El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este jueves su renuncia al cargo ante la crisis política derivada de la intervención de Ueno Bank y el congelamiento de los ahorros de millones de ciudadanos.
A través de su cuenta de Twitter, Peña pidió disculpas al pueblo paraguayo y afirmó que este es «uno de los momentos más difíciles» que le ha tocado vivir.
«Quiero pedir disculpas al pueblo. Si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí (…) Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay», señaló.
La renuncia de Peña se da luego de que legisladores de oposición anunciaran un juicio político en su contra por «grave y sistemático mal desempeño de sus funciones», esto debido a que en los meses previos se habían levantado diversas alertas por la posible insolvencia de Ueno Bank.
A lo anterior se suma que Peña fue socio de Ueno Holding -la predecesora de Ueno Bank- hasta marzo del 2025. Además, el actual presidente del Banco Central paraguayo, Carlos Carvallo, fue presidente de Ueno desde junio de 2021 hasta septiembre de 2023.
El caso Ueno
Ueno Bank es un banco que comenzó a operar en noviembre de 2023 y que, producto de una agresiva estrategia digital, logró convertirse en una de las principales entidades financieras de Paraguay. En 2026, el banco contaba con 2,9 millones de clientes, casi la mitad de los habitantes del país.
Ueno Bank no solo administra los ahorros privados de millones de paraguayos: también gestiona el 9% de los fondos del Instituto de Previsión Social, la entidad a cargo de las pensiones de 32.000 jubilados del país. También administra parte de los fondos de la Administración Nacional de Electricidad (Ande) y de la Represa Binacional de Itaipú, una de las mayores empresas productoras de energía del planeta.
El escándalo estalló durante la madrugada del martes, cuando el Banco Central de Paraguay comunicó la intervención de Ueno Bank tras detectar que su índice de solvencia cayó por debajo del 50%, el mínimo exigido por la regulación.
«Procedimos al cierre de la entidad, por lo tanto, ni la aplicación, ni las tarjetas, ni ningún servicio de la entidad está activo a partir de la fecha», informaron desde el Banco Central.
En paralelo a la intervención, el Ministerio Público ordenó la detención de ocho altos ejecutivos de Ueno Bank, incluyendo a su principal accionista, Miguel Vázquez, quien se entregó voluntariamente a la justicia durante la mañana del martes.
En tanto, el presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, presentó su renuncia al cargo debido a los cuestionamientos que ha enfrentado por sus vínculos con Ueno Bank: Carvallo fue presidente de la Financiera Ueno -luego convertida en Ueno Bank- desde 2021 hasta septiembre de 2023, fecha en la que dejó el cargo para asumir como presidente del Banco Central de Paraguay.
Si bien Carvallo puso su cargo a disposición, afirmó que la crisis financiera exige su permanencia en el ente emisor hasta que finalice el proceso de intervención.
Juicio político contra Peña
Con el correr de las horas, el caos financiero que se desató tras la intervención de Ueno Bank se transformó en una crisis política para el gobierno de Peña: la tarde del martes, miles de personas se manifestaron frente al Congreso paraguayo, en Asunción, pidiendo la renuncia del presidente.
Y es que Peña fue socio empresarial de Ueno Holding hasta marzo de 2025,fecha en la que decidió vender sus acciones por más de 6 mil millones de guaraníes. Y en octubre de este año, un reportaje de ABC reveló que una empresa en la que Peña fue accionista hasta marzo de este año todavía facturaba millones de guaraníes a Ueno Bank por servicios de marketing.
Pese a las alertas levantadas por la oposición sobre el peligro de concentrar los fondos públicos en un solo banco, Peña restó gravedad a la situación y acusó una «campaña mediática mezquina y mentirosa» en su contra, afirmando que estaba protegiendo el ahorro de los jubilados.
Tras estallar la crisis, senadores de oposición anunciaron que promoverían un juicio político para destituir a Peña y al vicepresidente Pedro Alliana, además de impulsar acciones contra los miembros del directorio del Banco Central.
La crisis escaló a tal nivel que desde Peña tuvo que suspender su participación en la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará miércoles y jueves en Madrid, para “atender de manera directa los asuntos prioritarios del Estado”
