Santiago Peña declara como imputado en Paraguay: expresidente destituido por el Senado, permanece detenido en su domicilio

El Senado de Paraguay destituyó por unanimidad a Santiago Peña tras el colapso de ueno bank, que dejó pérdidas de US$ 1.200 millones. Peña, primer colorado removido en democracia, quedó en arresto domiciliario y declarará este sábado ante la fiscalía por lesión de confianza y tráfico de influencias. Pedro Alliana asumió la presidencia.

Santiago Peña declara como imputado en Paraguay: expresidente destituido por el Senado, permanece detenido en su domicilio

«El desfalcador más grande de la historia»: Peña cae tras juicio de destitución en el Senado, pierde fueros y declara ante el Ministerio Público este sábado en calidad de imputado

El Senado de Paraguay destituyó este viernes 6 de noviembre a Santiago Peña Palacios de la presidencia de la República, tras declararlo culpable de «mal desempeño de funciones» en un juicio político celebrado en su ausencia, según informó La Tribuna.

La votación fue de 44 votos a favor y una ausencia, de un total de 45 senadores, confirmando la decisión que la Cámara de Diputados había aprobado previamente con 78 votos. Peña se convirtió así en el primer mandatario del Partido Colorado en ser destituido por juicio político desde la caída de la dictadura en 1989, catorce años después del caso de Fernando Lugo.

El origen de la crisis: ueno bank

La crisis institucional se desató tras la intervención del Banco Central del Paraguay a ueno bank por problemas de solvencia. La medida desató fuertes cuestionamientos sobre los nexos del mandatario con el grupo empresarial, la colocación irregular de recursos públicos y fallas en los controles del sistema financiero, según consignó La Tribuna.

Durante el juicio político, los diputados acusadores denunciaron la presunta pérdida de 1.200 millones de dólares tras el cierre de la institución financiera y calificaron a Peña como «el desfalcador más grande de la historia» de Paraguay. El banco, que contaba con 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes, también afectó a 32 mil jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS).

La renuncia que no fue

Peña había presentado su renuncia el jueves 5 de noviembre para evitar ser juzgado, argumentando que buscaba «evitar más daño al país». Sin embargo, el Congreso no pudo tratar la dimisión por falta de quórum en la sesión bicameral, lo que facultó al Senado a avanzar con el juicio político. «No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal», había expresado Peña en redes sociales antes de la votación.

El ahora expresidente no asistió a su juicio político y solo envió a sus abogados defensores, quienes alegaron que el proceso era nulo porque la renuncia ya había sido presentada.

La detención y la declaración de este sábado

Tras su destitución, la Fiscalía emitió una orden de detención contra Peña, quien permanece en arresto domiciliario en su casa de Asunción. Según La Tribuna, el expresidente deberá presentarse este sábado a las 11:00 ante el Ministerio Público para prestar declaración en la causa que investiga presunta lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio vinculada al caso ueno bank.

Los fiscales de la causa son Elena Fiore, Silvia González y Cristian Benítez, quienes aclararon que la investigación se encuentra en su etapa inicial y que será la pesquisa la que determine la tipificación definitiva de los delitos.

La celebración ciudadana y el nuevo gobierno

La destitución de Peña fue celebrada por miles de manifestantes que desde tempranas horas ocuparon el microcentro de Asunción. «El pueblo unido jamás será vencido», corearon los ciudadanos frente al Congreso, según consignó La Tribuna.

Un referente de los grupos movilizados explicó que la presencia ininterrumpida de la gente resultó vital para que los senadores y diputados no tuvieran margen de maniobra frente al clamor popular. Tras conocerse el veredicto, varios grupos afirmaron que mantendrán la vigilancia cívica durante todo el proceso de transición para garantizar la estabilidad de las instituciones.

La sucesión y el futuro inmediato

Con la destitución de Peña, el hasta entonces vicepresidente Pedro Alliana asumió la presidencia de la República. La Tribuna consignó que Alliana deberá completar el mandato hasta 2028. La salida de Peña también abrió un nuevo capítulo en la historia política paraguaya: a diferencia de Raúl Cubas Grau, quien renunció antes de ser juzgado, el mandatario fue removido por el Senado, y a diferencia de Lugo, pertenecía al Partido Colorado, la fuerza política que ha gobernado Paraguay durante casi ocho décadas. El país inicia ahora una etapa de incertidumbre política y económica, con miles de ahorradores aún esperando respuestas sobre el destino de sus fondos.

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