«Volvió la dictadura, pero con los votos»
Imagen: Marta Vega asumió recientemente la presidencia de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) / Fotografía: Radio Diario Uchile
Marta Vega asumió recientemente la presidencia de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), organización a la que llegó siendo adolescente durante la dictadura civil-militar.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, recordó su historia familiar, los años de búsqueda de su padre y los desafíos de su nueva responsabilidad. «El desafío es difícil, pero como todas las cosas en esta agrupación y como todos nosotros hemos ido aprendiendo sobre la marcha, que tenemos que seguir adelante y luchar contra este sistema que volvió la dictadura, pero con los votos, porque así lo vemos nosotros», afirmó.
La historia de una búsqueda que dura décadas
Marta era la menor de ocho hermanos y tenía 18 años cuando agentes de la DINA detuvieron a su padre, Julio Roberto Vega Vega, un obrero de 61 años, dirigente sindical y militante del Partido Comunista. «Duro, duro. Yo era una lola, regalona», recordó. Su padre le transmitió sus convicciones: «Había que luchar, siempre de pie, nunca de rodillas, me decía».
Tras la detención, la familia esperó noticias que nunca llegaron. «Tuvimos que aprender a vivir sin el papá y sin la mamá», contó. Con el tiempo supieron que Julio había sido llevado al cuartel de Borgoño y luego a Villa Grimaldi, donde fue torturado. «Después lo sacan de Villa Grimaldi y ahí ya no supimos más», relató. Años después, en procesos judiciales, conocieron antecedentes sobre su muerte bajo tortura.
«Mi mamá buscó a mi papá cinco años… y se murió»
Marta comenzó a acompañar a su madre a la AFDD, donde encontraron a otras mujeres que buscaban a sus familiares. «Entré a la agrupación así como entramos todas: buscando. Desesperadas porque no sabíamos dónde más ir», relató.
Con el tiempo, el paso de los años dejó nuevas ausencias. «Mi mamá buscó a mi papá cinco años. Cinco años buscó a mi papá y se murió. Y ahí seguí yo hasta ahora», recordó. Durante las décadas siguientes, vio morir a muchas de las mujeres que iniciaron la lucha, algunas sin conocer el destino de sus seres queridos.
La alerta por el desmantelamiento de la institucionalidad
Vega vinculó su evaluación del escenario político con las dificultades económicas de las agrupaciones y cuestionó la situación presupuestaria del Instituto Nacional de Derechos Humanos, el Servicio Médico Legal y el Plan Nacional de Búsqueda. «Tenemos un Servicio Médico Legal también totalmente desprotegido, ya no se va a poder hacer pericias, no se va a poder hacer diligencias, no se van a poder hacer excavaciones», advirtió.
También denunció el desmantelamiento del Programa de Derechos Humanos: «Ellos dicen una cosa y hacen otra, y tienen descalabrado el programa de derechos humanos porque exactamente no van a alegar a las causas». Y advirtió: «Es peligrosísimo porque estamos hablando de crímenes de lesa humanidad».
«La justicia cuando es justicia es a tiempo»
Al abordar los resultados de los procesos judiciales, Vega fue categórica: «La justicia cuando es justicia es a tiempo, entonces la justicia para nosotros ya no hubo, no hubo justicia, no, porque son demasiados años, porque la impunidad se impuso, porque los violadores de derechos humanos no han pagado como corresponde». Cuestionó especialmente la participación de civiles en la represión: «Los civiles pasaron colados hasta el día de hoy, ni un civil ha sido procesado».
Pese al panorama, la nueva presidenta de la AFDD se mostró esperanzada en las nuevas generaciones: «Yo creo que sí, tenemos que luchar para poder tener un gobierno más decente, que vuelva a respetar los derechos humanos, que vuelva a respetar a las personas sobre todo, una juventud que es valorable, y que vamos a poder salir adelante, sí», concluyó.
