» , la Brigada Motorizada N.° 4 «Rancagua» y la Brigada Motorizada N.° 24 «Huamachuco» , según informó INFO Defensa.
El traslado se realizó en un avión C-130 Hercules de la Fuerza Aérea de Chile hacia Tarapoto, donde fueron recibidos el domingo 6 de septiembre por la 5.ª Brigada de Selva de Protección de la Amazonía del Ejército peruano, según Defensa.com .
El Mayor Alfonso Bermúdez C. , jefe de la delegación chilena, explicó que el ejercicio es relevante «para el Ejército de Chile, porque le permite fortalecer sus capacidades de combate junto a ejércitos de países amigos, enfrentando y demostrando el entrenamiento y profesionalismo en distintos escenarios, específicamente, ejecutando operaciones multidominio en un escenario selvático«. La Teniente Nicolette Fuentes P. , única mujer de la delegación, manifestó que representa «una gran responsabilidad, al estar guiando a 30 hombres en un ejercicio en el cual sale totalmente de nuestro ambiente operacional normal o común, que es acá el desierto, en Arica, donde vamos a las selvas de Perú«.
Las actividades de entrenamiento y el escenario
En el marco del ejercicio, las fuerzas participantes ejecutaron actividades como pasaje de agua, procedimientos tácticos y técnicas de supervivencia , además de instrucciones anfibias, técnicas de combate en selva y supervivencia en escenarios selváticos , culminando con un ejercicio de entrenamiento de campo a nivel compañía , donde Chile participará con una sección. El escenario es la selva alta amazónica, un entorno que, según Defensa.com , «obliga a coordinar movimientos, comunicaciones y logística con márgenes estrechos» y «pone a prueba la capacidad de adaptación de las fuerzas».
El ejercicio, en definitiva, busca, según estas fuentes, «consolidar la confianza necesaria para una respuesta combinada ante contingencias en el hemisferio», todo esto, bajo el alero del Comando del Hemisferio Occidental del Ejército de Estados Unidos.




